La sucesión en empresas familiares debe planificarse estratégicamente considerando la gestión, dirección y propiedad, aplicando la teoría de agencia para alinear intereses y garantizar la continuidad del negocio.
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Por Enrique Cordero, consultor principal y fundador de EMCOR Consulting Group.
La sucesión en las empresas familiares es un tema crucial para la sostenibilidad y el crecimiento de la organización a lo largo de las generaciones. Si bien en muchas familias empresarias la transición natural implica que un miembro de la familia asuma el liderazgo, existen situaciones en las que la sucesión en la gestión debe recaer en un profesional externo. Para tomar decisiones acertadas en este contexto, es fundamental entender los tres niveles de sucesión: gestión, dirección y propiedad, y considerar la teoría de agencia en la administración de la empresa.
Los tres niveles de sucesión: gestión, dirección y propiedad
La sucesión en la empresa familiar se puede dividir en tres niveles que deben ser gestionados con precisión y claridad:
Sucesión en la gestión: este nivel se refiere a la operación diaria de la empresa, que implica la dirección de equipos, la toma de decisiones ejecutivas y la implementación de estrategias de negocio. En algunos casos, la familia puede decidir contratar un gerente profesional externo cuando se carece de un sucesor familiar con la preparación o el interés en asumir esta responsabilidad.
Sucesión en la dirección: este nivel involucra el gobierno corporativo de la empresa, incluyendo la junta directiva y el consejo de familia. La dirección establece la visión estratégica y supervisa la gestión. Aunque el gerente general sea externo a la familia, la familia propietaria debe seguir desempeñando un papel activo en la junta directiva para garantizar que los valores y la cultura empresarial sean preservados.
Sucesión en la propiedad: este nivel se refiere a la propiedad accionaria de la empresa. Puede mantenerse en manos de la familia incluso si la gestión y la dirección son asumidas por externos. Es crucial definir un protocolo familiar que establezca reglas claras sobre la distribución de dividendos, la transmisibilidad de acciones y la participación de futuras generaciones en la propiedad.
Entender estos tres niveles ayuda a las familias empresarias a diseñar una estrategia de transición ordenada, garantizando la continuidad del negocio y la preservación del legado familiar.
La teoría de agencia en la gestión de la empresa familiar
Cuando la gestión de la empresa se delega a un profesional externo, se introduce un nuevo desafío: la teoría de agencia. Esta teoría explica la relación entre los propietarios (principales) y los gestores (agentes), quienes toman decisiones en nombre de los primeros. En las empresas familiares, esta relación puede generar conflictos de interés si los incentivos del gerente están desalineados con los de la familia propietaria.
Algunos de los riesgos más comunes incluyen:
• Desalineación de objetivos: el gerente externo podría priorizar resultados a corto plazo para mejorar su perfil profesional, mientras que la familia propietaria busca sostenibilidad a largo plazo.
• Oportunismo: sin una supervisión adecuada, el gerente podría tomar decisiones que beneficien sus propios intereses.
• Falta de compromiso con los valores familiares: un gestor externo puede dejar de compartir la cultura y la filosofía de la empresa familiar, afectando la identidad corporativa.
Claves para manejar la teoría de agencia en la empresa familiar
Para mitigar los riesgos asociados a la teoría de agencia es fundamental establecer mecanismos de control y alineación de intereses. Algunas estrategias clave incluyen:
• Diseño de contratos de gestión con incentivos alineados: los paquetes de compensación deben incluir incentivos de largo plazo, como acciones o participación en beneficios, para asegurar que el gerente comparta los intereses de la familia.
• Supervisión desde la junta directiva: la familia debe asegurarse de contar con una junta directiva activa y profesionalizada que supervise la gestión y establezca lineamientos claros.
• Definición de un protocolo familiar: un documento que establezca las reglas sobre la participación de la familia en la empresa, las expectativas sobre la gestión, y los valores corporativos ayudará a garantizar que la cultura empresarial perdure.
• Capacitación de la familia empresaria: aun cuando la gestión esté en manos de un externo, la familia debe educarse en temas de gobierno corporativo y participación accionaria para mantener un rol activo en la dirección y propiedad.
Reflexiones finales
La sucesión en la gestión a veces significa mantener el control de la empresa familiar. Delegar la administración a un profesional externo puede ser una decisión acertada cuando se estructura de manera estratégica y con los mecanismos adecuados de supervisión. Comprender los tres niveles de sucesión y aplicar los principios de la teoría de agencia permite a las familias empresarias garantizar la continuidad de su legado sin comprometer la eficiencia y la profesionalización de la empresa.
Adoptar un enfoque proactivo en la gestión de la sucesión es esencial para evitar conflictos y asegurar la sostenibilidad del negocio. La clave está en la planificación, el compromiso, y la profesionalización del gobierno corporativo, asegurando que la empresa siga siendo una fuente de bienestar para la familia y para la sociedad en general.
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