Posiciona el liderazgo femenino como una ventaja competitiva y lo respalda con cultura e iniciativas de impacto que amplían las oportunidades y el bienestar en las comunidades.
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En Grupo Montecristo, el liderazgo femenino es una decisión de negocio que busca atraer el mejor talento, sostener la cultura y elevar la competitividad.
“En Grupo Montecristo creemos que el talento es sin género y que el liderazgo se construye con oportunidades reales”, afirma Mónica Nagel, directora de Asuntos Corporativos del conglomerado. Considera que el punto es diseñar condiciones para que más mujeres crezcan, lideren y transformen.
Hoy, el 62% de la planilla del holding está conformada por mujeres, con presencia en posiciones estratégicas: cinco puestos directivos, 22 cargos gerenciales y 28 altas gerencias. Nagel subraya que es producto de una cultura que “reconoce capacidades, impulsa el liderazgo femenino y promueve un entorno donde todas se sienten acompañadas, respetadas y apoyadas”.
Para la organización, la diversidad es una ventaja competitiva. La combinación de perspectivas y experiencias fortalece innovación, mejora la toma de decisiones y eleva la productividad; además, construye un mejor clima organizacional, aumenta la satisfacción laboral y el sentido de pertenencia, impactando la estabilidad y el crecimiento del Grupo.
Desde la Responsabilidad Social Empresarial, Grupo Montecristo impulsa iniciativas que abren oportunidades para mujeres en las comunidades donde opera. En Puntarenas (Pacífico Central costarricense), Montecristo Marine apoyó a 12 mujeres en una capacitación para la confección de señuelos de pesca y asesoría para fortalecer sus emprendimientos. Hoy esos productos se comercializan en sus locales y el 100% de las ganancias pertenece al grupo de mujeres. En Guanacaste, el proyecto Manguitos promueve la empleabilidad de jefas de hogar y adultas mayores mediante la producción de mango deshidratado.
La iniciativa más emblemática es Ya es Hora, una alianza empresarial impulsada desde el Grupo para llevar la detección temprana de cáncer de mama a zonas de difícil acceso con mamografías a bajo costo, resultados en menos de 48 horas y acompañamiento integral ante hallazgos positivos, con apoyo del Hospital Metropolitano y FUNDESO.
Grupo Montecristo en cifras
• Año de fundación: 1960.
• Colaboradores: 2600.
• Presencia: empresas del holding en Costa Rica.
• Mujeres: 62% de la planilla.
Mónica Nágel, Su método: priorizar, ejecutar y sostener
La directora de Relaciones Corporativas de Grupo Montecristo lidera para servir al negocio con claridad, temple y equipo preparado para ejecutar siempre.
El liderazgo de negocios de Mónica Nagel, directora de Relaciones Corporativas de Grupo Montecristo, parte de la idea de que la coherencia se traduce en resultados. “Me esfuerzo por alinear lo que pienso, lo que digo y lo que hago… la confianza se construye con consistencia y cercanía”, afirma. Y lo aterriza directamente: “Sin resultados falta el liderazgo”.
Nagel reconoce que, para muchas mujeres, el reto sigue siendo demostrar capacidad en espacios donde aún son minoría y donde los estándares suelen ser más exigentes con ellas. A eso se suma equilibrar la ambición profesional con las expectativas personales y familiares sin sentir culpa por querer crecer.
En su gestión, un antes y un después fue aprender a priorizar.
“Decidir qué priorizar siempre. Qué hay que atender de inmediato y qué puede esperar”, explica. Esa elección implicó renunciar a iniciativas fuera de la estrategia central y concentrar recursos en lo que genera valor, para así ordenar el trabajo y sostener mejores resultados.
Para medir el desempeño y la cultura a la vez, combina métricas duras y señales de equipo. Hablamos de resultados, eficiencia, camaradería y fidelidad; además de compromiso, puntualidad y capacidad de asumir responsabilidades.
“Si los resultados crecen pero las personas se desgastan, algo está fallando. Para mí, el desempeño y la cultura deben avanzar juntos”, subraya.
En sostenibilidad, su criterio vuelve a ser operativo. “Nada de lo que hacemos en sostenibilidad se queda en discurso. Los proyectos se sostienen si funcionan; en caso contrario, se corrigen o se detienen”.
La RSE se integra en decisiones concretas, como dónde invertir, con quién trabajar y cómo evaluar el desempeño.
Su aprendizaje al liderar equipos diversos se resume en crear condiciones para el alto rendimiento, como escuchar genuinamente, enfocarse y construir un espacio seguro donde las voces se expresen. El legado que busca es una Dirección de Asuntos Corporativos “a disposición del CEO”, capaz de manejar crisis, anticipar riesgos y ejecutar con calma; es decir, pensar y resolver.
Claves de su liderazgo
• Coherencia y resultados.
• Priorizar y enfocar.
• Cultura, compromiso y responsabilidad.
• Diversidad y espacios seguros.
• Sostenibilidad como acción medible.
Marissa Durman Madrigal, salud y trazabilidad con rostro humano
La vicepresidenta de la División Salud y Medismart de Grupo Montecristo lidera con una empatía activa y una gestión basada en datos.
En los tiempos actuales, el verdadero liderazgo cree que la empatía es fundamental. “Mi principal característica como líder es la empatía. Pero es una empatía que escucha, entiende y luego actúa”, afirma Marissa Durman Madrigal, vicepresidenta de la División Salud y Medismart de Grupo Montecristo.
Su enfoque se forjó en medicina, donde cada persona llega con una historia, un miedo y una necesidad distinta, y ese aprendizaje lo trasladó a la gestión con conectar genuinamente para tomar decisiones efectivas, humanas y sostenibles.
Desde esa mirada, Durman identifica un reto persistente para las mujeres. “La expectativa de que debemos demostrar más para ser reconocidas igual”. Es más que ocupar posiciones, subraya, se trata de incidir en decisiones de alto nivel sin tener que justificar su presencia, incluso cuando se sostienen múltiples roles en simultáneo.
Su decisión estratégica más reciente busca pasar de usuaria crítica a liderar la creación de un expediente clínico digital nacional, una solución que busca elevar calidad, seguridad y trazabilidad del sistema de salud.
“La centralización de datos nos permite ser cliente céntricos, y tomar decisiones basadas en información real en un tiempo menor. En el ámbito médico, el tiempo es oro”, explica.
“Medimos desempeño y cultura como un solo sistema, porque la calidad del trabajo depende directamente de la calidad de la cultura”, sostiene.
La base es información clínica digital que reduce la subjetividad y mejora la trazabilidad en los diagnósticos y en los resultados, con errores evitables y reprocesos detectados por alertas, adherencia a guías clínicas y experiencia del paciente (NPS) con datos que permiten mapear fricciones reales.
También lleva el propósito a la operación. Para ella, la sostenibilidad se demuestra en el largo plazo: se construye con protocolos, mejora continua y procesos que reduzcan errores y maximicen el valor para el paciente, apoyados en tecnología que optimice recursos y democratice el acceso a la información.
Su legado apunta a elevar los estándares de salud en Costa Rica y a demostrar que una mujer puede liderar proyectos complejos y sostener sus identidades.
Claves de su liderazgo
• Empatía que escucha y actúa.
• Expediente clínico digital nacional.
• Cultura y desempeño es un solo sistema.
• Métricas con trazabilidad.
• Propósito convertido en operación diaria.
Marcela Porras, guía donde el cambio lo exige
La directora general de Grupo Montecristo lidera el crecimiento del holding con “la camiseta puesta”, enfocándose en fortalecer la gestión y los indicadores.
El liderazgo de Marcela Porras, directora general de Grupo Montecristo, se define por la idea de estar donde la empresa más la necesita. Su estilo combina entrega, adaptabilidad y una lectura práctica de los cambios.
“Mi entrega y pasión por lo que hago, y sentirme parte de la empresa, es entender que mi rol puede cambiar para aportar en donde la empresa lo necesita y los cambios lo demanden. Es ser un apoyo y guía para los demás”, afirma.
La ejecutiva identifica que uno de los grandes desafíos para las mujeres líderes está en la gestión integral de la vida. “Lograr ese balance de vida trabajo-familia, esposa, amiga y mujer. Es desempeñarse en cada uno de esos roles de manera exitosa, con bienestar para las personas que lo rodean especialmente los más cercanos”, sostiene.
Su decisión estratégica reciente se concentra en acompañar a los gerentes de la División Logística Comercial para mejorar decisiones, impulsar proyectos, fortalecer la gestión de talento y generar indicadores de gestión. También ha liderado un frente decisivo para asegurar recursos financieros y estructurar financiamientos para nuevas inversiones en activos, apertura de sedes y adquisición de nuevas empresas.
Para medir el desempeño y la cultura, Porras se apoya en señales como el crecimiento, los nuevos productos, las finanzas, los proyectos de innovación, el cumplimiento y la sostenibilidad.
“Todos debemos tener un proyecto que deje huella. Todos los días debemos hacer una acción por mínima que sea que tenga este alcance”.
Al liderar equipos diversos, su aprendizaje clave ha sido involucrar a cada colaborador en la visión estratégica y acompañarlo para lograrla. “Todos los roles contribuyen al logro de los objetivos. Debemos involucrarlos en la visión estratégica para que lo adopten como suyo, siempre dándoles el apoyo para que lo logren”.
Su legado apunta a crecer con impacto.
Claves de su liderazgo
• Estilo: entrega, flexibilidad y guía.
• Prioridad estratégica: acompañamiento gerencial y financiamiento para expansión.
• Indicadores: crecimiento, innovación, cumplimiento y sostenibilidad.
• Propósito: proyectos con huella y acciones diarias.
• Legado: crecimiento con empleo e impacto social.
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