• 16 septiembre, 2014

Pasos firmes construyen una empresa familiar

Ricardo Poma es un fenómeno empresarial que sabe balancear tanto los retos familiares como los empresariales, al tiempo que es una persona justa y amable. Él es, sin duda alguna, unas de las personas más respetadas en Latinoamérica y un referente en múltiples industrias de nuestra región.

Poma representa seriedad, fortaleza y confiabilidad. Ha convertido su apellido en una marca.
En una entrevista publicada el 27 de febrero del 2010 por Perry Garfinkel en el New York Times, el líder del Grupo Poma cuenta que su abuelo, Bartolomé Poma, se mudó de Barcelona a El Salvador en 1918. Allí fundó una compañía que llamó B. Poma Ltd., dedicada a la venta de automóviles Hudson y Essex.

Poma nos cuenta en dicha entrevista que su romanticismo y su espiritualidad son producto de las enseñanzas de su madre y su abuela materna. De su padre, Luis, narra que era un trabajador estoico, modesto, activo y con un gran espíritu pionero que, después de hacerse cargo de los negocios de su abuelo en los años 30, los diversificó. Ya para 1952 había adquirido los derechos para distribuir los automóviles de la emergente Toyota.

Don Luis encabezó la creación de la prestigiosa Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano, conocida como Fusal, de la cual el mismo Ricardo ha sido su presidente.

En la última década, Fusal ha distribuido US$350 millones en suministros médicos donados por instituciones norteamericanas a El Salvador.

De hecho, en 1994 y siguiendo los pasos de su padre, Ricardo inició la fundación de la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN) en San Salvador, una de las mejores en Latinoamérica. Su propósito es formar a los futuros líderes que dirigirán al país con los más altos estándares de excelencia académica.

Bajo el liderazgo de Ricardo, el Grupo Poma, que comenzó como una pequeña firma que vendía autos, es hoy un conglomerado diversificado de empresas que operan con cuatro divisiones en América Central y Suramérica y el Caribe.

El grupo distribuye múltiples marcas de autos en seis países, posee inversiones en hoteles de categoría mundial, así como grandes complejos de usos múltiples que incluyen centros comerciales y corporativos, hoteles y proyectos habitacionales.

La primera división del grupo es Excel Automotriz, que representa a Toyota, BMW, Chevrolet, Mitsubishi, Ford y KIA.

La segunda rama operativa es el reconocido Grupo Roble, que desarrolla proyectos inmobiliarios en Centroamérica y América del Sur. Grupo Roble es dueño de 19 de los principales centros comerciales (shopping centers) de Centroamérica y Panamá. Además, ha construido más de 50.000 residencias en Centroamérica.

La tercera línea de negocios del grupo es Real Hotels and Resorts, que concentra 18 hoteles de marca mundial. Algunas de las cadenas que representa son InterContinental Hotels Group, Marriott Hotels & Resorts y Choice Hotels International.

Finalmente, Grupo Solaire conforma la división industrial. Este tiene inversiones en firmas de soluciones arquitectónicas, así como cuatro fábricas de aluminio y vidrio en El Salvador.

Es tal el impacto en nuestra región del Grupo Poma que sus contribuciones al desarrollo afectan, de manera directa o indirecta, a todas las personas que hacen negocios en nuestros países.

Líderes de la hospitalidad

Los Poma, de una forma u otra, han mejorado y han hecho más fácil la vida de todas las personas que hacen negocios en nuestra región. Diría que el 100% de los empresarios regionales se han quedado más de una vez en sus vidas en alguno de los 18 hoteles que opera el grupo a través de su respectiva división, presidida brillantemente por Fernando Poma, hijo de Ricardo, en alianza con tres grandes cadenas hoteleras: InterContinental Hotels Group, Marriott Hotels & Resorts y Choice Hotels International.

Estos 18 hoteles son, sin duda alguna, de los más importantes en América Central y Norteamérica: El InterContinental at Doral Miami en Miami, Florida; el Real InterContinental Metrocentro Managua, en Nicaragua; el Real InterContinental Guatemala, en Guatemala; el Quality Hotel Real Aeropuerto El Salvador; Comfort Inn Real San Miguel; Comfort Inn Real La Unión y Real InterContinental San Salvador, en El Salvador; el Real InterContinental Hotel & Club Tower Costa Rica, Quality Hotel Real San José y JW Marriott Guanacaste Resort and Spa, en Costa Rica; el Real InterContinental San Pedro Sula, Real InterContinental Tegucigalpa y Clarion Hotel Real Tegucigalpa, en Honduras; el Courtyard Panama Real Hotel, en Panamá; el Quality Hotel Real Aeropuerto Santo Domingo, en la República Dominicana; el Puebla Marriott Real Hotel en Puebla, México; el Bogota Marriott Hotel y ahora el JW Marriott Bogotá, en Colombia.

La historia del involucramiento hotelero del Grupo Poma comienza cuando abre su primer hotel en el segmento cinco estrellas en 1972 en San Salvador, El Salvador. La enorme inestabilidad política y la económica de nuestra región hizo que, al igual que miles de empresarios en nuestra región, los Poma fueran extremadamente cautelosos con futuras inversiones.

Por eso, transcurrieron dos décadas antes de que el grupo construyera otro proyecto hotelero, que realizó en 1994, esta vez ubicado en San José, Costa Rica. En 1997, Grupo Poma completó en San Pedro Sula la construcción de su tercer hotel cinco estrellas. De 1999 al 2000, el grupo entró en su más rápida era de expansión, con la construcción de cinco nuevos hoteles.

Durante esta fase, la compañía construyó e inauguró (en la vecindad del Aeropuerto Internacional de El Salvador) su primer hotel operado bajo una marca registrada de Choice Hotels International, el Quality Hotel Real Aeropuerto El Salvador. Esta decisión fue fundamental para la estrategia del grupo puesto que, habiendo ya establecido hoteles cinco estrellas en cada ciudad importante de Centroamérica, apostaron por entrar en los segmentos de tres y cuatro estrellas. Como una parte integral de esta estrategia, la compañía adquirió derechos exclusivos para la franquicia maestra de esta marca de hoteles.

Al hacer cuentas, a través de los años me he quedado en nueve de los hoteles del Grupo Poma. Me encanta ir a ellos por la cordialidad del equipo humano, lo que hace que el servicio sea de clase mundial. Mi favorito es el Real InterContinental Metrocentro Managua, en Nicaragua, que es gerenciado por Hans Sholte. El calor humano del personal que trabaja en los hoteles del Grupo Poma refleja los valores inculcados a ellos por su líder Fernando, quien es apoyado por Dominique Gapany, un gran profesional comprometido con el éxito del grupo.

Grandes desarrolladores

El enorme éxito obtenido por la división hotelera del Grupo Poma ha sido altamente complementada con la división de bienes raíces: Grupo Roble. Esta división participa en la industria de bienes raíces, al desarrollar y construir grandes complejos de usos múltiples que incluyen centros comerciales, centros corporativos, hoteles, áreas de entretenimiento y proyectos habitacionales de gran escala.

Grupo Roble inició sus operaciones en 1962 en El Salvador y estableció las oficinas corporativas en su capital. Desde entonces, ha contribuido a cambiar la fisonomía urbana de la región, al modernizar las expresiones arquitectónicas de cada país. Sus 19 centros comerciales suman un área de un millón de metros cuadrados.

Desde pequeño, he seguido el desarrollo del Grupo Roble, ya que fueron los Poma el primer grupo centroamericano que comenzó a invertir en centros comerciales por toda la región y Panamá, seguido por su división de hotelería, Real Hotels and Resorts.

De hecho, en 1974 comenzó la construcción de lo que fue el primer centro de compras de Nicaragua, llamado MetroCentro. Durante la época del gobierno sandinista, MetroCentro se mantuvo congelado, debido a que sus principales clientes eran negocios privados, desaparecidos bajo la Administración sandinista. Con el triunfo democrático de doña Violeta Barrios de Chamorro, el Grupo Poma vuelve a invertir en Nicaragua más de US$100 millones en ampliar MetroCentro y construir el Hotel Intercontinental.

Conforme el Grupo Poma abría centros comerciales en toda Centroamérica, estos eran seguidos por cadenas de tiendas como Simán, de El Salvador, y Carrión, de Honduras. Estas dos cadenas se convirtieron en grandes empresas. Los Simán, otro ejemplo de empresa familiar, es un enorme y diversificado conglomerado que incluye, además de tiendas, grandes fábricas en la región. Ambas empresas son parte de nuestro estudio.

Foto:Ricardo Poma, fundador y actual rector de ESEN.

Etiquetas: Creadores de riqueza / El Salvador / Grupo Poma

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