• 21 mayo, 2016

A sacarle el jugo a la niñez con tres reglas de oro

A sacarle el jugo a la niñez con tres reglas de oro

La educación debe empezar desde los cero años de edad y para lograrlo a cabalidad, durante la primera infancia se presentan un conjunto de oportunidades para brindarle al niño los nutrientes, la estimulación y la seguridad que necesita para que su cerebro desarrolle su máxima capacidad y en sus próximos años de vida logre alcanzar todo su potencial.

Fundación DEHVI, organización que dedica sus esfuerzos al trabajo con niñez y familia, a través de su programa de Parentalidad Positiva llamado Triple P, promueve el aprendizaje de nuevas formas que arrojen resultados eficientes y positivos a la hora de educar.

Para la encargada de Triple P en Costa Rica, Rebeca Montes de Oca, “Ser padres o madres puede ser una experiencia sumamente gratificante y agradable, pero no siempre es fácil… es por esto queremos compartirles una serie de estrategias y consejos que pueden ser de utilidad en este proceso de crianza”, a través de un programa validado a nivel internacional, con más de 30 años de experiencia y que ha sido valorado por la ONU, OMS como el mejor programa mundial por su impacto demostrado en el apoyo a las familias.

Consejos

Un ejemplo de esto son tres consejos que nos brinda Triple P Latinoamérica, para educar en los primeros años:

1. Tiempo de Calidad: Hoy en día las familias se encuentran llenas de múltiples tareas y esto repercute en los espacios de convivencia entre padres, madres cuidadores o hijos. Es por esto que les proponemos breves espacios pero recurrentes donde los adultos concentren realmente su atención en las actividades que están haciendo sus hijos. Este principio nos enseña que es más valiosa una atención empática en un breve periodo de tiempo que largos lapsos donde no existe una interacción real.

2. Ahora no: Los niños pequeños necesitan de mucho tiempo y atención, pero ¿qué pasa si estamos en una llamada telefónica y no es un buen momento para interrumpir? Establezca reglas simples, que le dejen claro qué hacer y no qué no hacer. Es más probable que se aprendan y sigan instrucciones positivas que las negativas. Si sabe que va a estar ocupado, explique con anticipación que va a estar haciendo algo importante y que no debe interrumpir.

Puede estimular a su pequeño, premiándolo cuando respete las reglas. Dígale lo que puede obtener, tal vez su refrigerio favorito o alguna actividad especial. Sin embargo, tiene que asegurarse de que las consecuencias de romper las reglas sean consistentes y hagan menos predecibles las recompensas al no entregárselas siempre.

3. Las reglas en la mesa: Cuando los preescolares comienzan a comer en la mesa es muy probable que derramen y ensucien, esto no es mala conducta, solo una simple curva de aprendizaje. Trate de mantener la calma y buscar oportunidades para felicitarlo.

Los niños pequeños se distraen fácilmente, por eso procure que la comida principal dure entre veinte y treinta minutos, con un horario y rutina establecidos. De esta manera el niño sabrá cuándo parar de jugar y alistarse para la mesa.

Si se le estimula a comer varios tipos de alimentos, va a desarrollar gustos igual que los adultos, por lo tanto, no insista en que se coma un vegetal específico si puede comer otra cosa igualmente nutritiva.

Es mejor establecer consecuencias adecuadas para cada comportamiento, limítese a esas consecuencias y felicite a su hijo cuando cumpla con las reglas establecidas.

Etiquetas: Centroamérica / educación de los niños / Fundación Dehvi / Latinoamerica / Parentalidad Positiva

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