Crecen los créditos verdes que protegen el ambiente

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Crecen los créditos verdes que protegen el ambiente

Con esta línea de financiamiento se promueven proyectos de energías renovables, eficiencia energética y creación de mipymes verdes.

Reducir la huella de carbono y ayudar al ambiente se ha vuelto la política de muchas empresas en la región, y su impulso es la creación de los créditos verdes.

Con la iniciativa de Mipymes Verdes, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) facilita préstamos a instituciones o bancos en los países miembros para promover el financiamiento de inversiones ambientales que impulsen el desarrollo de eficiencia energética y energía renovable, mediante el fortalecimiento de la infraestructura necesaria para la conversión, el transporte y el almacenamiento de la energía. Es un programa tripartito ejecutado por el BCIE con apoyo del Gobierno de Alemania (a través de KfW) y de la Unión Europea.

Bancos como Promerica promueven estos créditos que tienen como objetivo que las empresas mejoren sus procesos de producción o consumo para reducir su impacto en el medio ambiente.

“Es muy importante el apoyo e involucramiento en iniciativas de generación de energías renovables limpias, que permitan la reducción de la huella de carbono; por medio de una estructura de financiamiento con condiciones favorables para el cliente, en donde exista una recuperación de la inversión sustentada en el ahorro energético dentro de un plazo adecuado”, comenta Gustavo Calderón, ejecutivo sénior de Crédito Verde Banco Promerica Costa Rica.

Con esto, el banco brinda a sus clientes accesibilidad a créditos que permitan inversiones que promueven la sostenibilidad energética en el país.

“Ofrecemos diversas estructuras de financiamiento con condiciones establecidas y muy bien definidas para facilitar la inversión a personas físicas y empresas de diferentes sectores en proyectos de eficiencia energética y generación de energía renovable”, explica Carlos Armijo, gerente de Productos Internacionales de Banco Promerica.

Condiciones diferentes

Estos créditos están dirigidos a firmas de varios sectores y personas físicas que busquen la implementación de proyectos de energía renovable, eficiencia energética y reducción de impacto
ambiental, ya sea con financiamiento o mediante tarjetas de crédito del banco, para acceder a tecnologías amigables con el ambiente, precalificadas de uso residencial, confirma Calderón.

Las condiciones de financiamiento están estructuradas con tasas de interés diferentes de las que se otorgan en un financiamiento para compra de un activo fijo o en un proyecto de inversión. Los plazos permiten ajustar el flujo de caja al ahorro por el funcionamiento de los sistemas instalados.

Estos beneficios hacen que los créditos verdes tengan buena aceptación.

El financiemiento está estructurado con tasas de interés diferenciadas.

“A la fecha, el banco mantiene una cartera de 186 clientes; en promedio, la cartera asciende a US$43 millones en diferentes tecnologías, entre las que destacan, paneles solares, transporte, eficiencia energética, biomasa, aire acondicionado, sector agrícola y construcción sostenible”, añade Armijo.

Para Banpro, en Nicaragua, la creación de esta línea de financiamiento ha servido para el cuido y la preservación ambiental por medio de proyectos que ayuden a mejorar los sistemas hídricos, silvopastoriles, agroforestería, turismo sostenible, renovación de plantaciones, reforestación y mejora en la infraestructura de fincas cafetaleras, reciclaje de basura, ahorro de energía y agua potable, entre otros, que contribuyan a la biodiversidad en la región.

Ayuda para mipymes

La micro, pequeña y mediana empresa (mipyme) también han encontrado su lugar en esta línea de créditos. Organizaciones como Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible han impulsado
a este sector con el programa “Crédito a su Medida”, que consolidó a las mipymes sostenibles.

“Cada vez son más las empresas que optan por caminos amigables con el entorno, solicitando créditos para hacer la transición de lo convencional a sistemas de producción y comercialización basados en la sostenibilidad ambiental, social y económica de su actividad productiva”, señala Kattia Rojas, coordinadora de Mercadeo y Ventas de Fundecooperación.

“El 100% de nuestros clientes son emprendimientos y mipymes que implementan prácticas ambientales, sociales, innovadoras y culturales en sus proyectos. El 40% de nuestros fondos se encuentran en el sector agrosilvopastoril, seguido de un 23% en encadenamientos productivos”, añade.

Actualmente, apoyan a 46 proyectos que promueven tecnologías eficientes, mediante financiamiento con este crédito y cooperación internacional. Entre las ventajas que tienen las pequeñas
empresas está que “el crédito se ajusta a las condiciones del proyecto y no
el proyecto al financiamiento”, dice Rojas.

Además, reciben asesoría y acompañamiento en la aplicación del financiamiento, análisis de viabilidad, capacitaciones, formas de pago diferenciadas, flexibilidad en el trámite y condiciones a la medida según cada actividad que el empresario desarrolle. Las tasas de interés son competitivas y son mucho mejores para las mipymes sostenibles.

Susana Ruiz
el autorSusana Ruiz

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