Un estudio de WeWork y Michael Page señala que el trabajo dejará de organizarse alrededor de la oficina, en su lugar será de la vida de las personas.
Síganos en Instagram: @revistavidayexito
El trabajo híbrido tradicional está dando paso a un modelo laboral más flexible en América Latina, en el que la discusión empieza a centrarse menos en la cantidad de días que los colaboradores asisten a la oficina y más en el propósito de la presencialidad.
Así lo señala el estudio Tendencias Laborales 2026-2027, elaborado por WeWork y Michael Page, a partir de una encuesta a cerca de 3000 personas en México, Argentina, Chile, Colombia y Perú.
“Lo híbrido incluso está empezando a quedar un poco más en el pasado”, explicó a Bloomberg Línea Claudio Hidalgo, presidente para Latinoamérica de WeWork. Según el ejecutivo, el mercado pasó de un esquema completamente presencial antes de la pandemia a uno remoto y posteriormente a modelos híbridos, para avanzar ahora hacia una flexibilidad mayor.
Los resultados muestran una reducción de la presencialidad total. El 36,88% de los participantes trabaja bajo un esquema 100% presencial, frente al 48% registrado en el informe anterior. A su vez, el 38,43% opera bajo una modalidad híbrida.
La preferencia de los trabajadores también refleja esta transformación. El 45,41% prefiere acudir a la oficina tres o más días por semana, mientras que el 54,59% opta por asistir uno o dos días.
Para Hidalgo, la flexibilidad empieza incluso a superar la lógica de contabilizar días de oficina y se acerca a una organización del trabajo basada en actividades y necesidades específicas.
«Más que un tema de días, estamos hablando incluso de horas”, comentó. Como ejemplo, explicó que una persona podría acudir a la oficina durante algunas horas para participar en reuniones o actividades colaborativas y desarrollar otras tareas desde otro lugar.
El estudio plantea que la oficina adquiere mayor relevancia cuando permite actividades que requieren interacción presencial, como reuniones, colaboración, intercambio de ideas y encuentros entre equipos.
Bajo esta perspectiva, el trabajo empieza a organizarse alrededor de las necesidades de las personas y de los objetivos de cada actividad. “La gente está valorando el porqué vengo a la oficina, el propósito individual. ¿A qué voy a venir?”, señaló Hidalgo.
La oficina cambia de función
Esta evolución también plantea nuevos desafíos para las empresas, especialmente en el diseño y utilización de sus espacios físicos.
Hidalgo explicó que la experiencia presencial cobra mayor valor cuando ofrece condiciones distintas a las que una persona encuentra al trabajar desde casa. Por ello, las oficinas avanzan hacia espacios abiertos, colaborativos y orientados a la interacción.
El ejecutivo señaló que las compañías necesitan adaptar sus instalaciones para responder a las expectativas actuales de los trabajadores y aprovechar mejor los momentos de presencialidad.
Entre las tendencias mencionadas figuran áreas para compartir, espacios destinados al descanso, lugares para caminar o conversar y servicios vinculados con el bienestar. Las nuevas generaciones también incorporan expectativas relacionadas con ambientes colaborativos, servicios para familias y espacios pet-friendly.
Según Hidalgo, estas transformaciones requieren inversiones por parte de las empresas y una revisión de la función que cumplen sus oficinas dentro de la estrategia laboral.
En el caso de WeWork, el ejecutivo explicó que sus espacios fueron concebidos desde el inicio bajo un modelo flexible. A lo largo del tiempo, la compañía ha incorporado salas de juego, áreas de descanso, salas de maternidad y edificios pet-friendly en distintas ubicaciones de América Latina.
Los datos del estudio apuntan hacia una consolidación de los modelos flexibles en Hispanoamérica.
Hidalgo explicó que el uso de los espacios de WeWork en la región pasó durante la pandemia a un esquema completamente remoto y posteriormente se estabilizó alrededor de un 50% de presencialidad.
“Casi el 50% de la gente viene constantemente a la oficina, viene a los espacios de trabajo”, afirmó.
Los resultados de la investigación también muestran que el 59,9% de los encuestados elegiría un modelo híbrido. Por su parte, los esquemas 100% remotos o remotos con asistencia opcional representan el 20,29% de las preferencias.
Factores como los tiempos de traslado, la movilidad y el equilibrio entre la vida personal y laboral tienen un peso creciente en estas decisiones, especialmente en ciudades con altos niveles de congestión.
El sector terciario concentró el 52% de la muestra del estudio, seguido por el sector secundario, con 32%, y el sector primario, con 11%.
Inteligencia artificial gana espacio en el trabajo
La transformación del mercado laboral también está acompañada por una mayor utilización de herramientas de inteligencia artificial (IA).
De acuerdo con Hidalgo, cerca del 95% de los trabajadores de oficina utiliza herramientas de IA como apoyo para sus tareas cotidianas. La percepción predominante, según el ejecutivo, está relacionada con el aumento de productividad y la simplificación de actividades.
“Esto hace mi trabajo más fácil y soy más productivo”, explicó al referirse a la forma en que los trabajadores están incorporando estas herramientas.
La adopción empresarial avanza a un ritmo diferente. Hidalgo estima que menos del 20% de las empresas ha implementado políticas, herramientas, procesos o programas de capacitación para integrar formalmente la inteligencia artificial en las actividades diarias.
Para el ejecutivo, esta diferencia representa una oportunidad para que las empresas aceleren la incorporación estratégica de estas tecnologías y aprovechen su potencial para mejorar la productividad.
Fuente: Bloomberg en línea
- Grupo Bimbo y Save the Children impulsan ayuda para afectados por terremotos en Venezuela - 3 agosto, 2026
- Del Monte invita a propietarios de tierras y productores agrícolas panameños a explorar alianzas de largo plazo - 3 agosto, 2026
- Conexión humana es clave en la lactancia materna - 3 agosto, 2026

