Con su oferta de productos verdes y su acompañamiento, la entidad promueve mejores prácticas y facilita la transformación hacia proyectos que crean valor a largo plazo.
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El BN es una brújula que orienta el rumbo del desarrollo sostenible porque define prioridades mediante el financiamiento de proyectos que crean valor a largo plazo, e impulsa una economía más resiliente que reduce riesgos y genera oportunidades al movilizar recursos hacia modelos productivos responsables.
“BN facilita esta transformación hacia modelos más sostenibles, acompaña a sus clientes, orienta, mide impactos, promueve mejores prácticas y reporta resultados. La transición ya empezó y la banca tiene el poder de acelerarla”, asegura Silvia Chaves Herra, directora de Experiencia de Marca y Relaciones Corporativas del BN.
A través de iniciativas como Pura Verde, BN estructura su oferta de financiamiento climático. Por otro lado, instrumentos como el Bono Azul permiten captar recursos para sectores estratégicos, lo que complementa con herramientas como SARAS, que aseguran la adecuada gestión de riesgos ambientales y sociales.
Ventaja competitiva
Con una oferta de productos verdes y el acompañamiento que brinda, BN ayuda a las empresas a reducir costos mediante la eficiencia energética y el uso de tecnologías limpias, cumplir estándares internacionales y requisitos regulatorios, acceder a nuevos mercados y fuentes de financiamiento, así como fortalecer su reputación ante clientes e inversionistas.
“Una empresa que invierte en sostenibilidad mejora su reputación y su resiliencia. Además, responde mejor a las regulaciones y a las expectativas del mercado, lo que se traduce en una ventaja competitiva capaz de generar resultados visibles y sostenidos en el tiempo”, afirma Chaves.
La construcción, la agroindustria, la industria, el transporte y el turismo, por ejemplo, son sectores estratégicos que lideran la transformación y marcan la tendencia del financiamiento sostenible, porque buscan reducir costos y adaptarse a las nuevas exigencias regulatorias y del mercado, lo que impulsa la demanda de financiamiento verde y social.
“La construcción impulsa edificaciones certificadas y eficientes; la agroindustria optimiza recursos y fortalece su resiliencia; la industria avanza hacia modelos de economía circular; el transporte acelera la electrificación de flotas; el turismo eleva sus estándares ambientales y las mipymes adoptan estas soluciones con rapidez”, detalla Chaves.

Decisión de negocio
Para el BN, la sostenibilidad es una decisión de negocio. Cuenta con un sistema de gestión ambiental robusto y maduro, con el que miden indicadores internos de gestión de recursos, gases de efecto invernadero y otros impactos ambientales en sus instalaciones.
Ha obtenido la máxima categoría del Programa País de Carbono Neutralidad de Costa Rica y la calificación más alta en el Programa de Gestión Ambiental Institucional del MINAE, logro que ha mantenido durante siete años consecutivos.
También ha logrado ahorros por más de 2 mil millones de colones desde 2016 a 2025 y solo de 2024 a 2025 más de 346 millones de colones mediante la aplicación de buenas prácticas de ecoeficiencia.
“Estos resultados han sido la base fundamental para atraer aliados estratégicos y organismos internacionales con quienes hemos logrado crear nuevos mecanismos financieros como los bonos temáticos y mejorar productos y servicios con enfoque ambiental y climático”, comenta.
Hacia su clientela, el BN integra la sostenibilidad ambiental como un eje transversal de su estrategia, incorporando criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) en la gestión de riesgos, la toma de decisiones crediticias y el diseño de productos.
También BN apoya con asesorías, capacitaciones, y participación activa en mesas de trabajo de consulta técnica y empresariales e institucionales en las que trazan objetivos ambientales tanto para los miembros o socios, como generar proyectos o iniciativas público-privadas de impacto nacional.
Soluciones
El BN ofrece soluciones como:
• Créditos de desarrollo socioeconómico: impulsan la seguridad alimentaria, vivienda asequible, la inclusión
económica de Pymes.
• Pura Verde: financiamiento para proyectos de energía renovable, eficiencia energética, economía circular y construcción sostenible.
• Bono Azul: recursos para actividades vinculadas a la economía azul y uso sostenible de recursos hídricos, mientras promueve la producción sostenible.
• Financiamiento de vehículos eléctricos, vivienda ecológica y ecotecnologías: impulso a la descarbonización del sector transporte, construcción y energía.

