Más de la mitad de las organizaciones (54%) ha integrado plenamente la ciberseguridad en sus planes estratégicos de negocio y tecnología, mientras que 76% de los CISOs reporta mantener una relación sólida con la alta dirección.
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Aunque la ciberseguridad se ha consolidado como una prioridad estratégica para las organizaciones a nivel global, aún existe una importante diferencia entre la confianza que las empresas tienen en sus capacidades y su nivel real de preparación frente a las amenazas digitales.
Así lo revela la quinta edición del estudio Global Future of Cyber de Deloitte, que recopiló la opinión de 1 058 líderes de negocio y tecnología en 43 países para identificar las principales tendencias y desafíos que están redefiniendo el futuro de la ciberseguridad.
El informe destaca una de las contradicciones más relevantes del entorno actual: mientras 85% de las organizaciones afirma confiar en su estrategia de ciberseguridad, solo 70% reporta haber implementado ampliamente acciones concretas de preparación, lo que evidencia una brecha de 15 puntos porcentuales entre percepción y ejecución.
«Las organizaciones han avanzado significativamente en la construcción de estrategias, obtención de presupuesto y alineación con la alta dirección. Sin embargo, el reto actual consiste en transformar esa confianza en capacidades operativas que permitan responder con agilidad a amenazas cada vez más sofisticadas», señala el estudio.
Más inversión, más amenazas y mayor complejidad
Los resultados muestran que la ciberseguridad ya forma parte de las prioridades corporativas. Más de la mitad de las organizaciones (54%) ha integrado plenamente la ciberseguridad en sus planes estratégicos de negocio y tecnología, mientras que 76% de los CISOs reporta mantener una relación sólida con la alta dirección.
Sin embargo, persisten importantes desafíos operativos. La escasez de talento especializado continúa siendo el principal factor que limita la capacidad de respuesta de las organizaciones, mientras que la inteligencia artificial adversaria emerge como una de las nuevas preocupaciones para los equipos de seguridad.
A esto se suma una creciente dependencia de proveedores tecnológicos. El estudio señala que 74% de las organizaciones aumentó el número de socios de ciberseguridad durante el último año, y 85% prevé incrementar esa cifra en los próximos cinco años, reflejando la complejidad de un ecosistema digital cada vez más amplio.

La inteligencia artificial redefine las prioridades
La adopción de inteligencia artificial está transformando rápidamente el mercado de la ciberseguridad. Actualmente, 76% de las organizaciones trabaja con proveedores que incorporan capacidades de IA en sus servicios, mientras que cerca de tres cuartas partes han actualizado sus programas de seguridad para aprovechar el análisis avanzado de amenazas y la supervisión automatizada.
Al mismo tiempo, el uso indebido de la IA ya figura entre las principales amenazas identificadas por los líderes consultados, junto con riesgos tradicionales como ransomware, malware y exfiltración de datos.
Las brechas continúan, pero las empresas responden mejor.
A pesar de la madurez alcanzada por muchas organizaciones, las brechas de seguridad siguen siendo una realidad. El estudio revela que 78% de las empresas reportó al menos una brecha de ciberseguridad durante 2025.
Sin embargo, también hay señales positivas: el impacto de estos incidentes parece estar disminuyendo. El porcentaje de organizaciones que reportaron consecuencias negativas importantes derivadas de incidentes de ciberseguridad cayó de 64% a 52%, mientras que las afectaciones operativas disminuyeron de 66% a 58% respecto al año anterior.
“La transformación digital funciona mejor cuando se aborda como un proceso progresivo. Primero, la organización construye una base sólida: procesos claros, datos confiables y estructuras bien definidas. Luego, desarrolla consistencia operativa: cultura, liderazgo y disciplina. Finalmente, integra tecnologías avanzadas como la IA para escalar capacidades”, indicó Luis Artavia, socio líder de asesoría y consultoría de Deloitte.
El presupuesto sigue creciendo
Frente a un entorno cada vez más desafiante, las organizaciones continúan fortaleciendo sus inversiones. El informe señala que 85% incrementó su presupuesto de ciberseguridad durante el último año y 88% prevé aumentarlo nuevamente en los próximos 12 meses.
Los hallazgos sugieren que la próxima etapa de evolución de la ciberseguridad dependerá de mayores inversiones, de la capacidad de las organizaciones para convertir esos recursos en una integración más profunda con el negocio, mejores capacidades operativas y una mayor resiliencia frente a amenazas emergentes.

