• 29 junio, 2026

Dos marcas, una misma curiosidad

Dos marcas, una misma curiosidad

Entre postres y accesorios personalizados, una joven nicaragüense encontró una forma de transformar sus ideas en emprendimientos mientras cursa la secundaria.

Por Milagros Sánchez Pinell

Antes de lanzar dos emprendimientos, diseñar logos, crear contenido para redes sociales y aprender sobre branding por cuenta propia, Anasofía Vargas era una niña que hacía preguntas sobre todo.

Su curiosidad constante hoy se refleja en Baking By Sofi y The Cuoio Corner, emprendimientos que le han permitido transformar sus ideas en iniciativas empresariales.

«Siempre me ha gustado entender cómo funcionan las cosas, explorar ideas nuevas y analizar por qué las personas conectan con ciertas ideas o marcas», comenta.

Nació en Managua, Nicaragua, el 12 de febrero de 2008 y, con 18 años, cursa la secundaria mientras combina sus estudios con el desarrollo de sus proyectos.  Creció en un entorno familiar cercano que fortaleció la confianza necesaria para atreverse a emprender desde joven.

Disfruta pintar, realizar manualidades y jugar fútbol en su colegio, actividades que alimentan su creatividad, su habilidad para trabajar en equipo y mantenerse activa.

Con el tiempo, su curiosidad y creatividad encontraron una vía para transformarse en algo más que un pasatiempo.

El inicio de Baking By Sofi

La cocina fue el punto de partida de Baking By Sofi. Preparar postres para familiares y amigos era una actividad que disfrutaba, y fueron ellos quienes comenzaron a animarla a convertir su afición en un negocio.

Reconoce que el miedo y la incertidumbre sobre la recepción de sus productos la hicieron posponer la idea en más de una ocasión.

Todo cambió a inicios de 2026, cuando diseñó el primer logo y el primer menú, un momento que recuerda como el punto en que la idea dejó de ser un proyecto imaginado para convertirse en algo real.

“Los primeros días fueron bastante improvisados. Probaba nuevas recetas, buscaba mejoras, hacía cinnamon rolls desde mi casa, tomaba fotos con mi teléfono sin editar, probaba empaques y aprendía sobre la marcha”, relata.

Además de perfeccionar sus productos, tuvo que aprender a resolver aspectos que hasta entonces desconocía, desde definir precios y calcular costos hasta organizar los pedidos y equilibrar las responsabilidades del colegio con el negocio.

“Creo que una de las cosas más importantes que aprendí fue entender que muchas veces es innecesario tener todo perfectamente planeado para empezar. Justamente esa etapa fue la que más me enseñó y la que me hizo descubrir cuánto disfrutaba de hornear y construir toda una marca alrededor de lo que hacía”, afirma.

Con el paso de los meses, la respuesta de los clientes comenzó a mostrarle que Baking By Sofi podía convertirse en algo más que un proyecto temporal. Las recomendaciones, los pedidos recurrentes y la expectativa que generaban sus nuevos productos le confirmaron que estaba construyendo una comunidad alrededor del emprendimiento.

Explica que fue durante esa etapa cuando descubrió cuánto le interesaba el proceso creativo detrás de cada lanzamiento, desde el diseño de contenido y los empaques hasta la construcción de una identidad visual propia.

“Me emocionaba muchísimo diseñar contenido, pensar en campañas, crear empaques y construir una identidad visual. Ahí me di cuenta de que Baking By Sofi podía convertirse en algo mucho más grande que simplemente vender postres”, comenta.

Hoy en día, la marca ofrece cinnamon rolls, cinnamon roll cakes, banana bread loaves, mini banana breads, galletas de distintos sabores, blondies y brownies.

Paralelamente, ha profundizado de forma autodidacta en áreas como branding, fotografía, marketing digital y manejo de redes sociales, conocimientos que aplica diariamente en el desarrollo del proyecto.

“Ha sido un proceso de muchísima curiosidad, observación y prueba y error. Gran parte de lo que sé lo he aprendido investigando por mi cuenta, observando marcas que admiro y practicando constantemente con mis propios proyectos”, señala.

Una segunda experiencia emprendedora

Por otro lado, a partir de una idea de su hermana mayor y con el impulso de su madre, también participa en The Cuoio Corner, una marca de tarjeteros personalizados de cuero en la que cada cliente puede seleccionar colores, letras y símbolos para crear una pieza única.

“Todo el proceso empieza con una máquina de estampado, diferentes colores de tarjeteros y distintos tonos metálicos que utilizamos para personalizar cada diseño”, comenta.

Una de las partes que más disfruta es experimentar con combinaciones de colores, acabados y detalles para crear piezas funcionales y estéticamente atractivas, sin perder coherencia con la identidad de la marca.

Aunque ambos emprendimientos comparten un componente creativo, considera que representan facetas distintas de su personalidad. Mientras Baking By Sofiestá asociado a una experiencia más artesanal y cercana, The Cuoio Corner se enfoca en el diseño, la personalización y el trabajo colaborativo.

Las redes sociales, especialmente Instagram, se han convertido en una de sus principales herramientas para dar a conocer ambos proyectos, donde comparte los productos y el proceso creativo detrás de cada iniciativa.

Reconoce que combinar la secundaria con dos emprendimientos exige administrar cuidadosamente el tiempo, especialmente cuando coinciden responsabilidades académicas con nuevos proyectos o temporadas de mayor demanda.

Más allá del aspecto creativo, la experiencia también le ha permitido desarrollar habilidades de comunicación, ampliar su círculo social y comprender mejor cómo funciona un negocio.

“También ha sido muy especial poder tener mi propio ingreso desde tan joven. Estoy ahorrando todo lo que gano, y aunque manejar la parte financiera a veces puede ser difícil porque tengo que calcular costos, gastos y ganancias, siento que eso mismo me ha enseñado muchísimo sobre cómo funciona realmente un negocio detrás de cámaras”, explica.

Aprendizajes que trascienden los negocios

Su interés por seguir aprendiendo la ha llevado a explorar áreas como los negocios, la neurociencia y el neuromarketing, disciplinas a través de las cuales busca comprender por qué las personas conectan con ciertas ideas, productos o marcas.

Una de las lecciones más importantes ha sido aprender a confiar más en sus capacidades y atreverse a comenzar proyectos aun cuando existe miedo o incertidumbre.

“Muchas veces las personas esperan sentirse completamente listas antes de comenzar algo, pero emprender me enseñó que gran parte del crecimiento ocurre justamente mientras aprendes sobre la marcha”, expresa.

Añade que distintas experiencias personales también le han ayudado a desarrollar empatía, disciplina e independencia desde temprana edad.

En el futuro le interesa seguir desarrollando proyectos que le permitan construir marcas con identidad propia y generar conexiones auténticas con las personas.

Más que enfocarse únicamente en resultados, aspira a crear iniciativas que transmitan algo significativo y que reflejen los valores que la han acompañado desde sus primeros emprendimientos.

Etiquetas: emprendedora / joven / managua / Negocios / Nicaragua / Roaring 20

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