Helados Adela: haga frío o calor, helados con amor

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Helados Adela: haga frío o calor, helados con amor

Helados Adela forma parte de Grupo Alta, un conglomerado familiar de negocios múltiples que cuenta con hoteles y restaurantes en Guatemala.

Isabel Jongezoon revoluciona la industria del helado en Guatemala.

Por Milagros Sánchez Pinell

Helados Adela comenzó como un pasatiempo para Isabel Jongezoon, pero terminó convirtiéndose en su proyecto de vida al que le llama pasión por una marca que explota toda su creatividad como experta en mercadeo.

A sus 25 años, Isabel es símbolo de constancia, perseverancia y trabajo duro. Su éxito también está basado en su talento innato de líder que inspira y motiva a quienes están a su alrededor.

Helados Adela, con dos establecimientos en la Ciudad de Guatemala, es un emprendimiento que Isabel, como profesional de relaciones públicas y publicidad, y su hermana Marcela, como chef profesional, iniciaron inspiradas en la historia de cómo se conocieron sus abuelos.

Helados Adela comenzó como un pasatiempo para Isabel Jongezoon, pero terminó convirtiéndose en su proyecto de vida.

Helados Adela forma parte de Grupo Alta, un conglomerado familiar de negocios múltiples que cuenta con hoteles y restaurantes en Guatemala, donde Isabel también desempeña el cargo de directora de Marketing desde hace tres años.

“La gente se queda muy admirada de vernos a mí y a mis hermanas. Nos dicen que a pesar de que tenemos lo que necesitamos somos luchadoras y trabajadoras porque nosotras estamos muy involucradas en las operaciones de nuestros negocios”, resaltó Isabel.

Aclara que antes de abrir el primer local, los helados formaban parte de una rutina familiar que les provocaba felicidad.

Nuestra Roaring 20’s desde pequeña se destacó por su facilidad para relacionarse con la gente, pero sobre todo por su vocación al trabajo, cualidad que las mujeres de su familia heredaron de su abuela Isabel Adela, de quien dice ser la “inspiración en todo lo que hacemos y nuestra inspiración en cómo trabajamos”.

Estudió Public Relations & Advertising en St. Edward’s University en Austin, Texas, y Project Management en el Miami Ad School Madrid: Escuela de Publicidad y Creatividad en Madrid, España. Durante sus años como estudiante en Estados Unidos trabajó para las marcas Lamborghini y Yeti.

Las hermanas Jongezoon han creado un ambiente laboral positivo en donde se complementan cada una trabajando desde su área.

“Fueron experiencias únicas, donde aprendí  mucho sobre mercadeo, diseño gráfico y sobre las mismas marcas. También cuando era niña hice pasantías durante los veranos para algunas marcas en Guatemala. Además, que desde muy chiquita mi mamá nos involucraba en la administración de los hoteles y a los 13 o 14 años estaba metida en reuniones ejecutivas”, recuerda.

A ello añadió ser muy creyente de que “he aprendido de la calle y de la experiencia. Tengo estudios, pero la escuela me la ha dado el estar involucrada desde chiquita en los negocios”.

Helados Adela con Amor 

Hoy en día, Isabel reconoce estar comprometida seriamente con Helados Adela, tanto así que hablar de su emprendimiento denota mucha emoción por todo lo que han logrado hasta hoy con una marca que promete.

Aclara que antes de abrir el primer local, los helados formaban parte de una rutina familiar que les provocaba felicidad, pero también preocupación por el dulce que consumía su abuelita.

Helados Adela forma parte de Grupo Alta, un conglomerado familiar de negocios múltiples que cuenta con hoteles y restaurantes en Guatemala.

“Todos los viernes nos sentábamos a almorzar en la casa de mi abuela y el postre siempre fue helado. Mi abuelita se comía todo el helado sin importarle que tenía muchas enfermedades, entonces nació la idea de hacer helados más naturales, más sanos y sin tantos químicos para que ella pudiera disfrutarlos”, narró.

Tiempo después, y aprovechando una ubicación privilegiada para emprender un negocio, decidieron abrir la primera heladería de Helados Adela revestida de color rosa e inspirada en los años 50 para imitar la primera cita de sus abuelos, tal y como se los describió doña Isabel Adela.

Sus helados son 100% artesanales. Hechos de manera tradicional como en “los tiempos de la abuelita” con leche, azúcar y huevos. En el caso de los sabores de frutas suelen usar frutas frescas y naturales de temporada lo que hace que tengan una rotación de sabores frecuentes.

Sus helados son 100% artesanales. Hechos de manera tradicional como en “los tiempos de la abuelita” con leche, azúcar y huevos.

Las hermanas Jongezoon han creado un ambiente laboral positivo en donde se complementan cada una trabajando desde su área. “Ella está metida en la cocina y yo estoy en la parte de afuera. Nos aconsejamos, nos decimos las cosas, pero cada quien en su espacio respetando el trabajo de la otra porque sabemos que cada una lo está haciendo bien”.

Y aunque reconoce que trabajar en familia también se vuelve un reto porque fácilmente la relación se puede volver monotemática, siempre tratan de disfrutar las vacaciones y fines de semanas sin que los asuntos de la oficina ocupen su tiempo de ocio familiar.

Estudió Public Relations & Advertising en St. Edward’s University en Austin, Texas, y Project Management en el Miami Ad School Madrid: Escuela de Publicidad y Creatividad en Madrid, España.

En el 2020 con la pandemia del COVID-19, Helados Adela, lejos del drama que significó para muchos negocios, logró crecer alrededor del 30% ya que sus propietarias introdujeron nuevos métodos de entrega y prestaron más atención a su estrategia de marketing.

“Empezamos a tener mucha más convivencia con nuestros seguidores a tal punto que nos volvimos fuertes en las redes. En Guatemala fue un caos porque un día se abría el país y al día siguiente se cerraba, esa inconsistencia nos llevó a reestructurar nuestra estrategia de ventas cada dos o tres días y nos metimos al delivery”, recuerda.

Para hacerle frente a los retos que conllevan sus múltiples ocupaciones, Isabel dice aprender un poco de sus sobrinos, quienes toman las cosas a la ligera confiados en que todo va a salir bien, pero también ha aprendido a delegar y confiar en su equipo.

En el 2020 con la pandemia del COVID-19, Helados Adela, lejos del drama que significó para muchos negocios, logró crecer alrededor del 30%.

“Nos ha tocado de todo, hemos estado en situaciones donde sentís que se te cae el negocio de un día para otro, pero siempre regreso a pensar que tengo un equipo detrás de mí que me transmite confianza y que va a velar para que el negocio vaya bien. Trato de agarrar todo con cabeza fría y trato de ser ese ejemplo de tranquilidad hacia los demás”, expresó.

Hoy por hoy, su emprendimiento significa “inspiración, estabilidad y orgullo”. “Me gusta pensar y decir: ‘wow yo he llevado a Adela a este punto’. Definitivamente es una gran inspiración para mí y toda la gente que trabaja con nosotros, los helados me apasionan y me he llegado a enamorar de la marca y eso también lo veo reflejado en nuestros trabajadores”.

Por lo pronto, Isabel está enfocada en la apertura de tres locales más en la ciudad de Guatemala antes de que finalice el año 2021, donde  muchos podrán disfrutar siempre que: “Haga frío o calor, helados con amor”, como dice su slogan.

el autorRedaccion
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