A llevar una vida normal

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A llevar una vida normal

El padecer de diabetes mellitus tipo 2 (DM2) no significa que debamos privarnos de consumir algunos alimentos y dejar de disfrutar de la actividad física; por el contrario, está comprobado que un plan alimentario adecuado y hacer ejercicio contribuye a controlarla.

La diabetes afecta a personas de todos los extractos sociales, sin distingo de sexo o edad, y con predisposición genética. El sobrepeso, la obesidad y una vida sedentaria son factores que hacen que a más temprana edad aparezca la enfermedad.

“La diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente en el tiempo y ocurre cuando el organismo no produce suficiente insulina y las células periféricas no responden (resistencia a la insulina)”, comenta el doctor Iván Darío Sierra, especialista en nutrición y diabetes, y presidente de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD).

Además, agrega: “Una persona que desarrolla diabetes debe tener predisposición genética, la diabetes no le da al que quiere sino al que puede, por lo que dos personas pueden tener la misma dieta pero solo una de ellas desarrolla la enfermedad”.

La diabetes hoy en día está ganando terreno; según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 347 millones de personas padecen esta enfermedad. Por su parte, la Federación Internacional de Diabetes calculó que, para el 2011, 25,1 millones de personas, o el 8,7% de la población adulta de América Latina, tenía diabetes y aseveró que a lo largo de los próximos 20 años, esta cifra aumentará en un 60%, hasta alcanzar casi los 40 millones de personas.

También la OMS había constatado que el número de casos en niños y adolescentes había aumentado debido al sobrepeso y la obesidad.

Diabetes controlada

Las personas con DM2 deben ser tratadas por médicos especialistas y los pacientes deben cumplir al pie de la letra las recomendaciones y tratamientos que estos les receten, además de estar sometidas a un estricto control, para prevenir o retrasar la aparición de complicaciones crónicas como retinopatía diabética (la causa de ceguera adquirida), nefropatía diabética (enfermedad renal crónica terminal) e infarto agudo de miocardio (2 veces más frecuentes en el hombre con diabetes y 4 veces más frecuentes en la mujer diabética), entre otras complicaciones, explica el Dr. Sierra.

En el control de la enfermedad influye mucho la disciplina del paciente y su familia, que son su apoyo, quienes deben tomar en cuenta los tres pilares fundamentales para mantener una vida saludable como lo son el plan alimentario, la actividad física y los medicamentos, estos últimos en caso de ser necesarios.

Según Álvaro Rico, endocrinólogo y presidente de la Federación Diabetológica Colombiana, una dieta balanceada, que incluya todos los grupos alimentarios y el tamaño adecuado de las porciones de las comidas, ayudará a mantener el nivel normal de glucosa.

Entre los alimentos que se debe incluir en la dieta están las verduras, granos integrales, frutas, lácteos y carnes sin grasa, además, utilizar sustitutos de azúcar, como los edulcorantes no calóricos y tener una buena hidratación. Sin embargo, cada paciente debe tener un plan alimentario adecuado a sus necesidades.

Y no se puede olvidar de hacer ejercicio, por los menos 30 minutos diarios, eso ayudará a mantener el peso y a sentirse saludable.

“Está comprobada que la actividad física disminuye la glicemia, la resistencia a la insulina, la presión arterial, el colesterol malo, los triglicéridos, el peso y la grasa corporal. Además, aumenta la sensibilidad a la insulina, el colesterol bueno, la formación de nuevos capilares, la sensación de bienestar y la calidad de vida”, señala el Dr. Rico.

El tener diabetes no significa que no pueda llevarse una vida normal, al contrario atendiendo las recomendaciones médicas, se gozará de una buena salud.

Susana Ruiz
el autorSusana Ruiz