El encanto de las Galápagos

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El encanto de las Galápagos

Las pequeñas y medianas empresas constituyen el 95% del parque empresarial centroamericano.

Lo que comenzó con un apasionante viaje de placer se convirtió en su forma de vida y en un exitoso negocio para el matrimonio de ecuatorianos Eduardo Díez y Dolores Gangotena.

El espíritu emprendedor de Eduardo y el amor y admiración de Dolores por la naturaleza de las Islas Galápagos motivaron a la pareja a fundar su empresa de exclusivos yates Quasar Expeditions, hace ya 29 años.

“La idea surge en 1984, cuando fuimos a Galápagos en un yate de 10 pasajeros y la experiencia nos pareció superior a visitas anteriores que habíamos hecho en barcos más grandes y con capacidad para 80 pasajeros. Aunque para entonces los servicios en estos yates eran muy limitados y las habitaciones muy incómodas, de inmediato vimos la posibilidad de llevar pasajeros que, como nosotros, preferían la experiencia más íntima de la naturaleza y las Islas”, explica Dolores Gangotena de Díez, vicepresidenta comercial de Quasar Expeditions.

Para la pareja, los yates ofrecían mucha más flexibilidad en el itinerario y una experiencia más personal con la naturaleza. A eso se sumaba su visión de ofrecer un servicio de hotel boutique con yates de máxima comodidad, más seguridad y total lujo, con un personal entrenado para servicio turístico.

En el 2012 iniciaron un proyecto en la Patagonia –chilena y argentina–. Es un self-driven tour que ofrece tours de 5 y 4 estrellas. “Ofrecemos paquetes para pasajeros y agencias que optan por un solo operador que se haga responsable de sus pasajeros. Tenemos servicios en Chile, Argentina, Perú y Ecuador”, agrega la vicepresidenta de la empresa.

Además, a corto plazo esperan ofrecer extensiones hacia el área de Atacama, Chile, y el de Iguazú.

Yate ‘Grace’, una belleza clásica

Con el fin de ampliar sus servicios, en el 2007 invirtieron en la compra de un yate que encerraba una gran historia de lujo, una historia escrita por la realeza del Principado de Mónaco.

Este yate construido por Camper & Nicholson –líder mundial en la fabricación y venta de yates de lujo– ha cruzado las aguas del orbe con diferentes nombres. Pero sus propietarios actuales lo rebautizaron como Grace que lo lleva a sus mejores tiempos. Nombrado así en honor de su última propietaria, su alteza la princesa Grace de Mónaco, quien junto con su esposo, el príncipe Rainiero, lo recibieron como un regalo de bodas por parte de Aristóteles Onassis.

De acuerdo con los conocedores, este yate con capacidad para 18 pasajeros es una belleza clásica, que ofrece amplios espacios exteriores para que los pasajeros no pierdan la oportunidad de ver delfines, ballenas o cualquier evento de la naturaleza que en Galápagos sorprende a los visitantes sin previo aviso. Tiene un jacuzzi, una hermosa cubierta donde se ubica el bar, comedor exterior y otro interno. Dentro cuenta con sala, bar, comedor y amplias cabinas de descanso.

“Nos especializamos en yates clásicos, con mucha decoración de madera y comodidad en cabinas y baños. El tamaño, la elegancia y su fácil navegación hacen del Grace un yate único en su clase. Hemos tenido a bordo a reconocidas figuras y estrellas del cine y la literatura, como Michelle Pfeiffer, Meg Ryan, Russell Crowe, Robert de Niro, Yvette Mimieux, Julia Louis-Dreyfus e Isabel Allende; así como familias de gente muy adinerada y famosa, cuyo requerimiento al hacer su reserva, fue nuestra total discreción”, detalla Gangotena.

Además del yate Grace, la empresa Quasar Expeditions cuenta con otro que tiene capacidad para 32 pasajeros conocido como M/V Evolutional.

karla@vidayexito.net

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