Objetivo: prevención y salvar vidas

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Objetivo: prevención y salvar vidas

Cada verano, la ligereza y frescura de los vestidos hacen de éstos las prendas favoritas de la temporada.

Desde que esta institución comenzó a desarrollar su programa de salud enfocado en esta enfermedad –en el 2004 y desde el 2008 con una fuerte campaña– ha habido varios avances en Nicaragua. “Uno de ellos es que antes, si alguien era diagnosticado con cáncer de mama, no sabía a dónde ir, ni para solicitar ayuda económica, información o una segunda opinión médica. Hoy en día, ya la gente relaciona el trabajo que hacemos”, explica Ortiz.

La directora de la FOG tiene un certero mensaje para la población centroamericana: “Es importante que unamos esfuerzos en esta lucha”. Por eso extiende a la región un gran anhelo: “Una invitación para que conformemos la Liga Centroamericana de Cáncer de Mama para que trabajemos juntos en un mismo objetivo: la prevención y detección temprana del cáncer de mama para salvar vidas de nuestras abuelas, madres, hermanas, hijas, sobrinas…”.

Concientización de los medios

Sin lugar a dudas, uno de los principales logros de la FOG ha sido la concientización que se ha logrado en la sociedad nicaragüense sobre la enfermedad. “En la prensa escrita, radio y televisión ya es un tema de mucha conversación”, una década atrás no era así. Para cambiar ese panorama, la Fundación Ortiz Gurdián puso en marcha el Premio Periodístico Programa de Lucha contra el Cáncer de Mama Mujer date un chance, con cuyas ediciones se logró que los medios de comunicación se involucraron en este tema, hasta el punto de que ya “los medios por sí solos cubren” esta materia, dice Ana Margarita Ortiz.

Cabe recordar que la fundación nació como una manera de dar las gracias, por parte de la familia Ortiz Gurdián, después de que Patricia Gurdián de Ortiz, presidenta de la FOG, superara la enfermedad que le diagnosticaron a finales de los 90. Fue una manera de apoyar a todas esas mujeres que no cuentan con medios para sobrellevar esta experiencia tan dura para ellas y sus familias.

De cara a este 2013, el principal reto que enfrenta la FOG es recaudar más fondos. Se trata de “una enfermedad y un programa muy costoso y cada día hay más necesidades y demanda”, advierte la directora de la fundación. “Siempre vamos a necesitar más dinero”, añade.

“Una batalla”

Kenia Sally Góngora es una de las pacientes que da su testimonio a la FOG para llamar la atención sobre la enfermedad. Tiene 31 años y cáncer en su mama derecha. Aunque sintió mucho miedo cuando le diagnosticaron el mal, gracias al apoyo de su familia y de la fundación sabe que “esta es una lucha que tenés que ir venciendo, el cáncer ya no es significado de muerte, es una batalla”. Y añade Kenia: “No hay nada mejor que salir de una crisis emocional, porque salís con más fuerza para enfrentar todo lo que venga”. Ella agradece a la FOG por el apoyo emocional y económico. “Yo sé que no podría pagar mi tratamiento”, detalla.

Por su parte, María Elsa López, de 59 años, supo que tenía cáncer cuando acompañó a su hermana, paciente, a la fundación. “Me realicé exámenes para descartar dudas y me hicieron una biopsia la cual salió positiva”. Ella que llegaba a la FOG “a dar consuelo” a su hermana en sus sesiones de radioterapia, se encontró con que también padecía la enfermedad. María Elsa cree que esta es una oportunidad que Dios le está dando “para vivir”.

En la actualidad, la Fundación Ortiz Gurdián está más enfocada en la prevención y la detección temprana. “Esto nos permite cambiar no solo la vida de las pacientes y sus familias, sino la cultura de nuestra atención médica, que consiste en buscarla cuando estamos enfermos en vez de ser una rutina de mantenimiento o prevención”, alerta Ana Margarita Ortiz. Afortunadamente el autoexamen de mamas y la mamografía son exámenes que cada vez se hacen con más frecuencia.

Por la retroalimentación que percibe la Fundación a través de las personas que llegan a la Clínica de Cáncer de Mama, las llamadas de teléfono, los correos electrónicos, los mensajes de Facebook, “se ve que estamos haciendo bien nuestro trabajo de educar, prevenir y detectar a tiempo la enfermedad”, asegura Ortiz.

Cambio radical

Gracias al Programa de Prevención y Detección Temprana, “invertimos la estadística nacional”, explica la directora de la fundación. En el 2004, el 75% de las pacientes atendidas estaban en etapas avanzadas –3 y 4– de la enfermedad, según el Centro Nacional de Radioterapia. “Actualmente el 75% de las mujeres que diagnosticamos con nuestro programa están en etapa 1 y 2”.

Solo en los “esfuerzos de detección temprana anualmente atendemos a 6.000 mujeres que son tamizadas con sus chequeos ginecológicos gratuitos”. Y cada año la fundación recibe a 100 pacientes diagnosticadas a las que somete a chequeos continuos, revisión médica, administración de quimioterapias y exámenes de seguimiento. Cada una acude a un promedio de cuatro consultas mensuales, es decir, son 600 consultas por mes. Imagínense qué sería de esa población femenina sin la ayuda altruista de la FOG.

El cáncer de mama afecta a 1 de cada 8 mujeres a nivel mundial, es el tipo de esta enfermedad más frecuente entre las mujeres, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ortiz asegura que la FOG cumple “con todos los criterios de atención, abordaje y tratamiento de la OMS”.

Pink Club

Para financiarse, la FOG cuenta con donantes y “empresas amigas que han tomado este compromiso en serio y todos los meses, año tras año, nos apoyan”. Con la ayuda de grandes compañías como Payless y Nestlé, la fundación realiza campañas para recaudar fondos. Y a través de las tarjetas de crédito y cuentas bancarias del Banpro, de la red Banco Promerica, también se reciben donaciones. Asimismo, la población más joven está comprometida con esta causa. “El Pink Club del Colegio Americano Nicaragüense es un grupo de estudiantes que reconocen la importancia y el impacto del cáncer de mama y quieren ayudar a educar y recaudar fondos a través de varias actividades. (…) Lo bonito de este grupo es que son los propios estudiantes quienes actúan”, añade Ortiz.

También los apadrinamientos desde Estados Unidos es “otro compromiso bien serio, por cinco años. Nos gustaría desarrollarlo más”, expresa la directora de la Fundación.
Detrás de esta gran labor que realiza la FOG se encuentra un equipo médico multidisciplinario al que se suman residentes, enfermeras, doctores y especialistas de EE. UU., Europa o Latinoamérica que viajan a Nicaragua una temporada a trabajar para beneficio mutuo.

Con una trayectoria extraordinaria tras de sí y mil y un retos por delante en la lucha contra el cáncer de mama, a la FOG le queda mucho camino por recorrer, y con un objetivo claro: lograr la unión regional en esta lucha para seguir incidiendo en la prevención y salvando vidas. “Estamos contentos cuando se logra ayudar a las mujeres –dice Ana Margarita Ortiz– y sabemos que esas familias están bien porque tienen a su mamá, esposa, tía, hermana, abuela…”.

Myriam B. Moneo

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