• 16 diciembre, 2014

Historia familiar

Historia familiar

El padre de don Jaime Rosenthal, Yankel, llegó a Honduras en 1929 y un año después se integró a una empresa denominada Alvin M. Barrett y Compañía. Esta había sido fundada en 1903 por tres hermanos de Nueva Orleans, Estados Unidos, que llegaron a Honduras a trabajar en las plantaciones bananeras que posteriormente pertenecieron a United Brands.

Los hermanos Barrett integraron a Yankel Rosenthal como su socio. Estos nunca tuvieron familia en Honduras y el último de ellos, Alvin (quien vivió en el país durante 50 años), no se casó y no tuvo hijos. Antes de retirarse a los Estados Unidos vendió su participación a la familia Rosenthal.

Yankel Rosenthal era originario de la zona fronteriza entre Rusia y Rumanía. Había salido de Rusia en 1920 huyendo de las crisis de Europa, la revolución bolchevique y la persecución contra los judíos. Antes de ir a Honduras había pasado una temporada en Ecuador.

En el tiempo en que Yankel Rosenthal llegó a Honduras también lo hicieron varias otras personas de origen judío, españoles y europeos que salían de Europa precisamente por la crisis entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

El señor Rosenthal se inició como un representante de fabricantes extranjeros que incluían principalmente textiles, alimentos Nestlé, llantas Goodyear, cereales Kellogg’s así como una representación de la firma corredora de seguros de Londres Hogg Robinson & Capel Cure Ltd.

Yankel Rosenthal.
Yankel Rosenthal.

Sus negocios empezaron a crecer y pasó de ser un representante de firmas extranjeras a ser un distribuidor que manejaba mercancías en bodega bajo su propio riesgo. Con el tiempo, el señor Rosenthal fue agregando a su negocio otras marcas y productos, principalmente pequeños equipos industriales, para trabajar la madera y el café.

Nos cuenta don Jaime, que su padre, Yankel, como todos los inmigrantes de aquel tiempo, era un hombre que trabajaba muchas horas y ahorraba parte de sus ingresos sin importar cuántos fueran, cumpliendo con la máxima de que “siempre hay que gastar menos de lo que se gana”.

En los tiempos en que las empresas Barrett estuvieron activas, el lempira, la moneda de Honduras, no se devaluaba y por eso la mayor parte de los sobrantes de los socios se invertía en el país, al no haber facilidades (que posteriormente se crearon) de expatriar dinero. Transferirlo entonces era casi imposible. En ese entonces Honduras tenía muy poca delincuencia, a pesar de que había pequeñas guerras políticas internas que no afectaban a los extranjeros. Por eso Yankel Rosenthal empezó a invertir parte de sus ahorros en acciones en diferentes compañías que se fundaban en San Pedro Sula para la fabricación de harina, siembra de caña y manufactura de azúcar, pequeños bancos, bienes raíces y cementeras.

En 1958 y 1960 regresaron a Honduras sus hijos Jaime y Edwin después que ambos terminaron sus estudios en los Estados Unidos. Jaime se había graduado de ingeniero civil con estudios posteriores de Economía en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y Sloan School of Business. Edwin en Administración de Empresas de Babson College Suffolk University.

En 1963 se aprobó en Honduras una ley que restringía la venta de seguros por compañías extranjeras, por lo que la familia Rosenthal decidió organizar Seguros Continental S. A., que fue la primera empresa del grupo familiar.

A Edwin Rosenthal se le asignó el manejo de las empresas distribuidoras con el nombre Barrett (que aún existen) y el manejo de la compañía azucarera que ahora también genera electricidad.

A Jaime Rosenthal y su familia se le asignó el manejo del grupo financiero que encabeza Seguros Continental S.A. Este se ha expandido a diferentes negocios, incluyendo inversiones importantes en una fábrica de cemento, una compañía constructora, negocios agropecuarios, una empacadora de carne y la crianza de ganado –que se está expandiendo a la siembra de árboles– y negocios de comunicaciones (un periódico, una televisora, una firma de cable, telefonía e Internet).

En el área financiera, la gama incluye todos los diferentes negocios: almacenes de depósito, arrendadoras, seguros, banca comercial, casas de bolsa y otros. En la mayor parte de estos negocios no son los líderes o numero uno en Honduras. En cada actividad se compite con empresas sustancialmente más grandes, pero el resultado total del grupo, que es lo que le interesa a la familia, es positivo y le ha permitido un crecimiento constante en sus diferentes actividades.

Los negocios agropecuarios han originado la tenencia de bienes raíces y ahora se desarrolla una importante actividad en la urbanización de terrenos y construcción y venta de viviendas para clase media y media baja.

La familia Rosenthal ha hecho muy pequeñas inversiones fuera de Honduras, por su enfoque de apoyo al desarrollo del país.
Actualmente, la tercera generación de la familia maneja la empresa y ya hay tres miembros de la cuarta generación trabajando en el grupo familiar.

Su política de expansión ha sido comenzar otras compañías y hacer inversiones. No compra empresas a altos precios. Eso le ha permitido un endeudamiento bajo y un crecimiento basado principalmente en la generación de fondos internos.

El crecimiento del grupo incluye socios no familiares en casi todas las actividades y también incluye gerentes y funcionarios fuera de la familia y que no son accionistas. La junta directiva está formada en más de la mitad por personas ajenas a la familia, algunos son accionistas minoritarios y otros no tiene participación alguna.

Nos cuenta don Jaime que la clave del éxito de Inversiones Continental, S. A. y subsidiarias es el sistema implantado por su padre: trabajar muy duro y gastar únicamente lo que sea necesario, lo cual ha contribuido al éxito del grupo familiar. Existe un proceso de capacitación y exigencias de disciplina que se ha inculcado de generación a generación.

El grupo Inversiones Continental, S. A., se creó a partir de la empresa de seguros y posteriormente se organizó el banco, que inició como una nueva institución, al igual que la arrendadora y la casa de bolsa. Los Almacenes de Depósito Continental S. A. se compraron.

La división agropecuaria se adquirió para ayudar a una empacadora de carne que estaba en problemas y posteriormente se compraron varias fincas y haciendas para garantizar una oferta permanente de ganado de matanza.

Para diversificar la producción, se sembraron pequeñas extensiones de café, cacao, caña de azúcar y maíz. Actualmente, se siembra teca y caoba en los cercos de las fincas, en las vaguadas, como sombra para que esta madera sea cosechada por la cuarta generación de la familia. El grupo ayuda a desarrollar la ganadería en el país al suplir toros de calidad a los productores.

Nos dice don Jaime que el negocio del periódico se instaló para contribuir al sistema democrático, más que con un propósito de ganancia. Luego, para ayudarle al periódico se creó la compañía de televisión y después una compañía de cable, la que ha crecido y se ha convertido en el proveedor más importante de Internet y telefonía fija en el país.

El negocio de la producción de cemento se compró en una subasta pública que realizó el Gobierno de Honduras para privatizar la empresa que antes había sido adquirida por el Estado luego de financiarla. Como se dijo, en el negocio del cemento y una planta de fabricación de bolsas de papel para el mismo producto, el Grupo Continental está asociado al grupo de Cementos Progreso de Guatemala, de la Familia Novella.

Don Jaime dibuja el futuro

Don Jaime cuenta que un mito empresarial es creer que, para sobrevivir en el tiempo, las empresas deben ser muy grandes y dedicarse únicamente a su negocio núcleo (core business), concentrándose en una sola actividad para llegar a ser más grandes. Bajo esa óptica, las empresas venden las actividades que no son rentables y están fuera de su núcleo.

Jaime Rosenthal.
Jaime Rosenthal.

Don Jaime opina que él tiene puesta la mirada en el largo plazo y, por eso, dentro del portafolio de compañías de su grupo familiar hay varias empresas no rentables y aun así las mantiene vivas. Él cree que las empresas que pierden, reorganizándolas bien y dándole dirección con un excelente equipo tienen potencial para volverse compañías rentables en el futuro.

Es política de la familia Rosenthal invertir en actividades de muy largo plazo como es la siembra de árboles y la expansión de negocios agropecuarios, desarrollando nuevas fincas y mejorando las razas y el rendimiento del ganado que poseen.

En la actualidad las empresas de Inversiones Continental S. A. están abocadas a un plan de crecimiento y desarrollo a largo plazo y los últimos negocios iniciados son la televisión abierta, la construcción de viviendas y las telecomunicaciones y el cable.

El negocio del cemento es en sociedad con la familia Novella de Cementos Progreso de Guatemala. En la empresa cementera recién se ha terminado un proyecto de expansión que duplicó su capacidad de producción. Todos los equipos que se compraron son nuevos y fueron adquiridos de Polysius.

Don Jaime opina que la crisis más grande que enfrentan los empresarios de nuestra región es la falta de acceso a los mercados de capital, lo cual reduce la capacidad de crecimiento y de expansión de los negocios, incluyendo los de Inversiones Continental S. A. También que las empresas familiares regresarán y nuevamente se pondrán de moda. Este es un comentario dirigido a la gran cantidad de empresas familiares que han sido compradas a lo largo de toda la región por multinacionales. Él considera que su grupo empresarial está posicionado para mantener un rendimiento de más del 20% anual, aun enfrentando la crisis financiera actual que golpea a Honduras, la cual su grupo ha afrontado sin mayores problemas.

Entre los planes para el futuro figuran el sector del turismo, ya que tiene planificado el desarrollo de una propiedad localizada en el mar Caribe, en Tela, una de las playas más lindas del mundo y con suficiente terreno para hacer un desarrollo que incluye canchas de golf, una marina, villas y hoteles.

Esta propiedad colinda con el lugar donde el Gobierno de Honduras, junto con un grupo de empresarios, desarrolla el proyecto Bahía de Tela. Para este proyecto, don Jaime busca socios.

Una meta diferente

Don Jaime considera que el Grupo Inversiones Continental S. A. y subsidiarias tienen una misión y una meta diferente de los negocios tradicionales ya que él las crea para generar trabajos, contribuir al desarrollo de Honduras y crear riqueza a largo plazo. Por eso, el grupo nunca ha vendido una empresa a pesar de que ha tenido ofertas de compra en la compañía de cable, la televisora, el banco y la cementera.

Don Jaime cree firmemente que su función principal es crear una escuela de administración para los miembros de la familia y mostrar que el sistema capitalista fue creado en Europa con base en familias y que las empresas pequeñas o medianas pueden ser competitivas con las grandes transnacionales.

Con orgullo señala que todas las empresas del grupo compiten contra transnacionales y con compañías sustancialmente más grandes y en todas las áreas de negocios en que están son altamente competitivas. Sí ve con tristeza la desventaja de obtener recursos financieros a costos de mercado internacional y a largo plazo, pero esta desventaja es compensada por eficiencias y conocimientos de mercado que la familia y el grupo tienen.

Nos dice que es posible que vendiendo empresas o convirtiéndose en funcionarios de transnacionales, algunos miembros de la familia obtendrían ingresos mayores. Pero esto pondría en grave peligro la unidad de la familia, la cercanía entre nietos y abuelos y la propiedad colectiva de bosques, haciendas y sitios de esparcimiento, que hacen que el índice de satisfacción y felicidad de sus miembros sea más alto que el de otros empresarios.

Con filosofía, don Jaime pretende hacer crecer, iniciar o adquirir empresas para que, con el aumento de los miembros de la familia, a cada uno se le permita una oportunidad de mostrar su talento, su dedicación y su disciplina en el manejo de sus propias iniciativas, aun cuando esto obliga a trabajar más horas. Esto lo convierte en un hobby más que en un trabajo.

Arraigo familiar y a la tierra

La finalidad del grupo Inversiones Continental S. A. es el arraigo a la familia, a la tierra y a la patria, con un crecimiento que permita la rentabilidad para pagar correctamente a funcionarios y empleados, retribuya justamente a los accionistas, garantice la salud y la educación de los miembros de la familia y ser factor de desarrollo, prosperidad y bienestar para los hondureños, y comprobar que las empresas pequeñas familiares diversificadas son competitivas y proveen valor agregado a la sociedad.

Honduras es un país de famosos y excelentes empresarios y banqueros. Sin duda alguna, don Jaime es parte de esa generación que será imposible de repetir en mucho tiempo.

Definitivamente, el sistema financiero hondureño y su economía son mejores gracias a la gran labor realizada por don Jaime Rosenthal a través de su vida.

Etiquetas: Centroamérica / Creadores de riqueza / Jaime Rosenthal

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