Viajar y hacer ejercicio sí es posible

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Viajar y hacer ejercicio sí es posible

Las sentadillas son un excelente ejercicio para mantenerse activos en cualquier lugar y momento.

30 minutos diarios de actividad física no son imposibles aún y cuando tenga una agenda llena de reuniones dentro y fuera de su país

¿Viaja constantemente? ¿Sale de una reunión a otra? ¿Su agenda está llena en todo momento? Es entendible el arduo trajín de un ejecutivo, pero ¿Y el ejercicio? No se preocupe, porque sí es posible conciliar sus múltiples ocupaciones con la actividad física, solo es cuestión de organizarse.

Álvaro Ocampo, entrenador personal y quien brinda asesoría en los gimnasios MultiSpa de Costa Rica, comenta que lo primero por hacer es agendar el ejercicio y comprometerse a cumplirlo, hacerlo preferiblemente en la mañana a fin de evitar que algún imprevisto le imposibilite ejercitarse y, sobre todo, entender que es mejor hacer 30 minutos de ejercicio que no hacer nada.

Si se baja de un avión, para tan solo horas después subirse a otro para cumplir con otro compromiso es lógico que el tiempo para hacer ejercicio sea muy limitado, sin embargo, Ocampo recomienda proponerse como mínimo dos sesiones por semana de una hora cada una, o bien, hacer tres o cuatro sesiones semanales de unos 30 o 40 minutos cada uno.

“Es importante, tener una idea previa del tiempo disponible y así llevar un programa de ejercicio adaptado a ese tiempo y a las condiciones con las que se contarán. Puesto que la meta principal en este lapso es mantenerse lo más activos posibles, más allá de metas específicas y se cuenta con poco tiempo, se podrían realizar ejercicios donde se muevan muchas partes del cuerpo al mismo tiempo y en sistemas como circuitos o similares. Algunos ejemplos son sentadillas, remos, puentes, press de hombro”, agrega.

Las reglas no cambian

Respecto a la alimentación durante los viajes continuos, Ocampo es claro en recalcar que las reglas no cambian. “Se debe cuidar la cantidad de agua que se consume, las porciones de vegetales, frutas y ensaladas y un buen aporte de proteínas. Si come en restaurantes o en reuniones considere estás pautas mientras elige que comerá”, explica.

Durante los viajes constantes y sobre todo con cambios bruscos de horario es importante también aprender a escuchar el cuerpo y darle el descanso que merece. El experto indica que para compensar lo mejor es que la sesión de ejercicio sea moderada o bajar la intensidad o el tiempo de ejercicio que se tenía previo al viaje, mientras nos se ajusta al nuevo horario.

Las sentadillas son un excelente ejercicio para mantenerse activos en cualquier lugar y momento.

Entre más tiempo se pase sin ejercitarnos más pérdidas habrá al volver del viaje, como sentir menos fuerza y experimentar un aumento de grasa, según el tiempo de inactividad.

“Al volver costará más retomar, pero la clave está en hacerlo progresivo, no pretender hacer las sesiones de ejercicio como las realizaba antes del viaje. Pruebe entrenando a menor intensidad y quizá un poco menos de tiempo de lo que lo hacía previo al viaje”, agrega.

Tome nota

  • Lleve un programa de entrenamiento según el tiempo y las condiciones disponibles.
  • Realice el ejercicio en las primeras horas de la mañana.
  • Establezca las sesiones en su agenda, como las otras actividades a realizar en su viaje.
  • Desde antes del viaje tenga una mentalidad de cumplir con una cantidad mínima de ejercicio.
  • Realice como mínimo dos sesiones de una hora por semana o de tres a cuatro sesiones de 30 a 40 minutos.
  • Escuche a su cuerpo y para guiar la intensidad de ejercicio, pero no deje de realizar lo que propuso.

Angie López
el autorAngie López
Editora Vida y Éxito - angie@vidayexito.net

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