¿Qué es lo que más y menos le gusta del teletrabajo?

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¿Qué es lo que más y menos le gusta del teletrabajo?

Herramientas de teletrabajo.

En la comodidad del hogar reina el pantalón corto y camiseta o ropa deportiva, acompañada de pantuflas o sandalias

En tiempos de teletrabajo, los uniformes y códigos de vestimenta han quedado hoy relegados.

Un sondeo sobre el teletrabajo, aplicado recientemente por la Universidad Fidélitas a 100 trabajadores de diferentes industrias y zonas, reveló lo que dichos empleados ven positivo y negativo.  Entre lo que más aprecian de esta modalidad es el aprovechamiento del tiempo (las horas de ida y regreso) que se ahorran al no tener que desplazarse a otro sitio, lo cual los libera del estrés de las calles, de la angustia de conducir en las presas o la movilización en bus, sobre todo, destacan la seguridad personal que tienen actualmente en términos físicos y de salud, al reducir el riesgo de contagio de COVID-19 (el propio y el de su familia), o ser víctimas de algún accidente o asalto.

Dentro de esos aspectos positivos también mencionaron el evitar las congojas y carreras que el ritual de alistarse temprano les produce. Aseguran que el gran beneficio de ese ahorro de tiempo y estrés lo traducen en el de poder compartir más con su familia, aunado a un ahorro de combustible y al poder también dedicarle más tiempo a actividades personales como el estudio, la actividad física y en general, tener una mejor calidad de vida, porque hasta pueden descansar mejor y más horas durante la noche.

Otros aspectos a favor que salieron a flote en el sondeo, es que les permite alimentarse mejor en la casa, además de poder trabajar sin las interrupciones típicas de una oficina, lo cual le agrega concentración y mejor rendimiento al tiempo laboral para terminar las tareas.

¿Qué es lo malo?

La mayoría mencionó que se trabaja más de las horas estipuladas, porque algunos jefes olvidan los horarios de trabajo y consultan cosas fuera de la jornada, incluyendo altas horas de la noche o fines de semana.  A diferencia de cuando van a la oficina, hay una sensación de hiper conectividad relacionada con el trabajo.  El hecho de que el internet les falle también les endosa un estrés y hasta experimentan un sentido de culpa y preocupación cuando están en media reunión.  A esto, le agregaron que han sentido el golpe en el bolsillo porque han tenido un mayor consumo de electricidad y teléfono o porque tuvieron que poner un internet de mayor capacidad.

Afloró también que tanto encierro les ha evocado lo positivo de la socialización con los compañeros de la oficina y también de alguna forma, les hace el trabajo muy monótono y se sienten aislados.  Echan de menos la interacción física que antes tenían con sus compañeros al hablar espontáneamente de otros temas fuera de trabajo. También, aseguran que no tienen un espacio con las comodidades de la oficina o cierta documentación a la mano.  En este nuevo aprendizaje y adaptación al teletrabajo, implicó que al inicio, tanto los jefes, como los compañeros, estuvieran preguntando absolutamente de todo por todos los medios que tuvieran a mano, lo cual también implicó un poco de estrés mientras se aprendía la interacción remota.

Las pantunflas son el calzado más utilizado en el teletrabajo.

Otro inconveniente que mencionaron es que a la familia le cuesta entender que realmente se está trabajando aunque se esté en la casa y se lidia con ruidos de adultos, niños o perros cuando se está en alguna reunión o llamada.

Para Amanda Arias, profesora especialista en talento humano de la Universidad Fidélitas, indudablemente el teletrabajo representa hoy una herramienta eficaz para conciliar la vida laboral y la familiar.  No se debe olvidar que los derechos y obligaciones van en las dos vías, del patrono al trabajador y viceversa.  Por lo tanto, los patronos deben poner las reglas muy claras a su personal y respetar las jornadas de trabajo.  Por su parte, los trabajadores deberán cumplir a cabalidad las jornadas y respetar las normas.

Los uniformes de empresa son parte de la cultura organizacional que la distingue de otra, comentó Manuel Quirós Burgos, profesor de la carrera de Administración de Negocios de la Universidad Fidélitas. Sin embargo, en tiempos de teletrabajo, los uniformes y códigos de vestimenta han quedado hoy relegados a la  obligatoriedad de uso y del cumplimiento del código de vestimenta por estar el empleado en un ámbito privado y personal.

Si bien es cierto, hay especialistas que indican que incluso trabajar en pijama le agrega felicidad al trabajador, otros, por el contrario, recomiendan levantarse y vestirse debidamente, pues se tendrá un mejor rendimiento, porque hay un cambio de actitud y disposición, mientras la pijama lo que sugiere es flojera y relajamiento, agregó Quirós Burgos.

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