• 5 febrero, 2026

Virgilio Athanasiadis, más de cinco décadas de trabajo sostenido

Virgilio Athanasiadis, más de cinco décadas de trabajo sostenido

Está al frente de un grupo de empresas que surgieron del contacto directo con el campo en el interior de Panamá.

Por Milagros Sánchez Pinell

Pasó de ejercer como maestro rural a construir una carrera empresarial en el sector agroindustrial panameño, que con el tiempo se amplió hacia actividades de comercialización y servicios.

Ese recorrido se refleja en las empresas que hoy conforman el Grupo Athanasiadis Ramos que aglutina a  Molino Veraguas, Avícola Grecia, Camarones La Corosita, Deli Grecia, Distribuidora Minimarket, Hotel Mykonos y Rotor Jet.

Hoy, don Virgilio Athanasiadis genera empleo a más de 1000 personas, consolidando una operación que se traduce en oportunidades de trabajo, estabilidad y desarrollo para numerosas familias en Panamá.

Ese impacto se extiende a una dimensión social vinculada a su manera de entender la empresa, con apoyo a comedores escolares e instituciones sociales.

También impulsó la creación de un fondo solidario para atender necesidades urgentes de sus colaboradores, como salud o vivienda.

Cabe destacar que el recorrido de don Virgilio tiene raíces en una infancia forjada por el esfuerzo, los sacrificios tempranos, el aprendizaje del trabajo y los valores familiares.

Hijo de padre de ascendencia griega, nacido en Chitré, Herrera, y de madre originaria de Las Palmas, Veraguas, se define como parte de una tercera generación profundamente vinculada al interior del país.

Se reconoce como alguien que empezó desde cero, aprendió a cuidar lo suyo con disciplina y ha procurado mantenerse al margen de la política, convencido de que la prioridad siempre debe ser sostener el trabajo y la empresa.

Tras formarse como maestro e iniciar estudios en Ingeniería Agronómica en la Universidad de Panamá, una coyuntura política interrumpió su formación universitaria y lo llevó a ejercer la docencia en Lovaina de Las Palmas, donde participó, junto a los padres de familia, en la apertura y construcción de una escuela.

Durante esos dos años, mientras enseñaba, relata que comenzó a involucrarse de manera práctica en la compra y traslado de ganado hacia Santiago, una experiencia que le permitió establecer relaciones de confianza.

“Así fui conociendo el negocio”, afirma, hasta que decidió dar el paso definitivo hacia el emprendimiento, respaldado por la confianza de su padre, quien hipotecó lo que tenían para obtener el capital inicial.

Su primer negocio fue Carnes de Veraguas en 1972, punto de partida de un crecimiento progresivo. En 1975 inició operaciones Molino Veraguas y, posteriormente, Avícola Grecia, que comenzó con un equipo reducido y logró posicionarse en el mercado local con la producción de pollo fresco.

Con el paso de los años, el grupo amplió sus actividades hacia la porcicultura, la ganadería, la avicultura integrada, el cultivo de camarones y el desarrollo de nuevas unidades de negocio, consolidando una operación diversificada.

En 1978, ese crecimiento se formalizó con la estructuración del Grupo Athanasiadis Ramos, que integró las distintas operaciones y dio orden institucional al proyecto empresarial.

Liderando desde el terreno

El empresario panameño ha construido una forma de liderazgo basada en la experiencia directa y en el conocimiento profundo del trabajo cotidiano.

“Los negocios del agro es imposible manejarlos desde un escritorio, menos desde una pantalla. Mi oficina es el campo”, afirma.

Sus jornadas suelen extenderse hasta entrada la noche y, lejos de ver el trabajo como un sacrificio, lo entiende como una forma de mantenerse activo y conectado con lo que hace, hasta convertirlo en una verdadera diversión.

“Cuando emprendo algo, lo hago convencido de que lo voy a hacer bien”, sostiene, una determinación que también transmite a sus cuatro hijos, todos vinculados a distintas áreas del grupo empresarial.

Aunque su enfoque principal sigue siendo la agroindustria, explica que su trabajo lo ha llevado a desempeñar múltiples roles dentro de sus propias empresas.

Sin formación universitaria más allá de la carrera de maestro, ha asumido funciones propias de ingenieros agrónomos, veterinarios, arquitectos o ingenieros civiles, convencido de que comprender cada proceso resulta indispensable para liderar y tomar decisiones con criterio.

“Soy una persona de vocación y, en cuanto a estudios, tengo la carrera de maestro, pero cuando algo te gusta lo haces bien. Y cuando falta conocimiento sobre lo que se manda a hacer, el empleado percibe la falta de dominio del tema al dirigir”, advierte.

Ese liderazgo se apoya en una relación cercana con sus equipos. Visita las fincas y áreas operativas, conversa con los trabajadores y procura conocer de primera mano lo que hace cada uno.

Como parte de esa labor, comenta que al cierre de cada año revisa salarios y condiciones con apoyo de los responsables de área, priorizando el reconocimiento al esfuerzo y al compromiso.

Con los años, añade, ha desarrollado una intuición que le permite identificar cuándo alguien de su equipo atraviesa una situación compleja, una sensibilidad que combina con seguimiento y verificación.

Del mismo modo, mantiene una mirada crítica sobre la información que recibe, devolviendo informes cuando detecta errores o falta de criterio, convencido de que dirigir también implica exigir claridad y sentido común.

Familia, actitud y legado

Para don Virgilio, la familia ocupa un lugar central en su vida y en su visión empresarial. Disfruta pasar tiempo con sus hijos y con sus nietos, a quienes procura transmitir una forma de vida basada en el trabajo con integridad, la transparencia y un perfil sencillo, sin descuidar el equilibrio personal.

Además, gusta del mar, de los caballos y de la lectura. Considera que mantenerse activo, física y mentalmente, es una práctica fundamental que guía su rutina diaria.

Recientemente recuerda haber leído que una de las claves para una vida más larga y plena es mantenerse en movimiento, ejercitar el cuerpo, trabajar y mantener la mente activa, una idea con la que se identifica plenamente.

“Mantenerte activo te ayuda a bregar la vida. Cuando te jubilas, te pones pantalón corto, te quedas frente al televisor y entras en una rutina, empiezas a morirte”, reflexiona.

Esa manera de entender la vida ha sido también una guía para enfrentar los momentos difíciles de su trayectoria, que asegura haber atravesado siempre con la mirada puesta hacia adelante.

Para él, el éxito carece de fórmulas y depende, sobre todo, de la actitud, una convicción que procura transmitir tanto en su entorno familiar como en el profesional.

“Todo lo que escogí hacer lo hice convencido de que podía hacerlo bien, sin poner condiciones de horario y rodeándome de personas con una mentalidad positiva, porque esa actitud termina siendo contagiosa”, afirma.

En cuanto al futuro de las empresas, sus decisiones están orientadas a dar continuidad y solidez a lo que ha construido a lo largo de décadas, con una visión de largo plazo que prioriza el orden y la estabilidad.

“Estoy haciendo todo lo posible para que el día que falte deje un patrimonio más que un problema”, concluye.

Etiquetas: emprendedor / Empresario / más de cinco décadas de trabajo sostenido / Panamá / Personaje de la semana / Virgilio Athanasiadis

Recomendaciones sobre este tema

Copa Airlines pone a la venta vuelos especiales con atractivas tarifas para llevar a la afición panameña al Mundial 2026 en Canadá y Estados Unidos

Copa Airlines pone a la venta vuelos especiales con atractivas tarifas para llevar a la afición panameña al Mundial 2026 en Canadá y Estados…

Los vuelos, programados según las fechas de los partidos, con itinerarios de ida y vuelta diseñados especialmente para…
Canal de Panamá registra el mayor crucero de pasajeros de su historia con el Disney Adventure

Canal de Panamá registra el mayor crucero de pasajeros de su historia con el Disney Adventure

El mayor buque de pasajeros que ha cruzado la vía interoceánica reafirma la capacidad operativa y el atractivo…