Una vida dedicada al bienestar de sus pacientes

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Una vida dedicada al bienestar de sus pacientes

Doctor Juan José Lugo Kautz.

El Dr. Juan José Lugo Kautz ha dedicado su vida y su carrera profesional al cuidado de la salud femenina, a través de la ginecología y obstetricia, lo que le ha permitido traer miles de vidas al mundo.

Se aproximaba su cumpleaños número 60 y, después de haber triunfado en Estados Unidos, país donde ejerció la medicina durante más de 25 años, en las ciudades de Baltimore, Houston y Miami, sentía un fuerte llamado a regresar a su natal Nicaragua a brindar su aporte. Dejó atrás todo lo que durante décadas había construido para enfrentar un nuevo reto, con mucho optimismo y patriotismo.

En ese entonces, estaba iniciando la construcción del Hospital Vivian Pellas y “eso tuvo una gran influencia en mí para decidir venir y ayudar a convertirlo en el mejor hospital de Nicaragua”, asegura el Dr. Lugo.

Su idea era clara: ayudar a la medicina de Nicaragua, elevando los estándares de calidad y de seguridad de los pacientes, lo cual ha sido reconocido a través de la acreditación de ese centro médico por parte de la Joint Comission International desde el 2010.

Doctor Juan José Lugo Kautz y su familia.

“Agradezco especialmente a mi esposa, Adilia, quien también influyó en mi decisión de regresar a mi país y a mis amigos, Carlos y Vivian Pellas, por haberme invitado a participar en el proyecto del Hospital Vivian Pellas”.

El Dr. Lugo decidió fundar el Centro de Fertilidad de Nicaragua porque en ese país esa rama de la fertilidad aún “estaba en pañales, solo se realizaban recanalizaciones de trompas y, de vez en cuando, una inseminación intrauterina. Sin embargo, faltaba todo lo que es el mundo de la fertilidad en lo que respecta a la fertilización in vitro y toda esa maravilla que ya se estaba haciendo en el mundo. Teníamos que mandar a los pacientes afuera, con gastos tremendos, imposibles de pagar para muchos nicaragüenses, ya que cualquier cosa de estas en el extranjero costaba US$10.000 y en Estados Unidos hasta US$20.000 y US$30.000”.

Teniendo conocimiento de esa situación, el Dr. Lugo contactó a dos buenos ginecólogos nicaragüenses, el Dr. Vernon Hallesleven y el Dr. Carlos Salgado Ríos, y los convenció de hacer el centro. Al principio, se aliaron con dos médicos infertilistas  panameños, el Dr. Carlos Díaz Urriola y el Dr. Erick Effio y, en cuestión de dos años, con su ayuda, lograron montar “este bello centro, en donde podemos hacer todas estas maravillas que ya se hacen en el mundo, a un costo mucho menor”.

El proyecto involucró un gran esfuerzo, ya que fue necesario entrenar a biólogos especialistas en manejar todo lo relacionado con el manejo de las células, requirió que los demás médicos profundizaran sus conocimientos y significó una gran inversión en maquinaria y equipo de vanguardia.

El Centro de Fertilidad del Hospital Vivian Pellas de Nicaragua lleva 14 años de mejorar la calidad de vida de muchas familias nicaragüenses y ya alcanzó 10 años de estar localizados “en un lindo local, contiguo al Hospital Vivian Pellas”, relata el Dr. Lugo.

Doctor Juan José Lugo Kautz.

“Hemos logrado hacer felices a muchas parejas que antes carecían de la oportunidad de tener sus hijos. En los procesos de inseminación artificial, una vez limpiados de impurezas, colocamos los espermatozoides en el útero, cuando la mujer está ovulando. En el caso de la fertilización in vitro, tenemos que estimular los ovarios con medicamentos especiales, sacar los óvulos, fertilizarlos en el laboratorio y, una vez hechos embriones o bebecitos, tres o cinco días después, los colocamos en el útero. Es un procedimiento muy lindo, pero muy complicado, que tiene que ser manejado solo por especialistas. Créanme que hemos dado mucha felicidad a pacientes nicaragüenses que nunca pudieran haber tenido sus hijos y eso nos hace sentirnos muy felices y orgullosos”, asegura el Dr. Lugo.

Ante la consulta de que si las pacientes embarazadas deben vacunarse contra el COVID-19, el médico lo confirma enfáticamente y explica que “estas vacunas han sido trabajadas intensamente y están siendo producidas por laboratorios de mucho prestigio, como Pfizer y Moderna. El mundo entero va a terminar vacunándose y las pacientes embarazadas también lo harán”.

“Creo que los pacientes, este año, han tenido más cuidado de no embarazarse pero, por supuesto, una vez que tengamos control de esta enfermedad, la tasa de natalidad tendrá un incremento, como sucedió después de la Segunda Guerra Mundial”.

El Dr. Lugo relata que su experiencia con las pacientes que han salido embarazadas durante la pandemia ha sido excelente, sin mayores problemas y con una seguridad extrema en el uso de las máscaras y protección, tanto de los médicos, como de sus  pacientes.

“Yo no me voy a retirar. Va contra mi personalidad y mis deseos. Adoro y amo la medicina, amo a Dios y a nuestros pacientes cuando los veo felices diciéndome que salieron con una prueba de embarazo positiva”.

El Dr. Lugo planea continuar ejerciendo como ginecólogo y obstetra ya que, según afirma, “siempre gozo cuando nace un bebé en mis manos o cuando una paciente sale muy agradecida por la cirugía o el trato que le otorgué”. Mi mejor regalo es una paciente contenta y agradecida de haber llegado a mis manos”.

En la revista Vida y Éxito, a través del ejemplo de servicio del Dr. Lugo, hacemos un homenaje a todo el personal médico y a los trabajadores de los servicios de salud que dedican sus vidas al cuidado y bienestar de quienes sufren en carne propia el dolor causado por la enfermedad y cuyo aporte social ha quedado en clarísima evidencia durante la pandemia ocasionada por el COVID-19.

Arturo Castro Barrantes

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