El corazón: un motor que hay que cuidar

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El corazón: un motor que hay que cuidar

Este importante órgano se dedica a mantenernos vivos y, además, se le atribuye un rol emocional básico tan importante como el amor.

Se dice que el secreto para lograr una buena salud está en la prevención, una buena alimentación
y el ejercicio.

Para lograr el éxito de una vida saludable y más feliz, los expertos insisten en que es fundamental cuidar nuestro corazón, ya que este funciona como una bomba que impulsa la sangre hacia los órganos, tejidos y células del organismo, las 24 horas del día.

Aunque todos los órganos del cuerpo son importantes, es vital que el corazón esté en óptimas condiciones, pues, al igual que el motor de un carro, es la fuente que nos mantiene en movimiento.

Sin embargo, pareciera que hoy en día muchas personas cuidan más el motor de su auto (le cambian el aceite con regularidad, usan la gasolina adecuada y lo llevan a afinaciones periódicas), que su propia salud.

Cuando del cuerpo se trata, mucha gente se descuida con la ingesta de comidas que contienen mucha sal y grasas, fuman y toman licor con frecuencia y no hacen ejercicio, situaciones que pueden traer serias consecuencias para el corazón.captura-de-pantalla-2016-10-25-a-las-10-25-42

“Los factores de riesgo más importantes son el fumado, la diabetes, los niveles elevados de colesterol LDL y los niveles bajos de colesterol HDL, la hipertensión, el sobrepeso, el sedentarismo, el estrés y la mala alimentación. En general, intervenir todos estos factores protege para no desarrollar enfermedad cardiaca y la previene”, afirma Jonatthan Poveda Fernández, médico cardiólogo del Hospital Clínica Bíblica.

De acuerdo con el médico, seguir una dieta equilibrada puede ayudar a disminuir tres de los principales factores de las enfermedades del corazón: colesterol elevado, hipertensión arterial y exceso de peso.

Las causas de consulta más frecuentes son el infarto agudo de miocardio, la angina inestable, la insuficiencia cardiaca, la fibrilación atrial, la enfermedad cerebrovascular y la hipertensión arterial.

El paciente promedio es varón de 40 a 50 años o mujer de 55 a 65 años, usualmente tiene al menos dos de los factores descritos previamente, casi siempre dislipidemia e hipertensión.

“Actualmente se ha dado énfasis a tratar los factores de riesgo para prevenir las complicaciones y las manifestaciones más dramáticas como el infarto o el accidente cerebrovascular. Es importante la detección y tratamiento temprano de los factores de riesgo, la implementación de ejercicio y las dietas ricas en fibra, frutas, vegetales y verduras, así como carnes, de predominio blancas y poco procesadas o no procesadas del todo”, agrega Poveda.

De ahí, que lo fundamental es hacer los cambios que sean necesarios en su estilo de vida para fomentar la buena salud en el futuro, lo cual le permita disfrutar de un corazón sano por mucho tiempo.

Karla Echavarría

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