Es un emprendedor con más de 17 años construyendo empresas y liderando equipos en distintos países.
Por Milagros Sánchez Pinell
Erick Gamio creció en una familia unida, viendo a su padre crear y liderar empresas en un entorno donde emprender era algo lógico, casi natural.
Actualmente, su negocio principal es Dunza Global, empresa dedicada a la distribución de suplementos alimenticios con presencia en 16 mercados.
Desde esa experiencia, creó REVOLVR, una consultora donde acompaña a dueños de empresas exitosas que se sienten atrapados en lo operativo y buscan transformar su forma de liderar.
Se define como un emprendedor que habla desde la trinchera, lejos de la etiqueta de gurú o motivador, y sostiene que solo responde por sus experiencias y sus resultados, invitando a cuestionar lo que se escucha porque considera que el aprendizaje nace del criterio propio.
Además de su faceta empresarial, es cofundador de la Asociación de Emprendedores del Perú, iniciativa que impulsa propuestas para facilitar el camino a quienes desean iniciar un negocio y crear espacios de encuentro entre emprendedores.
En febrero de 2020 decidió escribir Cómo emprender (Sin Cgarla!)* y semanas después la pandemia de COVID-19 golpeó sus empresas con una caída del 70 ‘% en facturación, mientras intentaba sostener el negocio redactó los principios que estaba aplicando en tiempo real y cerró ese mismo año con un crecimiento del 82%.
En lo personal, se describe como emprendedor nato y padre de familia por elección, dos facetas que cuida con el alma. Es papá de tres niñas pequeñas y tiene claro que la familia es el emprendimiento que más prioriza y que su sociedad más importante es con María, su esposa.
En consecuencia, trabaja solo cinco o seis horas al día y organiza su agenda para estar presente todos los días. Las lleva al colegio, almuerza con ellas, las baña en la noche, cena en familia y las acompaña hasta dormir, una rutina que sostiene sin falta porque, para él, el éxito también se mide en tiempo compartido.
¿Quién es Erick Gamio más allá de su rol como emprendedor y consultor?
Tuve la suerte de tener una familia unida y un papá empresario, donde ver cómo armaba empresas y las lideraba se impregnó en mi identidad como algo lógico que yo también podría hacer. Y lo más importante fue ver cómo ayudaba a sus obreros y empleados a comprarse casas, autos, etc. Ahí fue que viví cómo el hacer dinero es una herramienta para ayudar a los que les tocaron cartas más complicadas en la vida.
¿Cómo fue su relación con el emprendimiento y qué lo llevó a construir negocios propios antes de compartir sus aprendizajes con otros?
Emprendí desde los 11 años, porque mi papá siempre me decía: “Si quieres ese juguete, consigue la mitad de la plata y yo pongo la otra mitad”. Así vendí ropa, revistas y adornos en la calle. A los 12 puse un club de alquiler de juegos de Nintendo y para los 14 años ya había hecho más de diez emprendimientos. Por eso, luego de pasar siete años como empleado, a los 26 años renuncié para emprender. Estaba en mi ADN y en mi identidad.
En sus redes y plataformas se define como un emprendedor que habla desde su propia experiencia. ¿Cómo llegó a esa postura?
Empecé a crear contenido sobre emprendimiento en YouTube desde el 2009, compartiendo mis puntos de vista y experiencias. Eso me dio una “fama” inesperada y sentí que me empezaron a idealizar, poniéndome en el marco de “Gurú”. Como virginiano, tengo los pies clavados en la tierra y empecé a ser muy explícito diciendo en mis charlas y videos cosas como, “Cuestiona todo lo que digo”. Soy sólo alguien que habla desde la trinchera, nada más y meto la pata seguido.
¿Qué aprendizajes le ha dejado liderar equipos y hacer crecer iniciativas en distintos contextos?
El ser más empático. El caminar lento entre la gente, escucharlos y aprender de sus situaciones tan ajenas a las mías y comprender que cada uno tiene un proceso diferente. Cosas que para mí son obvias, para muchos es lo contrario.
¿Qué rol han jugado las adversidades o los fracasos en su forma de pensar los negocios y de enseñar a otros a emprender?
Aprendí que un emprendedor debe curtirse, formar músculos y callos para atravesar mejor los desafíos. Entender que estos nunca frenarán, sólo cambiarán de forma. Y lo más importante es aprender a atravesar problemas, sin perder el entusiasmo.

¿Cómo construye y hace llegar su mensaje?
Tengo un equipo impresionante en REVOLVR que toma todas mis historias de batalla y las transforma en contenido utilizable en múltiples plataformas.
¿Qué significado tiene para usted liderar la Asociación de Emprendedores del Perú que busca facilitar la vida de otros emprendedores?
Cuando la fundamos hace más de una década, queríamos quitar las barreras de entrada para todos aquellos que querían emprender y también crear espacios donde pudieran juntarse emprendedores nuevos y veteranos para compartir ideas, estrategias, etc., pero sobre todo, para vernos las caras y enterarnos de que todos estamos navegando un mar de incertidumbres de mercado y de situaciones personales, sintiéndonos solos, incomprendidos y con un sueño en el corazón.

¿Qué retos sigue enfrentando actualmente como empresario y qué proyectos tiene en mente para los próximos años?
Los retos los veo como “ah mira, uno más”. Nunca pararán. Más que retos, pido más habilidades para navegarlos sin perder calma ni entusiasmo. Tengo incertidumbres constantes, ideas que se diluyen y dinero perdido, pero es parte del juego. Tengo claro que la vida es una sucesión de escalones, y mi único objetivo es que mi ambición infinita y mi bienestar bailen en armonía hasta que me muera. Mis proyectos son seguir expandiendo mis empresas y participar en nuevas ideas de negocio que me entusiasmen por lo que brindan al mercado y que me permitan conocer gente con la que me encantaría tomar una cerveza, más allá del dinero.
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