• 1 julio, 2026

Celebrando la vida de Juan Guiliani Cury

Celebrando la vida de Juan Guiliani Cury

Mi mayor orgullo hoy en día es haber podido trabajar junto a mi papá. Ya hoy en día voy solo en mi camino sabiendo que él, sin estar presente, todavía me está abriendo puertas.

Síganos en Instagram: @revistavidayexito

Por Juan E. Giuliani

Ya hace más de una década que me gradué de la Universidad Internacional de la Florida en Negocios Internacionales y regresé a mi país con ganas de trabajar para el Estado, así como lo hizo mi padre, Juan Guiliani Cury. Él es quien me consigue mi primera entrevista en la Superintendencia de Pensiones de la República Dominicana, donde comencé mi vida laboral como analista financiero. Lo que mi papá nunca se imaginó fue el poco tiempo que me tomó decidir dejar ese trabajo e irme a trabajar con él. Al principio, él no estaba de acuerdo. A través del tiempo, él se dio cuenta que hacíamos buena pareja.

Mi padre fue un economista quien desempeño varios cargos públicos en momentos claves para el desarrollo del país y la región. Además de ser un periodista económico por más de 30 años.  El traía la teoría. Yo, un joven de 25 años que no sabía lo que quería, pero dispuesto a todo, aplicaba esa teoría a la práctica. Un día me escurrí del trabajo en la Superintendencia para ir a comer con mi padre a un restaurante en el centro de Santo Domingo. Esa tarde conocí a un empresario de Trinidad y Tobago que estaba conversando con él sobre lo interesante que se ve República Dominicana para hacer negocios.

Mi padre, quien en ese entonces tenía funciones de Embajador Itinerante ante el CARICOM, le explicaba en detalle las entrañas de hacer negocios en nuestro país. Mi padre en sus funciones, solo lo guiaba por buen camino. Yo, por otro lado, vi mi oportunidad de ejercer mi carrera universitaria de negocios internacionales. Al cabo de unos meses, sin comentarle nada a mi papá, puse mi renuncia en la Superintendencia y en enero 2016 empecé a trabajar junto a él con el objetivo de aterrizar negocios de empresarios extranjeros en República Dominicana. Para dichos empresarios, yo entendía, que era esencial tener un ejecutivo local que se conociera las reglas del juego dominicano. Para marzo ya tenía mi primer cliente, el empresario de Trinidad. Pasé de ganar en pesos a ganar en dólares, con eso triplicaba mi antiguo salario.

Así empezaron los siete años que labore junto a mi padre, hasta su fallecimiento en mayo del 2023, a sus 77 años. Durante esos años yo nunca pensé que iba a aprender de tantos temas diferentes y conocer a personas tan extraordinarias que marcaron mi vida profesional. De negociar importaciones de combustibles de Texas a Santo Domingo o melaza desde el Valle del Cauca hacía Haití o simplemente navegar la burocracia gubernamental en la República Dominicana y emprender en un negocio propio gracias a sus contactos, a conocer personalidades como expresidentes, grandes empresarios, embajadores y hasta figuras importantes del béisbol dominicano, trabajar con mi papá fue una experiencia que muchas veces era surreal para mí.

La personalidad más importante e influyente que yo pude conocer gracias a mi padre, y por quien escribo esta cápsula de letras, fue al empresario y exbanquero, Roberto Argüello. Con don Roberto pude trabajar proyectos muy interesantes y a la misma vez retadores. Don Roberto me enseñó la importancia de la puntualidad y de comenzar el día temprano. Me enseñó a perder el miedo de acercárme a un expresidente o llamar fríamente por teléfono a un gran empresario para presentar un tema. Él me decía, poder es poder.

Durante esos siete años pude conocer a mi papá en una luz que veía muy poco en mi infancia. Ya no lo veía solo como mi padre, si no como el funcionario, el economista.  De él aprendí que es mejor ser honesto y honrado que deshonesto y aceptado por la sociedad. Para mis tíos Hugo y Héctor y mi padre Juanin siempre fue prioridad hacer una labor honrada y no tener cola que te pisen. Yo planeo seguir ese mismo camino.

Mi mayor orgullo hoy en día es haber podido trabajar junto a mi papá. Ya hoy en día voy solo en mi camino sabiendo que él, sin estar presente, todavía me está abriendo puertas. Yo llevo el primer nombre y apellido que mi padre, Juan Guiliani, y así mismo pienso llevar su legado y enseñanzas hasta mi último día.

 

Etiquetas: Empresario / Juan Guiliani Cury / República Dominicana

Recomendaciones sobre este tema

República Dominicana refuerza programa de infraestructura deportiva

República Dominicana refuerza programa de infraestructura deportiva

La remodelación del Club Deportivo El Millón Yireh fortalece el programa gubernamental de recuperación de instalaciones deportivas, una…
Economías de Centroamérica y República Dominicana crecen por encima del promedio latinoamericano

Economías de Centroamérica y República Dominicana crecen por encima del promedio latinoamericano

Estas economías continúan creciendo por encima del promedio latinoamericano mientras asimilan las presiones inflacionarias con políticas que benefician…
Fundación Futuro Cierto convoca a una gran cadena de solidaridad para construir viviendas dignas en zonas de pobreza extrema en República Dominicana

Fundación Futuro Cierto convoca a una gran cadena de solidaridad para construir viviendas dignas en zonas de pobreza extrema en República Dominicana

La organización sin fines de lucro presidida por Fray José María Guerrero solicita una aportación mínima de RD$50…