• 7 enero, 2026

Courtyard y Fairfield Costa Rica, el microhub hotelero que redefine la estadía cerca del aeropuerto

Courtyard y Fairfield Costa Rica, el microhub hotelero que redefine la estadía cerca del aeropuerto

Estos hoteles operan como un microhub cerca del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría. Ofrecen soluciones eficientes y flexibles para distintos perfiles de viajeros.

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A pocos minutos del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, dos hoteles de la familia Marriott están transformando la forma de viajar: Courtyard y Fairfield. Juntos operan como un “microhub” hotelero que combina eficiencia, flexibilidad de tarifas y una experiencia consistente bajo estándares internacionales.

“Al estar uno al lado del otro y a tan corta distancia del aeropuerto, se convierten en una solución integral para varios perfiles de huéspedes: desde ejecutivos que necesitan espacios de trabajo hasta viajeros de paso que buscan comodidad y buen precio”, señala Diana De Rojas, gerente general de ambas propiedades.

Desde una perspectiva de negocios, la propuesta de Courtyard se posiciona como la opción más completa para el viajero corporativo, con salas de reuniones, áreas sociales amplias, mayor categoría de servicios y amenidades superiores. Fairfield, por su parte, aporta una oferta moderna y funcional, pensada para quienes priorizan eficiencia, estandarización y accesibilidad en la tarifa. Ambos se complementan y compiten de forma conjunta frente a la oferta independiente de la zona.

La segmentación de huéspedes es uno de los pilares del modelo. En Courtyard se concentran ejecutivos, aerolíneas, tripulaciones, grupos pequeños y viajeros que necesitan espacios para trabajar y socializar, además de un restaurante completo. Fairfield recibe viajeros de paso, grupos deportivos o educativos, tripulaciones con estadías cortas y colaboradores de empresas.

“Nos aseguramos de colocar a cada huésped en el hotel que mejor se ajusta a sus necesidades y presupuesto. Así, una misma empresa puede hospedar a parte de su equipo en Courtyard y a otros en Fairfield, manteniéndolos a todos a pocos metros de distancia”, explica De Rojas.

El servicio de shuttle coordinado entre ambas propiedades es otro diferencial clave para la experiencia del viajero. El transporte opera con horarios fijos, rutas predefinidas y comunicación permanente entre los equipos de recepción y transporte, lo que se traduce en mayor frecuencia y capacidad, especialmente en horas pico.

“La coordinación nos permite reducir tiempos de espera, optimizar costos y garantizar un traslado fluido incluso en momentos de alta ocupación”, detalla la ejecutiva.

En la parte menos visible para el huésped, Courtyard y Fairfield comparten procesos críticos que elevan la eficiencia operativa y la sostenibilidad: mantenimiento y back of house coordinados, equipos de seguridad y protocolos comunes, compras y logística centralizadas, además de soporte cruzado en housekeeping y alimentos y bebidas cuando la ocupación lo exige.

Esta estructura integrada tiene impacto directo en el negocio: reduce costos, evita duplicidades y fortalece el control de estándares Marriott en ambas propiedades. Desde el punto de vista ambiental, disminuye el consumo duplicado de recursos y optimiza el uso del transporte interno. Para el huésped, el resultado es una experiencia unificada: sin importar en cuál de los dos hoteles se aloje, percibe consistencia en el servicio y la calidad.

El modelo Courtyard–Fairfield resulta atractivo para segmentos que demandan volumen y flexibilidad: aerolíneas, empresas multinacionales, grupos deportivos, educativos y gubernamentales. A todos ellos se les pueden ofrecer bloques grandes de habitaciones, paquetes combinados que ajustan tarifa y tipo de habitación según el perfil, y soluciones a la medida que incluyen alimentación, transporte y espacios de reunión en un mismo microcomplejo hotelero.

“Hoy los clientes corporativos buscan algo más que una cama cerca del aeropuerto: necesitan confiabilidad operativa, opciones para distintos presupuestos y la tranquilidad de que su gente estará bien atendida. Eso es precisamente lo que ofrecemos con estas dos marcas trabajando en conjunto”, concluye De Rojas.

Courtyard: base de operaciones para el viajero corporativo

Propuesta más completa para ejecutivos, aerolíneas y grupos pequeños.

Espacios de trabajo, salas de reuniones y áreas sociales amplias.

Amenidades superiores y restaurante completo para reuniones y comidas de negocio.

Ideal para quienes buscan flexibilidad para trabajar, socializar y descansar a pocos minutos del aeropuerto.

Fairfield: eficiencia moderna y accesible al lado del aeropuerto

Opción moderna y funcional, con enfoque en eficiencia y comodidad esencial.

Diseñado para viajeros de paso, grupos deportivos o educativos y empresas con presupuesto optimizado.

Estancias cortas, procesos estandarizados y experiencia ágil bajo la marca Fairfield by Marriott.

Complementa a Courtyard al ofrecer tarifas competitivas sin sacrificar la calidad ni la cercanía al aeropuerto.

Etiquetas: Courtyard y Fairfield / Hotel

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