En el regreso a clases las leguminosas deben estar presentes en el plato de los estudiantes

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En el regreso a clases las leguminosas deben estar presentes en el plato de los estudiantes

Costa Rica, por su alimentación tradicional tiene todo para ser parte del Movimiento Mundial llamado Hambre Cero.

Leguminosas son fuente hierro, vitaminas, minerales, proteína y fibra.

En el regreso a clases los padres de familia deben incluir en la alimentación de los estudiantes  alimentos altos en proteína, minerales, vitaminas y hierrro, como lo son las leguminosas que debemos consumir a diario.

Según Marcela Granados, nutricionista de Frijoles Don Pedro, los beneficios de una alimentación balanceada en los niños se ven reflejados en el desarrollo congnitivo, de lenguaje, memoria y de atención, entre otras actividades curriculares. Así mismo, una buena alimentación influye en el rendimiento del cerebro, pues este órgano requiere de constante energía, de ahí la importancia de mínimo media taza de frijoles, lentejas o garbanzos al día.

El consumo de frijoles, lentejas o garbanzos en esta etapa de la vida, previene anemias por su alto contenido de hierro y ácido folico, tiene fibra que ayuda a la digestión y la saciedad, proteínas para la formación de músculo y calcio para los huesos.

De acuerdo con esudios realizados por la Universidad de Costa Rica (UCR), en los últimos años, 1 de cada 4 adolescentes no consume ni la mitad del hierro necesario, vitamina A, E y manganesio, para tener una dieta saludable.

Las leguminosas también ayudan a mejorar la concentración.

Las características expuestas de ese patrón alimentario, no solo han contribuido a la deficiencia de micronutrientes, sino, también a la presencia de otros problemas de salud en la población adolescente, como la malnutrición, por deficit de peso o por exceso de este, los cuales pueden resultar en el padecimiento de enfermedades crónicas, como diabetes o hipertensión durante la edad adulta.

Las leguminosas también ayudan a mejorar la concentración. El hierro es bueno para el cerebro porque nos ayuda a mejorar la atención, memoria y rendimiento cognitivo. Por otra parte, son una importante fuente de minerales, especialmente potasio, magnesio, zinc, fosforo y calcio.

“La actividad física de los estudiantes, principalmente de los escolares, es constante e intensa, por lo que debemos velar por una alimentación que aporte todo lo necesario para que puedan desarrollarse físicamente y rendir academicamente. El aporte de las leguminosas es básico para reforzar las defensas”, agregó Granados.

Asimismo, el bajo contenido calórico de estos nutrientes colabora a evitar la obesidad, un tema recurrente en nuestros niños y adolescentes. Según el Censo Nacional de Peso y Talla, 3 de cada 10 niños en el país padecen obesidad.

Ya lo sabe, en este regreso a clase cuide la alimentación de sus hijos e hijas para lograr un mejor rendimiento. Los frijoles, garbanzos y lentejas no deben faltar en la alimentación diaria.

el autorRedaccion
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