• 15 abril, 2026

Costa Rica: El gastro club se impone como la nueva forma de experimentar la gastronomía

Costa Rica: El gastro club se impone como la nueva forma de experimentar la gastronomía

El concepto impulsado por Víctor Camargo mezcla cocina, coctelería y música en un formato más libre que refleja cómo están cambiando los hábitos de consumo en ciudades como Madrid y su reciente paso por Costa Rica.

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La alta cocina se renueva para dar paso a una propuesta más dinámica donde el plato comparte protagonismo con la barra y la música, y donde la experiencia se construye en tiempo real. Ese es el espíritu del modelo que impulsa Marciano, una plataforma que entiende la gastronomía como un acto social antes que ceremonial y que, en su reciente presentación en Caffè Negroni, dejó claro que el futuro de salir a comer pasa menos por la formalidad y más por la conexión.

Lejos del esquema tradicional de menú por tiempos y servicio estructurado, el gastro club propone una experiencia abierta, donde el comensal deja de ser un espectador pasivo para convertirse en parte del ambiente.

La cocina se mueve al ritmo de la noche, la coctelería dialoga con los sabores y la música es un eje que define el tono del encuentro.

En esa línea, la participación de la bartender Mel Da Conceição y el DJ Rafa Rosa responde  a una construcción integral de la experiencia. Cada elemento líquido, sólido y sonoro se entrelaza para generar una narrativa común, donde lo importante más allá de solo lo que se consume es cómo se vive.

La propuesta culinaria, por su parte, se aleja de etiquetas convencionales. Camargo la define como una cocina de mestizaje, construida a partir de referencias acumuladas en distintos países y contextos. Busca conectar desde la técnica, desde la familiaridad reinterpretada, con platos que evocan múltiples orígenes sin perder identidad.

Este enfoque también plantea una lectura sobre la evolución de la alta gastronomía. Durante años, el lujo estuvo asociado a la formalidad, al silencio y a la precisión casi coreográfica del servicio. Hoy, ese paradigma se flexibiliza frente a una generación que valora más la autenticidad, la interacción y la posibilidad de apropiarse del espacio.

El paso del concepto por Costa Rica funcionó como laboratorio. Además de la activación en Escazú, el equipo exploró producto local y sumó colaboraciones como la realizada en Sebas Restaurant, una práctica que forma parte del ADN del proyecto y que permite mantener una evolución constante.

A esto se suma el uso de tecnología para amplificar la experiencia. Las sesiones transmitidas en vivo desde distintas ciudades no solo expanden el alcance del concepto, sino que construyen una comunidad que trasciende lo físico y mantiene activo el diálogo entre gastronomía, coctelería y cultura.

Más que una tendencia pasajera, el gastro club parece consolidarse como una respuesta natural a nuevas formas de socialización. En ese cruce entre espontaneidad y curaduría, propuestas como Marciano evidencian que el futuro de la gastronomía no se define únicamente en la cocina, sino en todo lo que ocurre alrededor de ella.

Etiquetas: evolución de la alta gastronomía / gastro club / Marciano

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