El crecimiento de la inteligencia artificial, el machine learning y las aplicaciones de alta demanda está impulsando una transformación acelerada en los centros de datos, que ahora enfrentan nuevos desafíos en energía, enfriamiento, conectividad, sostenibilidad y soberanía digital.
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La evolución del cómputo de alto desempeño (HPC, por sus siglas en inglés) está redefiniendo la forma en que se diseñan, construyen y operan los centros de datos en América Latina y el Caribe.
Precisamente, de acuerdo con especialistas, el crecimiento de aplicaciones basadas en inteligencia artificial (IA), machine learning, analítica avanzada y procesamiento masivo de datos está elevando las exigencias sobre la infraestructura física que soporta estas cargas, obligando a operadores, gobiernos y empresas a prepararse para una nueva generación de requerimientos tecnológicos.
Así quedó evidenciado durante el evento Data Center 4U Online Summit: “Cómputo de Alto Desempeño y la evolución del Centro de Datos para cubrir las demandas del mismo”, organizado por Panduit, donde especialistas de la industria analizaron los desafíos que enfrenta el sector para responder a una demanda creciente de capacidad de procesamiento, eficiencia energética y disponibilidad operativa.
Durante la apertura del encuentro, Víctor Juárez, desarrollador de Negocios para Panduit LATAM, explicó que la IA está provocando cambios que van mucho más allá del equipamiento tecnológico y que incluso están modificando la forma en que se diseñan los edificios destinados a albergar centros de datos. Según señaló, las nuevas demandas de procesamiento están obligando a replantear aspectos relacionados con la distribución eléctrica, los sistemas de enfriamiento, la infraestructura de fibra óptica y la ingeniería de las instalaciones.
Juárez destacó que el mercado regional de centros de datos mantiene una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 12%, impulsada por inversiones en polos estratégicos como São Paulo, Santiago, Bogotá y Querétaro. Este crecimiento, explicó, está estrechamente relacionado con la expansión de servicios digitales y la creciente necesidad de soportar aplicaciones intensivas en datos.
El especialista mencionó que uno de los principales retos identificados es el incremento acelerado de la densidad de procesamiento. Esto porque, mientras los centros de datos tradicionales operaban con consumos relativamente moderados por rack, los nuevos entornos de IA pueden superar los 100 kilovatios por rack, generando desafíos sin precedentes en materia de energía y enfriamiento.
Expansión del alcance del cómputo de alto desempeño
Durante el panel de expertos, Joseba Calvo, vicepresidente senior de EPI LATAM, señaló que el cómputo de alto rendimiento ha dejado de ser una herramienta exclusiva de universidades, centros de investigación o sectores altamente especializados para convertirse en una capacidad cada vez más necesaria en organizaciones de distintos tamaños y sectores.
“Con el tema de la inteligencia artificial, los gemelos digitales y machine learning es cuando está explotando otra vertiente importante para la computación de alto rendimiento”, afirmó Calvo.
Según explicó, además de los grandes centros de datos especializados en IA, cada vez más empresas y gobiernos están desarrollando sus propios entornos de procesamiento para aplicaciones específicas, simulaciones y análisis avanzados que requieren mayores capacidades de cómputo. Pero advirtió que estas inversiones deben responder a objetivos concretos de negocio.
“Hay empresas que compran los GPUs por comprarlos porque se hacen muy caros y luego desconocen qué hacer con ellos”, señaló durante el panel, al referirse a la necesidad de alinear la infraestructura tecnológica con estrategias claras de retorno de inversión.
Energía y sostenibilidad se convierten en factores decisivos
Durante el encuentro, también se analizó que el crecimiento de las cargas de procesamiento también está aumentando la presión sobre los sistemas energéticos y los objetivos de sostenibilidad de la industria.
En este sentido, Deiber Zambrano, gerente de Negocio de Panduit para Sur de Latinoamérica, explicó que la evolución hacia entornos de alto desempeño exige tres transformaciones fundamentales. Estas son infraestructura de conectividad preparada para altas densidades, sistemas avanzados de gestión térmica y arquitecturas eléctricas capaces de soportar consumos significativamente superiores a los actuales. “Aquí la parte de potencia se está volviendo la gran preocupación a futuro de los sistemas de alto cómputo”, afirmó Zambrano.
Para Calvo, variables como el consumo de agua (WUE), las emisiones equivalentes de carbono (CO2e) y la gestión integral de recursos son cada vez más relevantes para determinar el verdadero impacto ambiental de los centros de datos.
Crecimiento de la soberanía digital
Otro de los temas que concentró buena parte de la discusión fue la creciente importancia de la soberanía digital en un entorno cada vez más dependiente de los datos.
Giovanni King, presidente de la Asociación de Centros de Datos del Caribe, señaló que los países de la región deben avanzar hacia modelos de infraestructura interconectada que permitan fortalecer la resiliencia digital sin depender exclusivamente de centros de datos ubicados fuera de sus fronteras.
El especialista destacó que la construcción de nuevos centros de datos debe responder a necesidades reales de cada mercado y no únicamente a objetivos de expansión tecnológica. En ese contexto, defendió la creación de esquemas de georredundancia regional, continuidad de negocio y modelos de “embajadas digitales” que permitan proteger la información crítica bajo marcos regulatorios adecuados.
Además, los expertos coincidieron en que la próxima etapa de la evolución de los centros de datos estará marcada por una convergencia entre capacidad de procesamiento, eficiencia energética, sostenibilidad y protección de los datos.

