• 19 junio, 2026

Reconectar con lo esencial en un paraíso natural, la propuesta de Maquenque en Boca Tapada de San Carlos en Costa Rica

Reconectar con lo esencial en un paraíso natural, la propuesta de Maquenque en Boca Tapada de San Carlos en Costa Rica

Descubra esta zona desde una casa de árbol en Maquenque Lodge aprovechando las tarifas especiales para nacionales.

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En el norte de Costa Rica, Boca Tapada de San Carlos resguarda uno de los tesoros naturales mejor conservados del país. Rodeada de bosques tropicales, ríos, lagunas y humedales, esta región alberga una extraordinaria biodiversidad y forma parte del Refugio Nacional de Vida Silvestre Maquenque, un ecosistema estratégico en la frontera con Nicaragua por su aporte a la conservación de importantes humedales costarricenses.

Quienes llegan a Maquenque encuentran un escenario dominado por exuberantes paisajes, una notable riqueza avifaunística, incluida la emblemática lapa verde, el majestuoso río San Carlos y la esencia de la vida rural costarricense, complementada por la hospitalidad de sus habitantes. Todo ello convierte a este destino en una opción ideal para descansar, conectarse con la naturaleza o disfrutar de actividades de aventura.

En este entorno se ubica Maquenque Lodge, un alojamiento que ha hecho de la sostenibilidad su principal sello distintivo y cuya historia está estrechamente ligada al desarrollo de la comunidad.

La experiencia comienza desde el ingreso al hotel. Es necesario cruzar el río en lancha y recorrer unos 300 metros a pie hasta la recepción. Durante ese trayecto, el visitante se adentra en un bosque bien conservado donde es común observar aves, pizotes, guatusas y monos desplazándose libremente entre la vegetación.

Al llegar, los huéspedes son recibidos por el equipo del hotel y, en muchas ocasiones, por algún integrante de la familia Artavia, fundadora del proyecto en 2009.

Don Jorge Eduardo Artavia ha sido una figura fundamental en el crecimiento de Boca Tapada y Maquenque. Llegó a la zona siendo muy joven y dedicó gran parte de su vida a impulsar el desarrollo local.

«El río San Carlos era nuestra carretera; por ahí nos movilizábamos con nuestras familias. Con el tiempo, junto a otros vecinos, adquirimos terrenos y abrimos una trocha para contar con acceso por carretera. Después trabajamos para tener una escuela y una iglesia», recuerda.

Evoca una época en la que sus hijos asistían a clases a caballo y donde la música, la agricultura, la pesca y la presencia constante de la lapa verde formaban parte de la cotidianidad. Inspirado en ese entorno, compuso el Himno de las Lapas y otras piezas musicales que reflejan la identidad y el arraigo de esta comunidad norteña.

Hoy observa con satisfacción cómo sus seis hijos han consolidado dos iniciativas turísticas de referencia: Canoa Aventura y Maquenque Lodge.

Tras adquirir experiencia en el sector turístico tanto en Costa Rica como en Estados Unidos, dos de los hijos mayores de Artavia regresaron al país con la idea de desarrollar una empresa dedicada a los ecotours. Así nació Canoa Aventura en La Fortuna en 2002.

Años después, con el terreno donado por don Jorge Eduardo  y el respaldo de la familia Bauman, lograron concretar el sueño de abrir un hospedaje en plena naturaleza. En 2009 abrió sus puertas Maquenque Lodge, manteniendo desde sus inicios una filosofía basada en el turismo sostenible.

El hotel fue pionero en Costa Rica en ofrecer hospedaje en casas de árbol. Actualmente dispone de 15 bungalows y 16 casas elevadas entre la vegetación.

«Nuestra meta es brindar a los visitantes un espacio donde puedan reconectarse con la naturaleza de la forma más auténtica posible», señala Julio Artavia, gerente de operaciones.

Entre las actividades disponibles destacan las caminatas diurnas y nocturnas, especialmente apreciadas por observadores de aves.

Según registros recientes, en una sola jornada se han identificado más de 250 especies, una muestra significativa de las más de 900 especies de aves presentes en el país.

La finca también alberga cultivos de café, cacao y caña de azúcar, aprovechados tanto en recorridos interpretativos como en tratamientos de spa. El cacao producido en la propiedad se utiliza además en preparaciones gastronómicas y postres del restaurante.

Artavia explica que cerca del 60% de los ingredientes utilizados en la cocina provienen de la huerta del hotel, donde crecen productos como piña, pitahaya, pimienta, canela, achiote y culantro.

Los visitantes incluso pueden participar en la cosecha de alimentos, recolectar huevos en el gallinero y conocer las labores ganaderas, de donde se obtiene leche y queso para consumo interno.

La oferta de bienestar incluye piscina, una plataforma con vista al lago destinada a prácticas como yoga y estiramiento, además de servicio de masajes.

Uno de los recorridos más solicitados es el paseo en bote por el río San Carlos, que permite admirar paisajes, aves acuáticas, cocodrilos y llegar hasta comunidades cercanas al río San Juan y la Reserva Indio Maíz, en Nicaragua. La visita a estos poblados forma parte del compromiso del hotel con el desarrollo local, incentivando a los turistas a adquirir productos elaborados por sus habitantes.

 

Julio Artavia destaca que la sostenibilidad se trabaja de manera integral en el ámbito ambiental, social y económico. Gracias a estas acciones, Maquenque Lodge cuenta con la Certificación para la Sostenibilidad Turística (CST) en categoría Élite.

Además, cerca del 90% de los empleos generados benefician a residentes de la zona y la empresa mantiene una participación activa en organizaciones comunitarias.

Otra de las iniciativas impulsadas por la familia es la Fundación Sonati, dedicada a promover la educación ambiental y la sostenibilidad entre las comunidades vecinas.

La combinación entre el legado familiar, el compromiso con la conservación, la riqueza natural de Boca Tapada y una propuesta turística auténtica convierten a Maquenque Lodge en un destino que merece figurar en la lista de lugares por descubrir en Costa Rica.

Tarifas especiales para nacionales

Durante la temporada verde, en los meses de junio, septiembre y octubre, el hotel ofrece tarifas preferenciales para residentes nacionales, con opciones de hospedaje en bungalows y casas de árbol de distintas categorías, incluyendo alternativas con jacuzzi.

Las tarifas especiales para nacionales: ¢65.000 por pareja, por noche en bungalow doble, ¢92.500 por pareja, por noche, en casa de árbol, ¢110.000 por pareja, por noche, en casa de árbol junior y ¢130.000 por pareja, por noche, en casa de árbol Deluxe (con jacuzzi). Costo incluye desayuno, uso de senderos, canoas en laguna privada, piscina e impuestos.

También, estos meses hay paquetes especiales que incluyen la alimentación: ¢99.500 por pareja, por noche en bungalow doble, ¢120.000 por pareja, por noche, en casa de árbol, ¢145.000 por pareja, por noche, en casa de árbol junior y ¢162.500.000 por pareja, por noche, en casa de árbol Deluxe (con jacuzzi). Costo incluye cena, desayuno y almuerzo, uso de instalaciones e impuestos.

Etiquetas: Boca Tapada / Maquenque / Maquenque Lodge / Refugio Nacional de Vida Silvestre Maquenque

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