• 16 abril, 2026

Salud, innovación y presión climática redefinen el futuro de la industria alimentaria, según estudio de PwC

Salud, innovación y presión climática redefinen el futuro de la industria alimentaria, según estudio de PwC

El detonante de esta transformación es claro: un consumidor cada vez más enfocado en su salud, la creciente demanda de alimentos rápidos y convenientes, y el impacto cada vez más visible de los riesgos climáticos.

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La industria alimentaria global está entrando en una de las transformaciones más profundas de su historia. De aquí a 2035, los grandes cambios en la forma en que consumimos, cultivamos y comercializamos alimentos darán lugar a nuevas áreas de crecimiento que, en conjunto, podrían alcanzar un valor de US$ 3,1 billones. Estos segmentos emergentes están creciendo a un ritmo cuatro veces superior al de la industria alimentaria tradicional, según revela el estudio Future of Food 2.0 de Strategy&, la consultora global de estrategia de PwC.

El detonante de esta transformación es claro: un consumidor cada vez más enfocado en su salud, la creciente demanda de alimentos rápidos y convenientes, y el impacto cada vez más visible de los riesgos climáticos. Todo ello se ve acelerado por avances en tecnología e inteligencia artificial, que están redefiniendo desde el origen de los ingredientes hasta la forma en que los consumidores toman decisiones de compra. De hecho, cerca del 90% del crecimiento proyectado proviene de cambios estructurales profundos, como la sustitución de materias primas escasas por residuos procesados o el uso de proteínas alternativas frente a las tradicionales.

La salud, en el centro del crecimiento 

De acuerdo con el estudio, para 2035 el crecimiento del mercado se distribuirá a lo largo de toda la cadena de valor: US$ 400.000  millones en el cultivo de alimentos, US$ 680.000 millones en la producción y US$ 2,06 billones en el segmento de consumo final. En el ámbito agrícola destacan los invernaderos y la agricultura de precisión; en la manufactura, el empaque sostenible; y, en el frente del consumidor, el área de salud y nutrición, que se perfila como uno de los mayores motores de crecimiento.

Este último segmento podría experimentar un salto significativo, con ventas que pasarían de US$ 490.000 millones a US$ 800.000 millones. Parte de este impulso proviene de la expansión de los medicamentos para controlar la glucosa, reducir el apetito y promover la pérdida de peso (GLP‑1), que están influyendo de manera directa en los hábitos alimenticios y en las preferencias de consumo a nivel global.

“La industria alimentaria vive una transformación profunda impulsada por la tecnología, los riesgos climáticos y nuevos hábitos de consumo. La alimentación se orienta cada vez más hacia la salud, el bienestar y la personalización”, explica Harald Dutzler, socio de Strategy& Austria y coautor del estudio. “El uso de tecnología e inteligencia artificial está elevando la demanda de alimentos funcionales y ricos en proteínas, y está creando nuevas oportunidades de valor incluso a partir de insumos que antes se consideraban residuos, como el suero de leche”.

El rol clave —y vulnerable— de los agricultores 

A pesar de las cifras prometedoras, el estudio advierte que el sistema alimentario seguirá marcado por fuertes desigualdades estructurales. Mientras gran parte del crecimiento se concentra en los tramos finales de la cadena —comercio minorista y ventas—, los agricultores y productores continúan asumiendo los mayores riesgos climáticos y presiones de costos, al tiempo que determinan el ritmo real de la transformación.

En el mundo existen alrededor de 608 millones de agricultores, y el 84% trabaja en explotaciones de menos de dos hectáreas. Para muchos de ellos, invertir en agricultura de precisión, digitalización o prácticas regenerativas supone un riesgo financiero considerable. Sin condiciones económicas estables y apoyo específico, muchas de las nuevas tecnologías —y las oportunidades de crecimiento que conllevan— podrían no pasar del plano teórico.

El mensaje es contundente: ningún actor podrá afrontar solo este cambio estructural. Solo mediante alianzas sostenibles entre agricultores, proveedores de tecnología, fabricantes de empaques, prestadores de salud, empresas logísticas, comercios y responsables de políticas públicas será posible transformar el crecimiento proyectado en un impacto duradero.

 

Etiquetas: agricultura / cambio climático / estudio Future of Food 2.0 de Strategy& la consultora global de estrategia de PwC / industria alimentaria global / PwC / Salud

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