De niña soñaba con vivir en Londres y convertirse en escritora, logrando hacer realidad ambos anhelos.
Por Milagros Sánchez Pinell
Tenía solo ocho años cuando la violencia la alcanzó de cerca en Honduras. Fue testigo de un asalto en el que sus tías fueron golpeadas y amenazadas con pistolas.
Aquella escena dejó en Stephanie Anne una marca invisible y una vulnerabilidad tan profunda que salir de casa se volvió un desafío, encontrando en los libros un refugio donde escapar, soñar y ser libre.
“Antes de que yo fuese escritora, fui lectora. Mi amor por los libros nació de un lugar profundo, donde buscaba cobijo y, sobre todo, una manera de escapar del mundo”, recuerda.
Con el tiempo, aquel refugio silencioso se transformó en propósito. Además de leer historias que la salvaran, nuestra roaring 20 soñaba con escribirlas.
Hoy, la joven nacida en Estados Unidos pero criada en Tegucigalpa, Honduras, vive en Londres, la ciudad que soñó desde niña tras leer Peter Pan.
“Soñaba con vivir en Londres, una ciudad que ahora tengo la fortuna de llamar hogar. Me maravillaba leer sobre las aventuras de Peter y Wendy, especialmente el momento en que volaban sobre el Big Ben, un monumento histórico que forma parte de mi día a día”, relata.
Cada vez que se levanta y ve los emblemáticos paisajes de Londres desde su apartamento o cuando sale a caminar por sus calles, experimenta una profunda paz y fortaleza interna.
“Esos momentos me recuerdan lo lejos que he llegado y cómo, paso a paso, logré convertir mi sueño en una realidad. Son instantes de reflexión, donde la ciudad se convierte en un símbolo de todo lo que he trabajado para alcanzar y, sobre todo, de la gratitud que siento por estar viviendo este sueño”, añade.
Antes de entregarse de lleno a la escritura, trabajó en revistas, consultorías, proyectos de criptomonedas y otros campos.
Durante esa etapa, colaboró con marcas y equipos de prestigio mundial como McLaren, Manchester United, MOMA, Musée d’Orsay, Serpentine Gallery, Miami Art Basel y Balmain, combinando su creatividad con su pasión por el marketing y la gestión de redes sociales, intereses que sigue cultivando a través de su marca profesional.
Se graduó en Administración de Empresas, con especializaciones en Marketing y Escritura Creativa en Northeastern University en Boston.
El nacimiento de una autora
En medio de su búsqueda de refugio en los libros, recuerda que descubrió Las crónicas de Narnia, de C. S. Lewis. Desde entonces, supo que algo dentro de ella había cambiado para siempre.
“Me sumergí en un mundo fantástico, lleno de criaturas mágicas y aventuras inolvidables. Me enamoré de la historia, de sus personajes y de la manera en que Lewis tejió una narrativa tan hermosa y conmovedora”, cuenta.
Fue en ese instante cuando comprendió que, además de querer habitar otros mundos a través de la lectura, también deseaba crear universos propios.
Entendió que su verdadero propósito sería escribir historias capaces de regalar a sus lectores la misma felicidad y asombro que ella había encontrado en Narnia.
Además, afirma que sumergirse en las palabras, ya sea leyendo o escribiendo, le permite encontrar un espacio donde el mundo exterior desaparece y todo cobra sentido.
Este proceso, según cuenta, es un sentimiento único, una mezcla de calma y excitación, como si estuviera tocando algo eterno. Sin importar qué tan compleja sea la historia o el proceso creativo, siempre se siente más viva cuando está inmersa en las palabras.
“Es una conexión directa con mi alma, un lugar donde puedo ser completamente yo misma, sin restricciones ni barreras”, destaca.
En poco tiempo, se dio cuenta de que su misión de escribir libros se enriquece con la defensa del poder transformador de la literatura, recordando que leer, aunque sean unas pocas páginas al día, puede cambiar una vida.
A Poppy Rose y nuevos proyectos
En 2019, publicó su primer libro, A Poppy Rose, un poemario profundamente personal que refleja su viaje interior y su constante evolución.
“Siento que, en gran parte, lo que me llevó a escribirlo fue la necesidad de encontrar un espacio donde mis pensamientos pudieran deambular libremente y mi creatividad pudiera volar alto”, dijo.
Ese libro, señala, representa un lugar donde comparte experiencias sobre temas como el autodescubrimiento, el amor, la ansiedad y los altibajos de la vida.
Algunas de las poesías han estado con ella desde que tiene memoria, mientras que otras nacieron a medida que fue evolucionando y aprendiendo más sobre sí misma y el mundo que la rodea.
“En A Poppy Rose, el lector puede encontrar el viaje de la amapola que se levantó, un símbolo de crecimiento y resiliencia. Cada palabra, cada verso, refleja ese proceso de transformación y autoexploración”, manifiesta.
Su segunda obra, aún inédita, es una recopilación de ensayos y poemas. Aunque prefiere mantener ciertos detalles en reserva, asegura que se centra en los momentos más significativos de su vida.
Su tercer libro, que le tiene increíblemente emocionada, es su primera novela. Trata de una historia de amor que se desarrolla en diferentes partes del mundo.
“Actualmente, paso todos mis domingos sumergida en el universo que estoy creando, compartiendo tiempo con estos personajes. Se ha convertido en una fuente inmensa de alegría para mí”, comenta.
Impacto en los lectores
Para Stephanie, su mayor deseo como autora es que sus libros toquen profundamente a sus lectores. Le gustaría que al final de sus historias, quienes las leen se sientan inspirados, curiosos y llenos de nuevas preguntas sobre el mundo, sobre sí mismos y sobre la vida en general.
Mucha de su inspiración se nutre de autores clásicos como Robert Bly, William Shakespeare, Jane Austen y George Orwell. Sin embargo, también encuentra una gran influencia en escritores contemporáneos como Coco Mellors, Sally Rooney, Taylor Jenkins Reid y Brianna Wiest, entre otros.
Cuando se le pregunta sobre su proceso creativo, revela que ha incorporado el concepto de “una caminata para la inspiración”, en la que pone música, sale a dar una pequeña vuelta y deja que sus pensamientos fluyan libremente.
“Esta idea la aprendí de la autora Coco Mellors, escritora de Cleopatra and Frankenstein y Blue Sisters, cuando tuve la dicha de asistir a su presentación de libro y la oportunidad de conocerla y conversar con ella un poco. Para mi sorpresa, ella estaba muy entusiasmada con su copia de mi libro, A Poppy Rose”, explica.
También, cuando escribe, le encanta encender velas, poner música clásica y hacer un latte de matcha que, dependiendo del día, puede tomarlo caliente o helado.
Más que una herramienta de expresión, la escritura ha sido para la joven hondureña un medio a través del cual descubre mucho sobre sí misma.
“He logrado describir una gran parte de quién soy, alcanzando una autoevaluación tan crítica y personal que solo a través de la escritura diaria en mi cuaderno pude haber descubierto”, revela.
Por otro lado, una de sus mayores motivaciones como escritora es inspirar a la próxima generación de escritores y lectores, convencida de que el mundo siempre necesita más autores.
- Dalia Aguiló Quéliz y la ciencia de sanar con empatía - 24 noviembre, 2025
- Andrea Chang salta al vacío y construye sus alas en el camino - 11 noviembre, 2025
- Juan Carlos de la Vela une en indigitall innovación y visión - 6 noviembre, 2025






