Disciplina, preparación y cercanía con el cliente han marcado la trayectoria de Marcela Vega, directora de la División Inmobiliaria de Corporación Lady Lee, que ha crecido en una industria que durante años estuvo dominada por hombres.
Hablar de 35 años dentro de una corporación es hablar de evolución, de visión y de una historia profesional que también se convierte en testimonio de transformación. Así lo refleja la trayectoria de Marcela Vega, directora de la División Inmobiliaria de Corporación Lady Lee, una de las líderes de Corporación Lady Lee, quien resume estas tres décadas y media como un recorrido exigente, enriquecedor y profundamente significativo.
Su camino dentro de la organización comenzó en distintos cargos, desde gerente de centro comercial hasta gerente de país y, más adelante, directora de proyectos. Cada etapa representó un reto distinto, pero también una oportunidad para demostrar que el liderazgo femenino podía abrirse paso en un entorno tradicionalmente masculino.
“Ganarnos el respeto dentro de un mundo masculino, que realmente fue diseñado en masculino, implicó mucho esfuerzo, mucho conocimiento y mucha disciplina”, recuerda.
Su historia también está marcada por una convicción que fue tomando más fuerza con los años: representar a la mujer profesional, pero también a la madre, a la compañera y a la ejecutiva capaz de equilibrar distintos roles sin renunciar a su crecimiento. Desde esa mirada, su ascenso lo entiende como una puerta abierta para otras.
Al mirar hacia atrás, observa en cada edificio desarrollado mucho más que concreto o estructura. Ve una escuela, una carrera, una historia compartida con muchas otras mujeres que hoy también ocupan espacios clave dentro del sector. “Ahora vendemos experiencia e historia”, afirma al referirse a la evolución del negocio inmobiliario.
Una visión que trasciende el contrato
En esa transformación, Corporación Lady Lee también ha ampliado su presencia y su propuesta. Lo que inició con una fuerte apuesta por Alajuela hoy se expresa en un portafolio que incluye marcas y desarrollos como City Mall, City Tower, Hilton Garden Inn y Ventu Plaza, además de nuevas aperturas proyectadas en Liberia.
Pero más allá del crecimiento físico, la ejecutiva considera que la gran diferencia ha estado en la forma de entender el negocio. Para ella, la clave ha sido poner al cliente en el centro y construir relaciones a largo plazo.
“Ofrecemos más que un contrato; ofrecemos una relación. Nos involucramos con el plan de trabajo de nuestros clientes, entendemos su negocio y buscamos apoyarlos también en los momentos difíciles”, explica.
Ese enfoque ha permitido que la corporación gane un lugar sólido en el mercado. La personalización de la relación comercial, el mercadeo estratégico y la capacidad de acompañar a cada marca de forma cercana son parte de la fórmula que ha distinguido a la inmobiliaria.
Liderar desde la sensibilidad
Consultada sobre si esos valores responden también a su formación personal, asegura que sí, aunque también los vincula con una manera particular en que muchas mujeres ejercen el liderazgo.
“Creo que llegamos con una sensibilidad distinta, con más atención al detalle, al cuidado y a la cercanía”, comenta. Desde su perspectiva, esa forma de dirigir ha permitido construir no solo alianzas comerciales, sino vínculos de confianza que, con el tiempo, terminan fortaleciendo a todas las partes.
Esa visión cobra especial relevancia en proyectos como el que la corporación impulsa en Liberia, Guanacaste, una zona que considera estratégica por su dinamismo, su cercanía con el aeropuerto y su crecimiento sostenido. Allí, Lady Lee busca integrarse a una comunidad en expansión, atraer nuevas cadenas comerciales y seguir posicionando sus desarrollos como espacios donde se crean experiencias.
“Estos son lugares donde construimos historias, experiencias y también legados”, resume.
El valor de dejar semilla
Para esta líder, uno de los mayores logros está en la posibilidad de dejar una huella en otras mujeres. Habla del cargo que ocupa con gratitud, pero también con sentido de responsabilidad, consciente de que durante muchos años ese espacio no estuvo pensado para ellas.
“Una de las cosas más importantes para mí es mostrar esa silla y decirles a otras mujeres que sí se puede”, expresa.
Su mensaje para quienes aspiran a liderar parte de tres pilares: preparación, fe y memoria. Prepararse para asumir el reto, sostenerse desde la fuerza interior y no olvidar nunca el punto de partida. Para ella, recordar los inicios mantiene la humildad y fortalece la gratitud.
Esa gratitud, dice, la dirige a Dios, a su familia, a la junta directiva y a Corporación Lady Lee, una organización que apostó por abrir puertas en territorios nuevos y permitió que muchos talentos crecieran, se pulieran y hoy se multipliquen en otros países y en nuevas historias empresariales.
- Día Mundial del Parkinson: tres claves para reducir el riesgo y proteger la salud cerebral a largo plazo - 11 abril, 2026
- El ácido hialurónico se convierte en el nuevo secreto de belleza para un cabello sedoso y sin edad - 11 abril, 2026
- Costa Rica: Dos Pinos abre oportunidades laborales en feria de empleo en San José - 10 abril, 2026

