“Chamarritas Que Dicen Mucho” es la nueva iniciativa de BAM en beneficio de Fundaquem

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“Chamarritas Que Dicen Mucho” es la nueva iniciativa de BAM en beneficio de Fundaquem

El 100% de los fondos recaudados en esta iniciativa será destinado a mejorar las instalaciones y ampliar el equipo médico en hospitales nacionales.

Durante seis años, BAM ha apoyado a Fundaquem, institución que brinda ayuda a miles de niños guatemaltecos de escasos recursos afectados por quemaduras.

Con el objetivo de contribuir a mejorar y salvar la vida de niños quemados de escasos recursos de todo el país, Banco Agromercantil, BAM, en apoyo a la Fundación para Niños Quemados, Fundaquem, lanzó la campaña “Chamarritas Que Dicen Mucho”, frazadas por medio de las cuales se podrá ayudar a los niños que han sufrido quemaduras y al mismo tiempo entregar un bello regalo a nuestros seres queridos.

Con la venta de las “Chamarritas Que Dicen Mucho” se espera recaudar fondos para la atención, rehabilitación y el tratamiento de grandes luchadores que día a día pelean por dejar atrás las cicatrices tanto físicas como psicológicas que han dejado en su vida las quemaduras.

En BAM, la salud y el bienestar de las personas es prioridad, por esta razón la tradicional carrera Fundaquem no se realizará este 2020 debido a la pandemia. Sin embargo, se decidió llevar a cabo esta original iniciativa para seguir apoyando a estos pequeños guerreros.

Durante cinco años BAM fue el patrocinador oficial de la Carrera Fundaquem. Desafortunadamente no se podrá realizar este año por la emergencia sanitaria. Sin embargo, no nos quedamos de brazos cruzados y decidimos en conjunto con Fundaquem crear Chamarritas Que Dicen Mucho, una actividad que nos permitirá seguir conectando a los guatemaltecos con esta noble causa a favor de niños de nuestro país, dijo Hazel Barrundia, Vicepresidente de Mercadeo, Marca y Comunicaciones BAM.

Desde 2007, Fundaquem apoya programas de atención únicos en Guatemala, trabajando en conjunto con las unidades de quemaduras de los hospitales nacionales Roosevelt, Nacional de Amatitlán y Escuintla. Esta organización no lucrativa brinda asistencia médica especializada a niños que sufren de quemaduras de cualquier origen, haciendo posible un tratamiento integral de alta calidad y efectividad en instalaciones adecuadas, con personal capacitado y vocación de servicio.

El 100% de los fondos recaudados en esta iniciativa será destinado a mejorar las instalaciones y ampliar el equipo médico en hospitales nacionales.

Nuestra meta es poder continuar ofreciendo programas de calidad de rehabilitación a niños quemados, los cuales son únicos y especializados. Por esta razón, constantemente estamos buscando oportunidades para ofrecerles a los guatemaltecos de buen corazón diversas actividades familiares o iniciativas para seguir ayudando a miles de niños afectados. Agradecemos a BAM por este invaluable y sostenido apoyo”, señaló Helga Klusmeier, directora ejecutiva de Fundaquem.

Al inicio de la pandemia, los casos de niños quemados incrementaron en un 20%, pero a partir de mayo disminuyeron los ingresos hospitalarios en un 35%. Las causas más comunes de estos accidentes fueron los líquidos calientes, fuego y electricidad de alto voltaje, por lo tanto, aunque el número de casos disminuyó, los casos graves aumentaron relativamente.

“Es difícil decir si disminuyeron los casos a nivel nacional, pero lo que sí es seguro es que los papás no querían consultar a los hospitales. En agosto y septiembre empezó a aumentar la afluencia en los recintos hospitalarios. La época de fin de año es cuando más quemaduras ocurren, porque los niños están de vacaciones y se encuentran más tiempo en casa, por lo que los accidentes ocurren por descuidos en el hogar.  Este año, a raíz de la pandemia, los pequeños han permanecido casi todo el tiempo en la casa, lo cual ha incrementado el riesgo de quemaduras”, agregó Klusmeier.

En Guatemala, las quemaduras infantiles representan aproximadamente un 15% de las consultas a las emergencias de los hospitales estatales. El costo por paciente varía según el grado de quemadura: en el caso de un estado agudo este podría alcanzar hasta los Q. 4000 por día, sin contar costos de rehabilitación. Niños atendidos con complicaciones medianas permanecen 15 días, mientras que casos de alta complejidad requieren de 30 a 90 días de hospitalización.

 La rehabilitación integral de los pacientes es un proceso de años: en la Clínica de Rehabilitación para Quemaduras se atiende según la gravedad, con consultas frecuentes en los primeros meses y procesos médicos para curar cicatrices. En algunos casos y dependiendo de la edad del niño, podría requerirse una rehabilitación entre 5 a 10 años.

el autorRedaccion
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