Schneider Electric ha convertido la eficiencia energética, la digitalización y la descarbonización en motores de competitividad para las empresas de la región.
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La sostenibilidad es claramente una necesidad de negocio, pues las organizaciones necesitan producir más con menos recursos, reducir emisiones y fortalecer la resiliencia de sus operaciones.
Pocas industrias reflejan mejor esta evolución que el sector energético. En los últimos años, las temáticas pasaron de centrarse en el suministro eléctrico a enfocarse en cómo la tecnología puede ayudar a las empresas a ser más eficientes, competitivas y preparadas para el futuro.
En este escenario, Schneider Electric celebra 50 años de presencia en Centroamérica, una trayectoria que ha acompañado la transformación de la región y la evolución de la energía, desde la protección de instalaciones eléctricas hasta la integración de automatización, analítica avanzada e inteligencia artificial para impulsar la eficiencia y la descarbonización.
“Durante 50 años hemos acompañado el crecimiento de Centroamérica. Hoy nuestro compromiso es ayudar a las organizaciones a transformar la sostenibilidad en una ventaja competitiva para construir una economía más eficiente, resiliente y baja en carbono”, afirma María José Bazo, presidenta del Clúster de Centroamérica de Schneider Electric.
A través de EcoStruxure, su arquitectura abierta e interoperable, la compañía integra energía, automatización y análisis de datos para ayudar a organizaciones de distintos sectores a optimizar recursos, reducir emisiones y mejorar la continuidad de sus operaciones.
Las aplicaciones son diversas: desde sistemas de agua y plantas hidroeléctricas en Guatemala hasta aeropuertos en Honduras y Panamá, infraestructura pública y turística en Costa Rica, así como proyectos para el sector salud en Nicaragua.

La próxima frontera de la competitividad
La electrificación del transporte, la expansión de los centros de datos, el crecimiento de la inteligencia artificial y la automatización industrial están redefiniendo la demanda energética global.
En este escenario surge el concepto de Electricidad 4.0, una visión que integra lo eléctrico y lo digital para crear sistemas más inteligentes, conectados y capaces de responder en tiempo real a las necesidades de usuarios, empresas e industrias.
El objetivo es transformar las redes tradicionales en ecosistemas capaces de medir, analizar y optimizar el consumo energético, reduciendo desperdicios y mejorando la resiliencia operativa.
Este mismo principio impulsa el desarrollo de microredes inteligentes que combinan generación renovable, almacenamiento en baterías y plataformas de gestión digital para ofrecer mayor autonomía energética a industrias, edificios y centros de datos.
Los resultados son visibles
En Costa Rica, Coopelesca redujo en un 33% sus pérdidas eléctricas gracias a la incorporación de soluciones digitales, generando ahorros equivalentes a 16 GWh de energía y evitando aproximadamente 580 toneladas de emisiones de CO2 al año.
En El Salvador, DataTrust opera el primer centro de datos comercial con certificaciones Tier III y LEED Silver del país, manteniendo un 100% de tiempo de actividad desde el inicio de sus operaciones.
Otro ejemplo es la microrred inteligente implementada en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Costa Rica, diseñada para optimizar el consumo energético y generar ahorros superiores al 25% en la factura eléctrica.
Estos proyectos comparten el mismo objetivo de demostrar que la eficiencia energética y la digitalización pueden generar beneficios económicos y ambientales de forma simultánea.

Sostenibilidad con resultados medibles
La sostenibilidad también forma parte de la estrategia corporativa de Schneider Electric. A través de Impact 2030, su hoja de ruta global, la compañía impulsa iniciativas enfocadas en electrificación, transformación industrial, desarrollo de talento y fortalecimiento de comunidades.
Los avances de este camino son tangibles. Schneider Electric ha reducido en un 82,5% sus emisiones operativas respecto a 2017 y, solo durante el primer trimestre de 2026, ayudó a sus clientes a ahorrar o electrificar 47,5 millones de MWh de energía, contribuyendo a evitar o reducir aproximadamente 20 millones de toneladas de CO2.
Este liderazgo ha sido reconocido internacionalmente. En 2025, Corporate Knights nombró a Schneider Electric como la empresa más sostenible del mundo. Un año después, TIME la incluyó entre las 10 empresas de energía más influyentes del planeta por su contribución al desarrollo de infraestructura eficiente para la era de la inteligencia artificial.
Después de cinco décadas acompañando la evolución energética de Centroamérica, la compañía mantiene la mirada puesta en el futuro. Uno en el que competitividad, innovación y sostenibilidad dejarán de ser objetivos separados para convertirse en parte de una misma estrategia de crecimiento.
“Celebrar 50 años en Centroamérica es también reafirmar nuestra visión de futuro: una región donde la innovación, la energía y la sostenibilidad trabajen juntas para generar crecimiento económico, competitividad y bienestar para las próximas generaciones”, concluye Luis D’Acosta, presidente y CEO de Schneider Electric para México y Centroamérica.


