• 8 septiembre, 2026

Los años por estrenar

Los años por estrenar

Después de los 60, la experiencia, el aprendizaje y la tecnología pueden abrir nuevas oportunidades para seguir trabajando, emprendiendo y aportando.

Por Karla Icaza M. Vicepresidenta Ejecutiva Gobierno Corporativo de Grupo Promerica.

Hay una conversación que necesitamos comenzar a tener con más frecuencia: ¿qué significa ser productivos después de los de los 60 o incluso de los 70?

Durante demasiado tiempo hemos asociado la edad con el retiro, como si cumplir años significara necesariamente disminuir nuestra capacidad de aprender o nuestra posibilidad de comenzar algo nuevo, o incluso de seguir trabajando y aportando en las empresas donde estamos. Pero el mundo está cambiando, y con él también debería cambiar nuestra manera de mirar el envejecimiento. A veces, después de conversaciones con amigas de mi edad, termino drenada porque pareciera que se están preparando para una vejez llena de impedimentos físicos y enfermedades crónicas. Lo siento, pero yo estoy haciendo todo lo que me toca para que los años que me queden sean llenos de salud, energía, agilidad y lucidez.

Karla Icaza M. Vicepresidenta Ejecutiva Gobierno Corporativo de Grupo Promerica.

Hoy se habla cada vez más de la Economía Plateada, ese enorme ecosistema de oportunidades que surge alrededor de una población que vive más años y que, además, quiere seguir participando, trabajando, emprendiendo, aprendiendo y aportando.

Para mí, la Economía Plateada tiene un rostro muy cercano: el de mi esposo.

A sus 61 años decidió reinventarse profesionalmente. Después de haber recorrido caminos muy distintos en su vida laboral y empresarial, encontró una nueva oportunidad como asesor de inversiones inmobiliarias en un país que no es el nuestro. Lo que más admiro no es solamente que haya comenzado una nueva etapa, sino la actitud con la que decidió hacerlo.

Como me dijo un día, “todavía tengo mucho que aportar y aprender”.

Y entonces ocurrió algo que considero profundamente inspirador. En lugar de mirar la tecnología, y particularmente la Inteligencia Artificial, como una amenaza propia de las nuevas generaciones, decidió aprender a utilizarla como una herramienta para hacer iniciar y operar su negocio.

Hoy utiliza la Inteligencia Artificial para investigar, analizar información, organizar su trabajo, desarrollar contenido y potenciar su actividad como asesor inmobiliario. La tecnología no reemplaza su experiencia; la complementa.

La Inteligencia Artificial no puede reemplazar las relaciones construidas a lo largo de décadas. No puede sustituir el criterio que nace de haber tomado decisiones, haberse equivocado, levantarse y volver a empezar. No puede replicar la capacidad de entender a una persona que se ha desarrollado a través de años de conversaciones, experiencias y aprendizajes.

Pero sí puede convertirse en una extraordinaria herramienta para que todo ese conocimiento tenga un mayor alcance.

Y aquí creo que está una de las grandes oportunidades de la Economía Plateada.

Las generaciones mayores tenemos algo que el mundo necesita: experiencia. Las generaciones más jóvenes tienen otras fortalezas: velocidad, nuevas herramientas, familiaridad con la tecnología y otras formas de pensar.

No tenemos que competir, tenemos que complementarnos.

Quizás el gran reto para quienes estamos entrando en esta etapa de la vida no sea preguntarnos cuándo debemos retirarnos, sino:

¿Qué conocimiento podemos compartir?

¿Qué negocio podemos comenzar?

¿Qué nueva habilidad podemos aprender?

¿A quién podemos mentorear?

¿Qué tecnología podemos incorporar?

¿Qué sueño dejamos pendiente que todavía puede convertirse en realidad?

Reinventarse después de los 60 no significa negar la edad. Al contrario. Significa reconocer que todos esos años nos han dado un capital que no aparece en una cuenta bancaria: experiencia, resiliencia, relaciones, conocimiento y perspectiva.

Y cuando ese capital se combina con curiosidad y disposición para aprender, pueden abrirse puertas que ni siquiera imaginábamos.

La historia de mi esposo me ha recordado algo importante: no siempre podemos escoger las circunstancias que nos presenta la vida, pero sí podemos escoger la actitud con la que las enfrentamos.

Hay quienes ven los 60 como el comienzo del descenso.

Yo escojo verlos como el comienzo de una nueva etapa de posibilidades: aprender, producir, emprender, y servir.  Como dice el Salmo 92:14: “Aun en su vejez darán frutos y se mantendrán sanos y fuertes”.

Redaccion
Etiquetas: Columna / conecta2 / economía plantada / Esperanza / Los años por estrenar

Recomendaciones sobre este tema

Las huellas invisibles

Las huellas invisibles

Por Karla Icaza, Vicepresidenta Ejecutiva Gobierno Corporativo de Grupo Promerica. Nuestra casa siempre estuvo llena de chavalos, en…
Escogí celebrar lo bueno

Escogí celebrar lo bueno

Por Karla Icaza, Vicepresidenta Ejecutiva Gobierno Corporativo de Grupo Promerica. Cada Día del Padre escojo recordar los buenos…
Ellos saben que aquí estoy…

Ellos saben que aquí estoy…

La maternidad de hijos adultos es aprender a amar desde la distancia, con fe, confianza y la certeza…