Más allá de los cargos, se define como un empresario comprometido con el desarrollo de Guatemala y con la creación de proyectos que generen impacto real.
Por Milagros Sánchez Pinell
Economista de formación y fundador de Quality Group, Edward Quirin ha liderado durante casi tres décadas un proyecto empresarial que evolucionó de una pequeña operación local a un grupo con presencia regional y seis líneas de producción.
Su historia combina aprendizaje práctico, decisiones de alto riesgo, crisis que pusieron a prueba su liderazgo y una convicción firme de que el crecimiento empresarial solo es sostenible cuando se construye con valores, coherencia y compromiso humano.
Quality Group es una empresa guatemalteca especializada en soluciones de artes gráficas y producción industrial, con un portafolio de servicios que abarca litografía, impresión rotativa, serigrafía y termoformado, fabricación de muebles y el desarrollo de productos sostenibles con bioresina compostable.
La empresa pasó de contar con cinco personas, operando desde una bodega de 400 metros cuadrados, a una organización con más de 300 colaboradores y una operación de 10 000 metros cuadrados.
Sin embargo, al margen de la infraestructura, su fundador dimensiona ese crecimiento desde el impacto humano, el empleo generado, la confianza de los clientes y la solidez del equipo que sostiene el proyecto.
En 2025, Quirin recibió el premio Gerente del Año de la Asociación de Gerentes de Guatemala, un reconocimiento que reafirmó su visión del liderazgo como una responsabilidad compartida.
En esta entrevista con Vida y Éxito, el empresario guatemalteco comparte su historia, sus aprendizajes y la visión que hoy guía su manera de liderar.
¿Quién es Edward Quirin fuera de su rol como presidente ejecutivo de Quality Group?
Crecí en un entorno donde el trabajo, la disciplina, la fe y la responsabilidad más que conceptos eran valores que se vivían todos los días.
Mi madre, Abigail, quedó viuda a una edad muy joven y sacó adelante a nuestra familia con una fortaleza que marcó mi forma de ver la vida. Ese ejemplo me enseñó que las excusas son inexistentes frente a la adversidad y que el esfuerzo constante es la base para construir algo que perdure.
En lo personal, la familia ocupa un lugar central en mi vida. Creo firmemente que el éxito profesional solo tiene sentido cuando se construye con equilibrio, propósito y valores claros.
¿Cuál es el primer recuerdo que tiene vinculado al trabajo y qué le enseñó?
Desde muy joven entendí que nada se logra sin constancia. Aprendí la importancia de cumplir, de llegar a tiempo, de hacerse responsable de los resultados y de respetar cada rol, por pequeño que parezca. Ese aprendizaje temprano marcó mi relación con el trabajo y me enseñó a valorar el esfuerzo diario, entendiendo que cada paso, por pequeño que sea, suma en el largo plazo.
¿Cómo influyó su formación como economista y su aprendizaje práctico en la industria gráfica?
Mi formación como economista me dio una base sólida para entender los negocios desde una perspectiva estratégica: costos, eficiencia, inversión y sostenibilidad financiera. Sin embargo, fue el aprendizaje práctico dentro de la industria gráfica —desde ventas hasta operación— el que realmente terminó de formarme como líder. Esa combinación me permitió tomar decisiones con visión de largo plazo, pero siempre con los pies en la realidad operativa y humana de la empresa.
¿Qué cambió en usted cuando asumió responsabilidades empresariales reales?
Lo primero que cambió fue la conciencia del impacto de cada decisión. Emprender dejó de ser una idea para convertirse en una responsabilidad real hacia colaboradores, clientes y proveedores. Entendí que liderar, además de crecer, es también sostener, cuidar y proyectar a otros junto con la empresa.
¿Hubo un momento que marcó un antes y un después en su trayectoria?
Sí. Uno de los momentos más determinantes fue la decisión de invertir en la línea de impresión rotativa. Fue una apuesta de alto riesgo que nos llevó a una etapa de fuerte iliquidez y puso a la empresa al borde del cierre. Ese momento me cambió profundamente como empresario y como persona. Aprendí que las crisis requieren serenidad, estrategia y determinación. Hoy, esa misma línea es uno de los pilares del negocio y representa una parte fundamental de nuestras ventas.
¿Cuál es su principal responsabilidad dentro de Quality Group?
Mi principal responsabilidad es asegurar la visión de largo plazo de la empresa. Velar por las ventas, la rentabilidad, el flujo de caja y la sostenibilidad, pero también por la cultura, los valores y el desarrollo del equipo humano.
Mi rol es garantizar que Quality Group continúe creciendo de forma sana, innovadora y responsable en cada país donde operamos.
¿Qué comportamientos procura cuidar especialmente como líder?
La coherencia entre lo que digo y lo que hago. El equipo observa cada decisión, cada reacción y cada mensaje. Por eso intento liderar con respeto, disciplina, apertura al diálogo, enfoque en soluciones y una actitud positiva incluso en momentos difíciles. Creo firmemente que el ejemplo es la forma más poderosa de liderazgo.
¿A qué tuvo que renunciar para construir el éxito actual?
Hubo sacrificios inevitables: tiempo personal, comodidad y tranquilidad en distintos momentos. Noches sin dormir, decisiones difíciles y una carga emocional importante. Sin embargo, siempre tuve claro que el crecimiento debía construirse con base en los valores.
Con el tiempo entendí que el verdadero reto es crecer, aprender a equilibrar la vida personal y profesional para sostener el éxito a largo plazo.
Al recibir el reconocimiento como Gerente del Año, ¿en quiénes pensó en ese instante?
Lo viví como un logro colectivo. Pensé en mi familia, en mis padres, en mi esposa y mis hijos, y en el equipo que ha caminado conmigo en los momentos buenos y en los difíciles.
También recordé las crisis superadas, las decisiones complejas y a todas las personas que nunca dejaron de creer en el proyecto.
En medio de la presión empresarial, ¿qué le permite volver a lo esencial?
El deporte, especialmente correr, el tiempo con mi familia y los espacios de reflexión personal y espiritual. Volver a lo esencial es recordar el propósito detrás de cada proyecto y tomar decisiones con mayor claridad.
¿Qué planes o proyectos le entusiasman hoy?
Me entusiasma seguir consolidando a Quality Group como un referente regional en innovación, sostenibilidad y empaques responsables.
A nivel personal, me motiva construir una nueva etapa con mayor equilibrio, compartir más tiempo con mi familia y seguir aportando experiencia, visión y valores a los proyectos que vengan.
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