Finotex: Reconversión productiva para salir adelante

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Finotex: Reconversión productiva para salir adelante

En medio de la pandemia del Covid-19, Finotex, fabricante de soluciones de etiquetado para textiles, diseñó una mascarilla protectora que luego se convertiría en un ingreso importante para esa empresa.

Todo inició como una donación. Por sus mentes ni siquiera se asomaba la idea de que se convertiría en un negocio muy importante para ellos durante la peor crisis sanitaria de este siglo.

En enero, cuando el coronavirus aún ni siquiera había llegado a Brasil, primer país de este continente que reportó casos positivos, FINOTEX estaba donando a sus colaboradores y suplidores los primeros embarques de un total de cerca de 200.000 mascarillas que distribuyeron para apoyarlos en momentos difíciles, como medida de precaución ante las fuertes noticias que provenían de otras latitudes, explica Carlos Yidi, vicepresidente de Operaciones y de Cadena de Suministro de esta empresa.

Oportunidades en las dificultades

A principios de este 2020, el tema de mascarillas carecía de importancia, pues la compañía operaba totalmente sin problemas.

Carlos Yidi, vicepresidente de Operaciones y de Cadena de Suministro
Carlos Yidi, vicepresidente de Operaciones y de Cadena de Suministro

“Cuando comenzamos a ver la realidad en Italia, España y Estados Unidos, empezó a darse un impacto crítico e iniciamos a dimensionar el efecto que iba a tener sobre nuestras plantas. Eso me quitó el sueño ¿qué iba a pasar y cómo íbamos a sobrevivir?”, relata Yidi.

La incertidumbre se tornó mucho más fuerte en febrero, al ver todo lo que estaba pasando y el impacto devastador que estaba teniendo en Italia. El empleo de sus más de 1.200 colaboradores estaba en riesgo.

La compañía diseñó varias iniciativas para mantener los salarios de sus colaboradores, como que los colaboradores tomaran vacaciones y se crearon programas integrados, como en Honduras, donde el gobierno coloca una parte del salario y la empresa otra, para mantener el seguro social en las personas.

“Sostener nuestra planilla era una de nuestras principales preocupaciones. Antes se hablaba de gente, hoy en día es capital humano porque todos los días estamos invirtiendo, creando cultura y eso se debe sostener. Queremos que nuestros colaboradores se identifiquen y sientan placer de estar en la empresa. Si quiere tener éxito, las personas deben llegar por amor, además de la retribución, pero es necesario que tengan una conexión, que sientan placer de estar en la compañía, eso hace la diferencia en una empresa, porque hay un vínculo afectivo entre el colaborador y la empresa y ese vínculo es mucho mayor que el valor monetario”.

Yidi explica que “la presión fue gradual captando mi mente una oportunidad, hasta que una noche oía el tema de las máscaras, pero solo escuchaba la frase “tres capas”. “Eso es lo que estaba captando mi mente. Al día siguiente, comencé a llamar y a ver cómo abrir la planta y comencé a hacer todo remoto, en home office (teletrabajo) y a pensar cómo controlar las partículas que propagan la enfermedad”.

Finotex trabaja con aditivos químicos que evitan partículas desde los cero a los 63 micrones (unidades que miden el paso de partículas como las que transmiten los virus) e inició el proceso de pruebas hasta determinar que estas partículas pasaban solamente la primera línea de 10 micrones, lo cual le dio a Yidi la luz para identificar una gran oportunidad que lo llevó a crear catálogos, a modificar y enviar muestras en un intenso proceso que tomó 20 días de trabajo, las 24 horas. “A cada minuto, me salía una mejor idea”.

Como ya no tenía opción de viajar a las plantas, todo lo hizo a través de vídeos, conferencias y microscopios digitales. Con esta metodología diseñó los prototipos.

En el proceso, siempre tuvo presente a su padre, un ingeniero que ideó un troquel para un resorte miniatura para una válvula utilizada en el tratamiento de la hidrocefalia. “Me decía que había que anotar los sueños y disfrutar las risas, pues de ellos nace la base de la creatividad”.

Factor diferenciador

Mientras estas muestras llegaban, Yidi pensó que todas las máscaras que estaban en el mercado eran desechables y buscó la manera de hacerlas lavables, para reducir su impacto sobre el ambiente adicionalmente personalizadas, lo cual se ha convertido en un factor diferenciador de su mascarilla lavable FX Civilian, resistente a la tensión, que mantiene su resistencia antibacterial y su capacidad antifluidos incluso hasta en la lavada número 25.

“Comencé a ver que todo el mundo salió a hacer mascarillas y que nadie tenía certificaciones. Me dediqué a elevar el nivel técnico de la mascarilla y a crear una para el mercado civil. Ahí decidimos hacer una con unos niveles de filtraciones serios y confiables”.

Es así como buscaron laboratorios de certificación de filtraciones para someter la mascarilla a pruebas de lavado, de resistencia antibacterial y antifluido, para conformar un producto sólido.

“Presentar productos innovadores en tiempos difíciles se vuelve un arte y demuestra la templanza interna de perseverar ante las dudas. Uno tiene que estar muy fortalecido porque, en medio del caos y cuando se estaban cerrando todas las plantas, presentarnos un producto nuevo. Esto se maneja basado en su paz interior. Los grandes cambios están acompañados de fuertes sacudidas. Le aseguro que este será el inicio de un nuevo mundo en el que florecen oportunidades”.

Yidi recuerda que presentar el producto en la compañía en medio de la crisis trajo muchas interrogantes en los miembros del equipo pero que, el hecho de que al día siguiente ya estaban entrando pedidos, fue el detonante para que la junta directiva decidiera seguir adelante y comenzar la tramitología para obtener dos patentes, una en Europa y otra en Estados Unidos.

“Tenemos que estar plenamente convencidos de que sí se puede hacer cambios,  ya que a eso vinimos para dejar un aporte, una transformación y un legado en el mundo. Para conceptualizar proyectos o ideas de transformación y poder verlas,  debemos ser independientes de los sistemas conocidos. Uno debe pensar más allá del dinero. Para crear productos innovadores, hay que estar abiertos y muy enfocados en evolucionar a pesar de su costo, de otra manera eso evita transformar las tecnologías y hacer algo totalmente disruptivo”.

El ejecutivo cree que, una vez que baje la emergencia por esta enfermedad, o que nos acostumbremos a vivir con ella, continuarán ofreciendo la línea de mascarillas a la industria de alimentos y a otros establecimientos que lo requieran por ley, para lo cual ya trabajan en la creación de un grupo especializado de trabajo para el campo médico.

 

Finotex

Fundación: 1984.

Principales productos antes del Covid-19: Soluciones de identificación textil, branding, etiquetas tejidas y artículos de decoración como logos, mediante transferencias, etiquetas estampadas, escudos, heat transfers decorativos. También fabrican empaques de alimentos para la industria alimentaria.

Principales productos después del Covid-19: Mascarilla Lavable Finotex Civilian, además de su línea tradicional de negocio.

Países en los que cuenta con operaciones: Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Colombia, República Dominicana, Haití, China, Hong Kong, Vietnam, India y Bangladesh.

Colaboradores: más de 1.200.

Clientes: Hanes, Fruit of the Loom, Gildan, SanMar, Walmart, Target, Cannon, JC Penney,VF Corporation, John Deer, Dickies, Sobel Westex, Reebok, Adidas, Columbia, Lacoste y Ralph Lauren, entre muchos otros.

 

Arturo Castro Barrantes

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