Mitos y verdades sobre el consumo de leche

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Mitos y verdades sobre el consumo de leche

La leche es el principal alimento fuente de calcio.

Las Guías Alimentarias para Costa Rica, elaboradas por la Comisión Intersectorial de Guías Alimentarias con el apoyo técnico y financiero de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomiendan el consumo diario de leche, yogur o queso.

No existen recomendaciones genéricas sobre las porciones de leche o productos lácteos que deben consumirse diariamente. Por este motivo, muchos países han elaborado estas guías alimentarias basadas en la disponibilidad local de alimentos, el costo, el estado nutricional, los patrones de consumo y los hábitos alimentarios. La mayoría de los países recomiendan al menos una porción de leche al día; en Costa Rica, esta recomendación es de tres porciones diarias, entre leche, yogur y queso.

De acuerdo con los expertos, estos alimentos son la mejor fuente de calcio, un mineral esencial para fortalecer los huesos y los dientes. Además, contienen proteínas de muy buena calidad, vitaminas y minerales.

Sin embargo, a pesar de los grandes beneficios que ofrecen la leche y sus derivados, existen muchos mitos sobre su consumo. En el marco del Día Mundial de la Leche, Patricia Vial, gerente de nutrición, salud y bienestar de Nestlé Centroamérica, aclara algunos de estos:

La leche engorda. Un vaso de leche entera aporta, aproximadamente, 170 kcal provenientes de nutrientes esenciales para la salud.  A pesar de que la leche contiene grasas y carbohidratos, es considerada un alimento de baja densidad calórica debido a su elevado contenido de agua, la cual es parte de su composición natural. Son alimentos de baja densidad energética los que aportan pocas calorías en relación con su peso o volumen.

El organismo de las personas no es apto para digerir la leche de vaca. La leche sí puede ser digerida por el sistema digestivo de los seres humanos. Los humanos somos considerados omnívoros debido a que nuestro sistema digestivo es capaz de digerir alimentos de origen vegetal y animal. El sistema digestivo produce lactasa, una enzima cuya función específica es digerir la lactosa de la leche. Hay personas que producen esta enzima en menor cantidad, generando el padecimiento conocido como intolerancia a la lactosa. En estos casos, se recomienda consumir leche deslactosada.

Tomar leche produce cálculos renales. Consumir leche no está relacionado con la formación de piedras en los riñones. Es más, algunos estudios han evidenciado que el consumo de leche podría estar relacionado con una menor incidencia en el desarrollo de cálculos renales.

 La leche recién ordeñada es más nutritiva que la leche que se vende en los supermercados. Las propiedades nutricionales de ambas leches son casi iguales. Ahora bien, como regla general, las leches que encontramos a la venta en los distintos comercios están también enriquecidas con vitaminas y minerales. Cabe recalcar que los productos lácteos que se producen a nivel industrial, son sometidos a procesos de pasteurización que destruyen los gérmenes que pueda haber en la leche cruda, evitando así, posibles enfermedades infecciosas, como la brucelosis.

El contenido nutricional de la leche de almendra es igual al de la leche de vaca. El contenido nutricional de ambas leches difiere ampliamente. La leche de vaca contiene proteínas de alto valor biológico mientras que el aporte en la leche de almendras es mínimo y son proteínas de origen vegetal, es decir, incompletas.

A algunas leches de almendra se les adiciona calcio, pero este no tiene buena absorción. Además, la leche de vaca contiene muchos nutrientes que, en conjunto, facilitan el proceso de absorción del calcio, como el fósforo. La leche de almendras no contiene todos estos nutrientes.

Solamente los niños deben tomar leche. La leche es el principal alimento fuente de calcio y, además, contiene todas las vitaminas y proteínas necesarias para facilitar la absorción de este mineral. Por este motivo es importante tener una dieta rica en calcio desde la infancia hasta una etapa temprana de la adultez, pues en este período, los huesos están aumentando su densidad. El consumo de leche y productos lácteos contribuye a mantener los huesos fuertes y estar menos propensos a padecer osteoporosis.

La leche descremada no aporta calcio. La leche descremada aporta igual o un poco más de calcio que la leche entera. La diferencia fundamental entre la leche entera, la leche descremada y la semidescremada radica, únicamente, en el contenido de grasa.

La leche de vaca puede ser reemplazada por la leche de soya. Con frecuencia, se agrega calcio a la leche de soya en el proceso de fabricación, para aumentar el contenido de este mineral. Sin embargo, la adición de calcio en estos productos varía ampliamente, según la marca que los produzca. Otros nutrientes contenidos en la leche de vaca, facilitadores de la absorción del calcio, no se encuentran en la leche de soya. Por ende, la leche de soya no es un sustituto equivalente de la leche de vaca.

Si tengo el colesterol elevado no puedo consumir leche. La Asociación Americana del Corazón indica que las grasas saturadas y las grasas trans son las principales responsables de elevar el colesterol. En estos casos se recomienda el consumo de leche descremada en lugar de leche entera. Dos vasos de leche descremada no aportan grasas saturadas y solo contienen 10mg de colesterol, cuando el límite de consumo diario se ubica entre los 200 y 300mg. Por lo tanto, las personas que tienen niveles de colesterol elevados en la sangre, no tienen que eliminar los lácteos de su dieta.

el autorRedaccion
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