Sostenibilidad, la llave del futuro

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Sostenibilidad, la llave del futuro

Los expertos consideran que la sostenibilidad es el único camino a seguir que brinda beneficios sociales ambientales y, además, representa ingresos adicionales para su compañía

Se puede definir la sostenibilidad como la forma de satisfacer las necesidades de desarrollo del presente, sin agotar las opciones de desarrollo del futuro. Es un término no solamente ambiental, sino aplicable a todas las áreas del desarrollo.

Así de sintética y clara es Elena Galante, asesora en Responsabilidad Social y Cooperación al Desarrollo, a la hora de definir la sostenibilidad.

Con ella coincide Diego Jiménez, director de Proyectos Ambientales de la Fundación AliaRSE, quien considera que ese concepto está asociado con la implementación de acciones que fortalecen los pilares ambiental, económico y social, y que definen un nuevo modelo de desarrollo más integral, donde las actividades del hombre no provoquen impactos negativos a la salud y el ambiente.

“La sostenibilidad se define como un desarrollo que impulsa simultáneamente el crecimiento económico, la equidad social y la estabilidad de los recursos naturales, con el fin de asegurar que futuras generaciones tengan la capacidad para satisfacer sus necesidades. A nivel micro, se trata de manejar nuestras empresas (hogares y comunidades) para que sean rentables, mejorando la calidad de vida de los trabajadores y vecinos y asegurando un uso muy eficiente de los recursos naturales”, explica

Los paneles solares están entre las principales iniciativas ambientalmente sostenibles.

Lawrence Pratt, profesor de Incae Business School. Karen Wantland, de la compañía estrategia3 y consultora asociada de CEO Advisors, afirma que la sostenibilidad se presenta cuando una
compañía no solo piensa en los beneficios, sino también en los posibles impactos negativos que puede generar para la presente y las futuras generaciones.

“Esto hace que la empresa cuestione todo lo que hace para satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer las necesidades de futuras generaciones”, afirma la experta.

Pablo Rojas, director de la Dimensión Ambiental de la Alianza Empresarial para el Desarrollo (AED), dijo que satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer las del futuro, puede aplicar tanto para sociedades y países, como para empresas y organizaciones.

“Dicho de otra manera, la sostenibilidad consiste en tener un desarrollo económico y financiero sano, sin que esto implique impactos ambientales y sociales de manera incontrolada” afirmó Rojas.

María Paz Ramírez, especialista en responsabilidad social empresarial, de Nexo Relaciones Públicas y Prensa, considera que la sostenibilidad es el resultado final que alcanzan aquellas empresas y organizaciones orientadas en promover un crecimiento económico, aumentando su competitividad y, al mismo tiempo, integran en su estrategia de negocio, la conservación del ambiente, el bienestar
de sus colaboradores y toman en cuenta los intereses de los consumidores.

“La responsabilidad social empresarial (RSE) tiene como objetivo final alcanzar la sostenibilidad, basándose en las necesidades y demandas sociales y ambientales de sus diferentes públicos de interés”, aseguró la experta.

Sostenibles para ser rentables

Elena Galante afirma que la principal responsabilidad de las empresas es generar riqueza para la sociedad, produciendo productos y servicios que contribuyan al desarrollo y el bienestar, con el mínimo impacto negativo posible.

Está comprobado que los colaboradores de empresas sostenibles son más felices y eficientes.

“Los tiempos en los que los términos económicos eran los únicos que valoraban las empresas, ya pasaron. Los diferentes grupos con los que se relacionan las compañías buscan cada vez más algo adicional a un producto, un servicio o un trabajo”.

Galante destacó entre esos grupos a los empleados, múltiples estudios demuestran mayor fidelidad hacia la empresa y productividad de los trabajadores de compañías que desarrollan prácticas responsables; clientes, que no quieren ser cómplices de prácticas poco éticas o ilegales, así
como los inversionistas, quienes valoran criterios sociales y ambientales antes de decidir en qué tipo de empresas invertir.

De acuerdo con Wantland, la sostenibilidad es como un seguro que reduce el riesgo de la empresa.

“Al igual que un seguro, algunas ventajas de incorporar el tema en la estrategia del negocio no se verán inmediatamente sino tiempo después. Sin embargo, en el mediano y largo plazo, la empresa comprobará que reduce la rotación de personal, sus clientes estarán más satisfechos, venderá más y tendrá mayor fidelidad de sus clientes, entre otras”, explicó Wantland.

El representante de AED considera imposible encontrar empresas exitosas en sociedades y en ecosistemas fracasados.

“Ser sostenible es un requisito para lograr la continuidad del negocio. Pero, además, supone ventajas competitivas al conocer mejor los procesos y las partes interesadas de la organización. Por medio de la sostenibilidad, se logra una diferenciación y una reputación positiva en un mercado cada vez más complejo, y apoya una gestión proactiva y preventiva de los riesgos de negocio. Todo esto se transforma, por supuesto, en una mayor rentabilidad para las empresas”, explicó Rojas.

Por otra parte, María Paz Ramírez dijo que la sostenibilidad agrega valor a la estrategia de una compañía.

“En la medida que las empresas, indiferentemente de su tamaño, desarrollen e implementen estrategias de negocio bajo la filosofía ganar–ganar, con sus diferentes stakeholders, alcanzarán una mayor rentabilidad en el mediano y largo plazo”, aseguró Ramírez.

Diego Jiménez dijo que, desde la perspectiva de la generación de productos o servicios, el uso eficiente de recursos permite enfocar las acciones que generen valor a los clientes, lo que se traduce en una mayor rentabilidad. Adicionalmente, permite disminuir el costo de los recursos para obtener dichos productos o servicios al hacer los procesos más eficaces.

Ya se trate de programas de educación financiera, instalación de paneles solares para reducir la factura eléctrica, compra de autos eléctricos, programas de reciclaje o créditos verdes, lo cierto es que los programas de sostenibilidad deben responder al giro de negocio de cada compañía y generar ingresos, para ser perpetuables.

Arturo Castro Barrantes

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