La institución bancaria ha sido pionera al lanzar un bono verde, estar a la vanguardia en la tecnología al impulsar soluciones digitales que facilitan la bancarización de las personas y ser el primer banco privado en firmar los principios de banca responsable.
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Treinta años en un sistema financiero que evoluciona constantemente se explica por varios factores, entre los que destacan el tamaño o la tecnología. En el caso de Banco Promerica El Salvador, el aniversario se interpreta como una narrativa de permanencia y ajuste, crecer con el mercado, anticipar nuevas exigencias y, a la vez, sostener una promesa clásica del negocio bancario, que son las relaciones humanas, en donde escucha y entiende a sus clientes, quienes están migrando a las pantallas.
Para Lázaro Figueroa, presidente ejecutivo de Banco Promerica El Salvador, el punto de partida del aniversario es el compromiso que la continuidad representa. “Treinta años, lo que significa para nosotros es mostrar el compromiso que tiene Banco Promerica en El Salvador. Ya tenemos tres décadas operando en el país”, afirma. En su lectura, la trayectoria en una forma de ser. “Desarrollar un mercado donde las relaciones de largo plazo con nuestros clientes acompañen el crecimiento del empresariado y de las personas”.
Esa visión regional aparece como una ventaja estructural. Banco Promerica El Salvador opera como parte de un grupo financiero de capital centroamericano con presencia en nueve países y esa escala se convierte en una plataforma para aprender, comparar y ejecutar transformaciones.

El giro del mercado y la respuesta del banco
La última década trajo un cliente distinto en un mercado más exigente y más digital, dice Figueroa. La respuesta institucional se ordena alrededor de un concepto que el banco tiene muy claro: banca de relación. En palabras del presidente ejecutivo, se trata de sentarse con el cliente, asesorar y recomendar soluciones del día a día, financiamiento, inversión y protección, para que la decisión final sea informada y personal.
El desafío, entonces, es construir una balanza entre el trato humano y la automatización. Esa idea es parte de su explicación de la transformación digital: “es más que cambiar”, plantea, más bien es generar confianza, innovar sin soltar la relación y reforzar la seguridad.
Figueroa cuestiona la creencia de confundir digitalización con simple automatización de procesos. “Mucha gente piensa que la transformación digital es automatizar procesos y sabemos que es algo diferente. Por eso creemos que la adopción de metodologías como design thinking y enfoques ágiles son necesarios para reconstruir la experiencia, con tres atributos obligatorios: facilidad, rapidez y seguridad”, agrega.
La transformación se materializa en la apuesta por banca móvil, Super app y banca por internet, mencionadas como plataformas clave para elevar experiencia y seguridad. La metáfora que más usa Figueroa es llevar el banco a las manos del cliente.
“La Super app debe ser intuitiva, fácil y segura, y tener todos estos servicios y soluciones de vida real en la palma de la mano”, explica. En esa palma, detalla, conviven pagos, transferencias y apertura de cuentas digitales con tiempos reducidos, “que tarden dos minutos”, además de acceso a productos de financiamiento e inversión. La ambición de usabilidad se empuja con una metáfora: “tan intuitivo que hasta un niño lo entiende”.
El ecosistema, sin embargo, va mucho más allá de lo digital. El banco tiene relaciones construidas con 300 000 clientes, más de 50 puntos de servicio, 1500 corresponsales financieros y 125 ATM. En conjunto, esa red procesa más de 40 millones de operaciones en el año, un volumen que obliga a que la promesa tecnológica esté siempre amarrada a la ciberseguridad y a la experiencia.
Para ordenar la transformación, Banco Promerica El Salvador estructuró su ruta en cinco prioridades. Figueroa las enumera así: el cliente como prioridad transversal, una administración de riesgo adecuada y eficiente, crecimiento rentable y sostenible (con la sostenibilidad como base), transformación digital (con la incorporación reciente del concepto de IA) y talento humano.
Sobre este último punto, el presidente ejecutivo es explícito. “Las otras cuatro faltarían si careciéramos del mejor talento humano”. Esa afirmación aterriza en empleo, pues el banco reporta más de 1300 colaboradores y, sumando proveedores y equipos relacionados, alcanza más de 1500 personas.
Crecimiento, crédito y apoyo a sectores que mueven la economía
En el balance del año, el banco ha crecido un 9% buscando un enfoque en segmentos como crédito Pyme, con crecimiento cercano a doble dígito, y consumo de tarjeta de crédito, también a ritmo de doble dígito. A nivel de escala, Banco Promerica El Salvador afirma contar con US$1.500 millones en activos totales y US$1.200 millones en depósitos del público. Además, reporta desembolsos por más de US$400 millones, cifra que Figueroa vincula al “flujo de apoyo a la economía”.
El crédito acompaña sectores con dinamismo. Menciona el crecimiento del sector construcción y la necesidad de apoyar tanto el crédito asociado a construcción como el financiamiento de vivienda. También subraya el turismo, recordando que buena parte del sector depende de pymes, un segmento en el que el banco se enfoca de forma consistente.
Figueroa enfatiza que la sostenibilidad se insertó como estrategia. “Es una realidad, este es un solo mundo, tenemos que cuidarlo”. La define como un balance entre desarrollo económico, inversión social y protección del medio ambiente.
En ambiente, menciona créditos verdes y apoyo a renovables, ahorro energético y administración de riesgos asociados a impactos ambientales o climáticos. En inversión social, el banco trabaja bajo cuatro pilares: comunidad, medio ambiente, educación y apoyo a la mujer. Y destaca la plataforma “Fundación Actuar es Vivir”, enfocada en educación, prevención y detección temprana de cáncer de mama y cérvix para mujeres de escasos recursos.
La expansión también se cuenta en inversión. Figueroa señala que Banco Promerica El Salvador invierte más de US$60 millones en el año para sostener la operación, el empleo especializado, la infraestructura física y la modernización de sistemas; y estima alrededor de US$300 millones entre gasto operativo e inversión en los últimos cinco años.
En presencia física, confirma la apertura reciente de una agencia en el Puerto de la Libertad y una expectativa de abrir otras tres o cuatro agencias, junto con remodelaciones y cambios en la infraestructura para mejorar el servicio. La estrategia, insiste, es inversión con seguridad, lo que implica procesar millones de operaciones sin sacrificar protección ni accesibilidad.

Un futuro prometedor
El aniversario se celebra en un contexto que el banco describe con optimismo. Figueroa resume su percepción en la frase “cuando vemos a El Salvador, se ve como un futuro prometedor”. Atribuye parte de ese entorno a la apuesta por seguridad y a un clima más favorable para la inversión, con la construcción y el turismo en crecimiento, y con la infraestructura como apuesta estratégica. También menciona la fortaleza del flujo de remesas.
Cuando habla de una valoración final, Figueroa sintetiza el aniversario como una historia de éxito que se resume en crecer, evolucionar y transformarse. Banco Promerica El Salvador mantiene la banca de relación, pero reconoce que la tecnología llega para ocupar una parte importante de los negocios y para hacer el servicio más accesible y llevarlo a la palma de las manos de los clientes.
En esa balanza de cercanía humana con servicio digital intuitivo, fácil, rápido y seguro, el banco asegura haber sentado las bases para acelerar el crecimiento y seguir apoyando el desarrollo económico y social de El Salvador. El mensaje es demostrar que la permanencia en el mercado también puede ser una forma de transformación.
La ruta con cinco prioridades estratégicas
Para Lázaro Figueroa, presidente ejecutivo de Banco Promerica El Salvador, el banco tiene cinco prioridades:
1. El cliente como prioridad transversal.
2. La administración de riesgo adecuada y eficiente.
3. El crecimiento rentable y sostenible (con la sostenibilidad como base).
4. La transformación digital, con incorporación reciente del enfoque de IA.
5. El talento humano como condición para ejecutar el resto.
Banco Promerica El Salvador en cifras
• 300 000 clientes.
• Más de 50 puntos de servicio, 1500 corresponsales financieros y 125 ATM.
• Más de 40 millones de operaciones procesadas al año.
• US$1.500 millones en activos totales y US$1.200 millones en depósitos del público.
• Más de US$400 millones desembolsados.
Sostenibilidad y acción social
• La sostenibilidad como parte del ADN. Es un equilibrio entre desarrollo económico, inversión social y protección ambiental.
• Los créditos verdes, apoyo a renovables, ahorro energético y gestión de riesgos climáticos/ambientales.
• La inversión social basada en cuatro pilares: comunidad, medio ambiente, educación y apoyo a la mujer.
• La Fundación Actuar es Vivir trabaja en educación, prevención y detección temprana de cáncer de mama y cérvix para mujeres de escasos recursos.
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