Un líder que combina valores, disciplina, criterio estratégico y responsabilidad en cada decisión.
Síganos en Instagram: @revistavidayexito
«Soy una persona profundamente familiar: en mi casa estoy rodeado de mujeres, empezando por mi esposa Carolina, nuestras cuatro hijas, Andrea, Daniela, Mariana y Sylvia, y también Nelia, mi suegra. Esa dinámica me ha dado perspectiva, sensibilidad y un gran sentido de responsabilidad”, afirma George Durman.
Así de claro y honesto es George Durman, cuando se le pregunta por su historia y personalidad. Un empresario que entiende que el crecimiento económico nunca tiene por qué estar separado del bienestar social y ambiental. Además, asegura que el verdadero liderazgo empresarial de hoy combina innovación y competitividad con el claro propósito de generar valor sostenible para las personas, para las comunidades y para el entorno, sin perder de vista la viabilidad y la solidez del negocio.
Formado como administrador de empresas y con una maestría en INCAE, que desde 1990 marcó su forma de ver el liderazgo, su carrera se ha guiado por la premisa de crecer más allá de solo expandirse, haciéndolo con intención.
“Me considero una persona abierta, que cree en el trabajo en equipo y en la importancia de construir con otros. Tengo un componente competitivo, en el buen sentido. Me gusta aspirar alto, exigir excelencia y empujar al equipo a dar lo mejor de sí. Y también soy alguien que cuida mucho su palabra. Me desagrada quedar mal, porque entiendo que la credibilidad se construye en los detalles”, asegura el empresario.
Parte de su fórmula de éxito se centra en liderar alineando al equipo con objetivos claros, promoviendo un entorno de crecimiento, innovación y aprendizaje; sin descuidar su vida personal.
“Fuera del trabajo, disfruto espacios que me ayudan a recargar energía y mantener balance: me gusta el vino, la pesca deportiva y el golf. Y, como parte de mi historia personal, soy el hijo menor de Sylvia y Arthur, quienes han sido una base fundamental en mis valores y en la manera en la que entiendo la vida y los compromisos”, detalla.
Valores como guía diaria
En la División Salud de Grupo Montecristo, los valores son criterios operativos y una guía constante.
“Para mí, la honestidad es la base de la confianza, dentro y fuera del equipo. La responsabilidad es entender que cada decisión impacta vidas y, por tanto, exige rigor y consistencia. El compromiso es mantener el propósito, incluso cuando el camino se vuelve retador. Y la lealtad es cuidar a la gente, a los principios y a la visión compartida”, afirma Duman.
Su gestión se distingue por un liderazgo que equilibra inspiración con disciplina. Las decisiones se toman con análisis, datos y criterio, pero sin perder de vista que se trata de un negocio profundamente humano. La claridad estratégica —saber hacia dónde se va y cómo se llega— convive con una fuerte cultura de rendición de cuentas, entendiendo que liderar implica responder con transparencia por los resultados.
A nivel personal, su estilo combina apertura, trabajo en equipo y una sana competitividad orientada a la excelencia. Cuidar la palabra dada es parte central de su credibilidad: los detalles, insiste, son los que sostienen la confianza. Liderar va más allá de alcanzar metas, fortaleciendo a las personas en el proceso, creando entornos donde la innovación, el aprendizaje y el crecimiento sean constantes.
“Este 2026 lo inicio con una agenda muy concreta. Primero, seguir fortaleciendo la eficiencia operativa, porque la competitividad hoy se juega en la capacidad de ejecutar mejor, con calidad y con un uso inteligente de los recursos. Segundo, atraer y retener talento clave: las organizaciones crecen hasta donde crece su gente, y en salud esto es especialmente determinante”, concluye George Durman.
Rasgos distintivos de su liderazgo
• Cree en un liderazgo que inspira, pero que también se sostiene en disciplina y ejecución.
• Se esfuerza por tomar decisiones informadas, basadas en análisis, datos y criterio, sin perder el sentido humano del negocio.
• Entiende la importancia de la visión estratégica: saber hacia dónde van, cómo llegan y qué decisiones deben priorizarse en el corto plazo sin comprometer el largo plazo.
• Valora la responsabilidad y la rendición de cuentas: cuando se asume un rol de liderazgo, se asume también la obligación de responder con claridad por los resultados.
• Busca cultivar relaciones interpersonales sanas, con empatía, escucha y respeto.
• Lo motiva la innovación y la mejora continua porque el crecimiento sostenible exige evolucionar siempre.
- La paradoja del crecimiento del comercio exterior en contextos de congestión logística - 10 febrero, 2026
- Ericsson analiza el potencial de Panamá como hub tecnológico - 10 febrero, 2026
- Universidad Galileo, tres carreras que abren camino hacia la industria de la aviación - 10 febrero, 2026


