• 12 enero, 2026

Tendencias que redefinirán el futuro de la banca y las finanzas en la región hacia 2026

Tendencias que redefinirán el futuro de la banca y las finanzas en la región hacia 2026

La adopción estratégica de la IA, el uso avanzado de datos y una gestión del riesgo más integrada y proactiva, se perfilan como ejes clave del Chief Risk Officer para sostener el crecimiento y la estabilidad de las entidades financieras en la región.

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En un contexto marcado por mayor volatilidad económica, presión regulatoria, disrupción tecnológica y cambios acelerados en el comportamiento de los clientes, el rol del Chief Risk Officer (CRO) se ha consolidado como una figura estratégica dentro de bancos y entidades financieras.

De acuerdo con especialistas, hoy, más que custodiar el riesgo, este ejecutivo es clave para anticipar escenarios, habilitar decisiones de negocio y sostener el crecimiento en entornos cada vez más complejos.

Específicamente, el CRO es el responsable de identificar, medir y gestionar los riesgos que pueden afectar los objetivos estratégicos de una institución financiera. Su alcance incluye el riesgo crediticio, de mercado, de liquidez, operativo, tecnológico, regulatorio, entre otros tantos. Sin embargo, su función ha evolucionado de forma significativa en los últimos años. Este pasó de ser un área reactiva y restrictiva a convertirse en un socio estratégico del negocio, capaz de analizar riesgos y oportunidades de manera integral y transversal.

Para Luis Barrientos, Risk Domain Expert en SAS Latinoamérica, esta transformación explica por qué el CRO se ha vuelto en la actualidad indispensable en la toma de decisiones en las organizaciones. Según explicó, en décadas anteriores el rol estaba limitado a imponer restricciones bajo reglas rígidas, en un contexto donde no existía una cultura de riesgos consolidada. Hoy, en cambio, el CRO observa el mismo tablero que las áreas comerciales y financieras, y orienta sobre dónde y cómo crecer, siempre dentro del perfil de riesgo definido por la alta dirección.

Tendencias y prioridades para el CRO de cara al 2026

A partir de esta evolución, Barrientos identificó varias prioridades y tendencias claves que marcarán la agenda del CRO hacia el 2026. Una de las más relevantes, de acuerdo con el especialista de SAS, es la adopción progresiva y estratégica de la inteligencia artificial (IA) y el machine learning. Esto no como una moda, dijo, sino como herramientas que hoy sí son viables gracias a los avances tecnológicos.

“A diferencia de los modelos estadísticos tradicionales, que durante años fueron el estándar, los modelos de machine learning permiten procesar mayores volúmenes de datos, incorporar variables externas y adaptarse con mayor rapidez a cambios en el entorno. Estos enfoques antes no eran aplicables por limitaciones de infraestructura y tiempos de respuesta, pero hoy generan resultados oportunos y accionables para el negocio”, señaló Barrientos.

Añadió que este cambio tecnológico permite al CRO responder preguntas clave de las unidades de negocio con mayor precisión. Ello ya sea para evaluar nuevos clientes, ajustar políticas de crédito, crear escenarios de estrés o analizar impactos macroeconómicos. Sin embargo, el especialista de SAS subraya que su implementación debe ser gradual, entendiendo primero dónde aporta mayor valor y menor riesgo, antes de escalar su uso dentro de la organización.

En paralelo, el uso intensivo de datos y analítica avanzada se consolida como el lenguaje común entre riesgos, finanzas, tesorería, tecnología y áreas comerciales. “El acceso a información interna y externa, que van desde datos del cliente hasta variables económicas, sociales, climáticas y geopolítica, permite construir una visión más completa del riesgo y del negocio. Esta capacidad analítica fortalece la comunicación entre áreas y facilita la alineación de prioridades, un aspecto crítico en organizaciones donde cada unidad suele operar con objetivos distintos”, dijo Barrientos.

Otro eje relevante a la que deben darle prioridad los CRO durante 2026, es la gestión de escenarios y la capacidad de respuesta inmediata. Barrientos advierte que los entornos económicos y políticos actuales generan impactos más rápidos y profundos, lo que obliga a las instituciones financieras a estar preparadas para reaccionar con agilidad.

A estas prioridades se suman otros desafíos que, según Barrientos, ganarán peso en la agenda del CRO hacia 2026. Uno de ellos es el riesgo de modelo, derivado del uso intensivo de machine learning e IA, que exige mayor control metodológico, validación constante y gobernanza analítica. A esto se añade la ciberseguridad, entendida como un costo inevitable del avance tecnológico y un factor crítico para proteger datos, modelos y operaciones.

El especialista de SAS también destaca la creciente hipersegmentación de clientes, impulsada por alianzas entre bancos y fintechs, así como un entorno macroeconómico y político más volátil cada vez más marcado por tensiones comerciales, inflación y cambios en tasas de interés, la cual que obligará a las entidades financieras a fortalecer los escenarios de estrés y, sobre todo, su capacidad de reacción rápida y coordinada entre áreas.

Precisamente, en este contexto, los análisis de estrés dejan de ser ejercicios teóricos para convertirse en herramientas prácticas de coordinación interna, que permiten definir de antemano cómo actuar ante eventos adversos y proteger la estabilidad del negocio.

El rol del CRO en Centroamérica y El Caribe

Respecto a la región, el especialista de SAS observa que el rol del CRO en Centroamérica y México muestra distintos niveles de madurez, pero con una tendencia clara hacia la convergencia.

“Aunque algunas entidades avanzan más rápido que otras, todas enfrentan desafíos similares. Entre ellos, mejorar la calidad de la información, fortalecer la comunicación interna y aprovechar la tecnología para comprender mejor a sus clientes y mercados. En países como Costa Rica, Panamá, Honduras, Guatemala o México, el CRO ya participa activamente en discusiones estratégicas vinculadas a sectores clave como agroindustria, tecnología, manufactura y servicios, incorporando variables locales y regionales en sus análisis de riesgo”, afirmó Barrientos.

Añadió que un resultado estratégico de esta evolución en la región para las entidades financieras ha sido que han impulsado una mayor inclusión financiera. Barrientos destaca que una gestión de riesgos más sofisticada y basada en datos permite identificar y atender segmentos que históricamente han estado excluidos del sistema financiero.

“Al comprender mejor el perfil de riesgo real de personas y empresas, las instituciones pueden diseñar productos más adecuados y ampliar su alcance sin comprometer la estabilidad del negocio”, afirmó el Risk Domain Expert en SAS Latinoamérica.

En este proceso, SAS actúa como un habilitador clave para el CRO y las entidades financieras. Su portafolio tecnológico va más allá del crédito y gestión del balance, pues integra soluciones para prevención de lavado de dinero (AML), detección de fraude, conocimiento del cliente (KYC), gestión ESG, riesgo operativo y riesgo tecnológico, todo dentro de plataformas unificadas. Este enfoque de punta a punta reduce fricciones y aumenta la eficiencia operativa, facilita el cumplimiento regulatorio y permite transformar la gestión del riesgo en una fuente de valor para el negocio.

Mirando al largo plazo, Barrientos anticipa que entre 2025 y 2030 el ritmo del cambio tecnológico será aún más acelerado.

En ese escenario, la inteligencia artificial, la analítica avanzada y la automatización redefinirán no solo los procesos internos de las entidades financieras, como bancos, cooperativas financieras, y aseguradoras, sino también la relación de estas con sus clientes, reguladores y socios.

“El CRO tendrá un rol central como articulador entre riesgo, tecnología y estrategia, asegurando que las organizaciones no solo crezcan, sino que lo hagan de manera sostenible, resiliente y alineada con su misión en la economía de la región. SAS se pone a disposición de las entidades y de los CRO para apoyar en este camino”, concluyó el Risk Domain Expert en SAS Latinoamérica.

Etiquetas: Bancos / entidades financieras / inteligencia artificial (IA) y el machine learning / rol del Chief Risk Officer (CRO) / SAS Latinoamérica

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