• 21 octubre, 2026

Magdalena, evolución, sostenibilidad y desarrollo compartido

Magdalena, evolución, sostenibilidad y desarrollo compartido

En cada etapa de nuestra operación integramos ciencia, personas y energía para aprovechar mejor los recursos y convertirlos en nuevas oportunidades de desarrollo.

Síganos en Instagram: @revistavidayexito

En Magdalena estamos avanzando hacia una gestión que integra de manera cada vez más clara los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en la toma de decisiones, la gestión de riesgos y la planificación del negocio. Esta visión acompaña nuestra evolución como organización y nos permite crecer con una mirada más amplia sobre nuestros impactos, las oportunidades y las relaciones que construimos en los territorios donde operamos.

Lo que comenzó como un ingenio azucarero hoy avanza hacia una organización multifábrica y multipaís, con operaciones en Guatemala, Perú y Portugal, y con una visión que amplía el aprovechamiento de la caña de azúcar hacia nuevos productos, soluciones y mercados.

La sostenibilidad forma parte de esta evolución. La incorporamos en la manera en que usamos los recursos, gestionamos riesgos, desarrollamos nuestros proyectos y nos relacionamos con las personas y comunidades que forman parte de nuestro entorno.

La caña sigue siendo el punto de partida. A partir de ella producimos azúcar, alcohol y energía, y avanzamos en el desarrollo de nuevos productos y subproductos que amplían las posibilidades de esta materia prima. Este proceso acompaña nuestra transición de la agroindustria hacia la bioindustria, con una visión de aprovechamiento integral y crecimiento de largo plazo.

Ese crecimiento también tiene una dimensión social. Para nosotros, operar en un territorio implica conocerlo, escucharlo y construir relaciones que permitan identificar necesidades, gestionar impactos y crear oportunidades para el desarrollo.

Nuestra Gestión Social se desarrolla a partir del relacionamiento con comunidades, autoridades locales, COCODEs, centros educativos y familias de nuestras áreas de influencia. Este trabajo nos permite conocer mejor cada realidad y acordar acciones que respondan a las condiciones de cada territorio.

Alas para Crecer impulsa el liderazgo femenino dentro de la organización.

La educación es uno de los principales ejes de trabajo. A través de Educación con Valores, durante el período 25-26 participaron 3 555 niñas y niños, 3 338 padres de familia, 153 docentes y 18 directores.

También trabajamos para acercar tecnología y oportunidades educativas a las comunidades rurales. El programa Municipios Digitales registra 9 994 estudiantes beneficiados, 430 docentes y 1155 equipos entregados en La Gomera, Sipacate y La Democracia, mientras Masagua se encuentra en proceso de incorporación.

En productividad, los Huertos Familiares permiten trabajar con familias en seguridad alimentaria, nutrición y producción local. Durante el período se implementaron 130 huertos familiares, con beneficio directo para 130 familias, equivalentes a más de 650 personas.

Cada uno de estos programas parte de una misma forma de trabajo: escuchar, coordinar y dar seguimiento. Cada comunidad tiene condiciones distintas y requiere respuestas acordes con su realidad.

Crecer con una visión de largo plazo

La expansión de Magdalena abre nuevas posibilidades para el negocio y también nuevas responsabilidades.

Nuestro crecimiento debe avanzar junto con una gestión responsable de los recursos, relaciones cercanas con las comunidades y decisiones que consideren los impactos sociales y ambientales de nuestras actividades.

El desarrollo compartido parte de esa visión: crecer como organización mientras acompañamos el desarrollo de los territorios donde operamos, generamos oportunidades y ampliamos las posibilidades que nacen de la caña de azúcar.

Una caña, múltiples destinos

Azúcar • Alcohol • Energía • Nuevos usos para derivados.

La estrategia de aprovechamiento integral convierte una materia prima agrícola en una plataforma para diversificar productos, energía y soluciones dentro de la bioindustria.

Responsabilidad en cifras (periodo 2025-26)

• 118 acuerdos con COCODEs y líderes comunitarios.

• 3 555 niñas y niños participantes en Educación con Valores.

• 3 338 padres de familia.

• 153 docentes y 18 directores.

• 9 994 estudiantes beneficiados en Municipios Digitales.

• 430 docentes beneficiados en Municipios Digitales.

• 1 155 equipos tecnológicos entregados.

• 130 huertos familiares.

• Más de 650 personas beneficiadas mediante huertos familiares.

Redaccion
Etiquetas: desarrollo compartido / evolución / Guatemala / Magdalena / sostenibilidad

Recomendaciones sobre este tema

Café guatemalteco alcanza su mayor ingreso exportador en 16 años

Café guatemalteco alcanza su mayor ingreso exportador en 16 años

Las ventas al exterior generaron US$1.440 millones durante la cosecha 2025-2026, un crecimiento del 12% frente al periodo…
República Dominicana busca atraer inversiones con la Asamblea de ONU Turismo de 2027

República Dominicana busca atraer inversiones con la Asamblea de ONU Turismo de 2027

El presidente Luis Abinader considera que la cita internacional permitirá promover nuevos proyectos, fortalecer alianzas regionales y posicionar…
Guatemala busca convertir la Ley del Cáncer en atención oportuna para miles de pacientes

Guatemala busca convertir la Ley del Cáncer en atención oportuna para miles de pacientes

La Ley para la Atención Integral del Cáncer y su reglamento establecen una base para fortalecer la prevención,…