América Latina enfrenta una nueva paradoja: mientras millones de personas logran superar la pobreza, una parte importante continúa expuesta a shocks económicos, climáticos y sociales que pueden hacerlos retroceder.
Superar la pobreza representa un avance que no siempre se traduce en estabilidad económica. Así lo refleja la experiencia de los microempresarios atendidos por Microserfin: el 67 % de quienes llegaron a la entidad en situación de pobreza logró superarla pero el 77 % continuó en vulnerabilidad económica. Esta realidad fue uno de los puntos de partida del encuentro “Construyendo resiliencia para el futuro”, que analizó los factores que pueden determinar si una mejora económica logra sostenerse en el tiempo.
La inestabilidad de los ingresos es uno de esos factores. El 35% de los emprendedores reportaba ingresos inestables y el 24% de quienes iniciaron su relación con la entidad sin estar en pobreza presentaba trayectorias económicas volátiles. Los datos muestran que una mejora en las condiciones económicas puede coexistir con una exposición que dificulta consolidar el progreso alcanzado.
“El reto hacia el futuro será que las familias no solo puedan superar la pobreza, sino que cuenten con las capacidades y herramientas para sostener ese progreso frente a nuevos desafíos como el cambio climático, la transformación digital y la volatilidad económica. En Microserfin queremos contribuir a construir esa resiliencia desde hoy”, señaló Edison Mejía Ardila, gerente general de Microserfin.
Una vulnerabilidad que cambia
Durante el acto la FMBBVA presentó el informe “La pobreza del futuro”. Giovanni Di Placido, director de Research y Estrategia de la FMBBVA, explicó que la vulnerabilidad está cambiando y que factores como el cambio climático, la transformación digital, la informalidad, la movilidad laboral, el envejecimiento poblacional y la volatilidad económica pueden alterar las trayectorias de los hogares.
“La pobreza del futuro también será digital y climática: quienes no tengan acceso a tecnología, inteligencia artificial y las capacidades para utilizarlas enfrentarán nuevas barreras para progresar. Las mujeres y los hogares más vulnerables estarán especialmente expuestos, por lo que construir resiliencia será clave para evitar que estas brechas se profundicen”, indicó Di Placido.
Los datos mostraron que estos riesgos no se distribuyen de manera uniforme. Mientras la pobreza multidimensional alcanzaba el 12,4 % a nivel nacional, llegaba al 47,1 % en Guna Yala y al 84,3 % en Teribe. Las brechas también se reflejan en la conectividad: el acceso a internet era de 85 % en Panamá frente a 70 % en Darién.
La capacidad para responder a los imprevistos también presenta desafíos. Aunque el 48 % de los emprendedores declaraba contar con un presupuesto, solo el 18% lograba cumplir sus objetivos financieros. Además, el 56 % había enfrentado eventos inesperados y, entre ellos, el 85 % reconocía un impacto económico.
Frente a este escenario, distintas herramientas pueden contribuir a proteger los avances alcanzados, entre ellas el crédito productivo, el ahorro, los microseguros, la educación financiera y los canales digitales. Sin embargo, persisten barreras de adopción: aunque más del 70 % de los clientes contaba con las condiciones para utilizar herramientas digitales, solo el 7 % las conoce o utiliza en su día a día.
Resiliencia que también se hereda
El encuentro concluyó con un panel que puso en perspectiva el papel del emprendimiento como puente entre generaciones, al conectar experiencia, nuevas capacidades y oportunidades. La conversación abordó también la importancia de fortalecer las capacidades de los jóvenes y asegurar la continuidad de los negocios familiares.
El intercambio llevó la discusión hacia una dimensión de largo plazo: el progreso económico no solo depende de alcanzar una mejora, sino de crear las condiciones para mantenerla y seguir avanzando.
En ese sentido, la evidencia presentada durante el encuentro plantea un cambio en la forma de observar los resultados: la salida de la pobreza marca un avance, pero la estabilidad de la trayectoria económica será cada vez más relevante para determinar si ese progreso perdura. En una región expuesta a cambios económicos, tecnológicos y climáticos, sostener los avances alcanzados será tan importante como conseguirlos.
Conozca más sobre el Informe de Impacto de Microserfin aquí.
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