La prevención, el reconocimiento de señales de alerta y el acceso oportuno al diagnóstico pueden ampliar las alternativas de tratamiento frente a una enfermedad que continúa entre las principales causas de muerte por cáncer.
Síganos en Instagram: @revistavidayexito
El cáncer de pulmón continúa representando uno de los principales desafíos para la salud pública mundial. Cada año se registran alrededor de 2,48 millones de nuevos casos y 1,82 millones de muertes, de acuerdo con los últimos datos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC). Estas cifras ponen de relieve la importancia de fortalecer la prevención del cáncer de pulmón y favorecer un diagnóstico oportuno.
La detección temprana puede ampliar las posibilidades de tratamiento y facilitar una caracterización más precisa de la enfermedad. Los avances en oncología también han permitido desarrollar alternativas terapéuticas cada vez más específicas, adaptadas a las características del tumor y a las condiciones particulares de cada paciente.
El tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo asociado con el cáncer de pulmón. Sin embargo, la enfermedad también puede relacionarse con otros factores, entre ellos la exposición al humo de segunda mano, la contaminación del aire, el contacto con radón y asbesto, los antecedentes familiares y determinados factores biológicos.
Además, el cáncer de pulmón también puede presentarse en personas que nunca han fumado. Entre 15% y 20% de los casos corresponden a personas sin antecedentes de tabaquismo, según una revisión publicada en JAMA en 2025. Este dato refuerza la importancia de reconocer las señales de alerta y consultar ante síntomas persistentes.
Entre las manifestaciones que pueden requerir valoración médica se encuentran la tos persistente, la presencia de sangre al toser, la falta de aire, el dolor en el pecho, la pérdida involuntaria de peso, el cansancio intenso y las infecciones respiratorias recurrentes. Estos síntomas pueden tener diferentes causas, por lo que corresponde a un profesional de la salud determinar su origen y establecer si son necesarios estudios adicionales.
En personas con un riesgo elevado, especialmente fumadores y exfumadores con antecedentes importantes de consumo, la tomografía computarizada de baja dosis puede formar parte de programas de tamizaje de cáncer de pulmón. Los estudios realizados hasta ahora han mostrado que esta herramienta puede reducir la mortalidad por cáncer de pulmón cuando se aplica a poblaciones adecuadamente seleccionadas y dentro de programas que garanticen seguimiento y atención oportuna.
El diagnóstico del cáncer de pulmón también permite conocer con mayor precisión las características de la enfermedad.
Los estudios de imagen, la broncoscopia, el análisis del tejido tumoral y las pruebas moleculares aportan información que ayuda a determinar el tipo de cáncer, su etapa y las alternativas terapéuticas disponibles.
“La investigación científica continúa transformando el abordaje del cáncer de pulmón y hoy permite contar con opciones terapéuticas que amplían las oportunidades para los pacientes. Sin embargo, estos avances deben ir acompañados de una mayor conciencia sobre los factores de riesgo, las señales de alerta y la importancia de un diagnóstico oportuno”, señaló el Dr. Andrés Rojas, director médico de AstraZeneca para Centroamérica y Caribe.
El impacto de esta enfermedad trasciende el ámbito clínico. En América Latina, los costos directos e indirectos asociados con el cáncer de pulmón superan los US$1.500 millones anuales, según estimaciones regionales.
Los casos avanzados suelen implicar tratamientos más complejos, hospitalizaciones y mayores necesidades de atención médica, lo que incrementa la carga para los pacientes, sus familias y los sistemas de salud.
“El cáncer de pulmón debe abordarse como una prioridad sanitaria, social y económica”, añadió el Dr. Rojas. “Todavía existen desafíos para fortalecer el acceso oportuno al diagnóstico y a herramientas como los estudios de imagen y las pruebas especializadas, que son fundamentales para caracterizar la enfermedad y definir el tratamiento más adecuado para cada paciente”.
La prevención, la reducción de los factores de riesgo, el reconocimiento de las señales de alerta y la consulta médica oportuna forman parte de una respuesta integral frente al cáncer de pulmón. La posibilidad de identificar la enfermedad en una etapa temprana puede ampliar las alternativas disponibles y favorecer mejores resultados para los pacientes.
- Banco Promerica evoluciona “Protagonistas” para impulsar el liderazgo personal y crecimiento empresarial en Costa Rica - 24 agosto, 2026
- Detectar a tiempo puede cambiar el rumbo del cáncer de pulmón - 24 agosto, 2026
- 42% de los hogares de Centroamérica y el Caribe aún logran equilibrar sus finanzas - 24 agosto, 2026


