Una luz de esperanza para los más necesitados

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Una luz de esperanza para los más necesitados

“Me siento sumamente bendecida de estar en una posición en la que puedo ayudar y seguir ayudando a los más necesitados”, comenta Mary Ann Paz de Kafati, presidenta de la Fundación Ruth Paz.

Si en la tierra existen los ángeles, Mary Ann Paz de Kafati, es uno de ellos.  Desde su posición como presidenta de la Fundación Ruth Paz, en Honduras, ha llevado una luz de esperanza a miles de niños y adultos hondureños que necesitan atención médica.

“La fundación es una gran parte de mi vida, es otro de mis hijos. Me siento sumamente bendecida de estar en una posición en la que puedo ayudar y seguir ayudando a los más necesitados”, comenta Mary Ann Paz de Kafati.

Su familia sabe lo que representa esta labor para ella, y de ellos ha recibido compresión, mucho apoyo y ayuda para continuar con ese trabajo que inició su mamá, Ruth Paz, en 1969.

Más de 25 años brindando ayuda

Mary Ann Paz de Kafati, presidenta de la Fundación Ruth Paz: Foto: Gustavo Banegas, Cortesía ICONOS Mag.

Este trabajo humanitario lo heredó Mary Ann Paz de Kafati de su mamá Ruth Paz.

“Ella era norteamericana y mi papá hondureño, vinieron a vivir a Honduras en 1966, y les toco ver que muchas personas hondureñas no tenían acceso a servicios médicos adecuados. Ella trajo la primera brigada médica al país, en 1969. Era una brigada de labio leporino y labio paladar hundido para atender a los niños”, recuerda.

Ese fue el inicio del trabajo.

“Había niños con todo tipo de enfermedades y problemas, esto realmente le abrió los ojos a mi mamá y dijo “hay que traer más ayuda””.

Así las brigadas médicas continuaron llegando a Honduras, y los viajes constantes a Estados Unidos llevando niños a recibir atención médica se hacían todos los meses y todas las semanas.

“Ella se iba con dos niños y regresaba con otros ya operados, tenía buenas relaciones con muchos hospitales de Estados Unidos. Yo crecí con esto, apoyando desde pequeña, involucrándome, traduciendo para los médicos en las brigadas, ya cuando tenía edad, yo viajaba con los pacientes, los traía y los llevaba a los hospitales”.

Al morir su mamá, ella quiso honrar su memoria y seguir sus pasos.

“Cuando ella falleció, caí yo en una gran depresión.  Fue mi esposo quien me dijo que la mejor forma de recordarla y sentirla cerca era seguir haciendo lo que ella hacía, eso fue lo que me motivo a levantarme y a seguir”.

Mary Ann con una fotografía de su madre, Ruth Paz.

Su primer caso fue de un niño que tenía el 90% de su cuerpo quemado, los médicos le daban pocas esperanzas de vida, pero ella sintió algo en su mirada, “no sé si fue Dios o mi mamá, que me dijo usted trate”, así que ella movió cielo y tierra para llevar al niño y a su madre al Hospital de Niños Shriners en Galveston, Estados Unidos, donde le salvaron la vida, recibió tratamiento y cirugía plásticas reconstructivas en los años siguientes.

“Hoy Darwin es ya un hombre, hecho y derecho que trabaja. Cosas así lo motivan a uno”.

En los últimos 25 años la Fundación Ruth Paz ha crecido mucho. En 1997, construyeron la Clínica Ruth Paz, que brinda consulta externa, medicina general, pediatría, odontología y ortodoncia, en San Pedro Sula. Después construyeron el Hospital Ruth Paz, por la gran necesidad de tener una unidad de quemados en Honduras. Ocho años les tomó recaudar los fondos para hacerlo, que en principio era solo para atender niños quemados y cirugías generalizadas, pero con el pasar del tiempo fue abriendo más especialidades a la medida que las personas las necesitan.

Además, continúan recibiendo las brigadas médicas, que al año son entre 16 y 17, y los casos complicados los llevan a los hospitales de Estados Unidos.

Hospital Ruth Paz.

“Todo empezó enfocado en la niñez, pero después vimos que los adultos necesitaban ayuda, por lo que hemos abierto nuestras puertas a ellos. Estamos atendiendo 60% niños y 40% adultos”.

Entre el hospital y la clínica anualmente atienden alrededor de 42.000 personas, entre consultas, procedimientos pequeños y cirugías. Cada año se incrementa la atención en un 20%.

La fundación brinda atención médica a personas de todo el país, solo se les pide una donación. “Si no puede dar la donación siempre se les atiende, se les da toda la atención que necesitan y los medicamentos gratis”.

Clínica Ruth Paz.

Un año diferente

La pandemia del Covid-19 ha tocado el diario vivir de todos, sin embargo, en la Fundación Ruth Paz han tomado todas las medidas para seguir brindando el servicio que todos necesitan.

“Esto fue una sorpresa para todos, cuando el Gobierno de Honduras decreto que estaba la pandemia, tuvimos que cerrar el hospital y la clínica para prepararnos. Estuvimos cerrados más o menos un mes, hicimos nuevos protocolos de seguridad, adquirimos todo el material de protección para nuestro personal y empezamos a gestionar donaciones de insumos para volver a atender a las personas”, explica.

Una vez que abrieron de nuevo el hospital y la clínica, su objetivo era mantenerse libre de Covid-19 para continuar con las cirugías, ya que los hospitales públicos estaban atendiendo solo casos de coronavirus.

Mary Ann con sus padres.

A todos los pacientes antes de ser operados se le hace una prueba Covid y todo el personal está monitoreado constantemente.

Además de la pandemia del coronavirus, la población hondureña ha sufrido con el embate del Huracán Eta, que ha dejado inundaciones y destrucción a su paso. Ahí la mano de ayuda de la Fundación Ruth Paz ha dicho presente.

“La fundación aparte de tener un hospital, tiene un programa solidario fuerte, y organizado y actualmente con el Huracán Eta se le dio énfasis a gestionar donaciones”.

Las donaciones se recolectan, se toman inventarios, y se hace un listado de todos los albergues para conocer sus necesidades y distribuir la ayuda. Para la próxima semana se espera que llegue el primer contenedor, de varios que vienen en camino.  Ya tienen una bodega para almacenar las donaciones y asistir a las organizaciones.

Mary Ann con los pacientes del hospital.

Esto es solo una parte del gran trabajo que realiza la fundación, que espera seguir llevando bienestar a más hondureños en el 2021.

Esa convicción de ayudar a los más pobres de Mary Ann Paz de Kafati la hace ver un panorama positivo para las personas más necesitadas de Honduras, por eso envía este mensaje: “Que se mantengan fuertes, que tengan mucha fe, que Dios esta con ellos, y con el mundo. Hemos visto una solidaridad increíble, ver a nuestros hermanos salvadoreños como mandaron ayuda, realmente todos los países han contribuido.  Tengan fe, que no están solos”.

Quirófanos del hospital.

Puede hacer sus donaciones a la Fundación Ruth Paz mediante los siguientes canales:

Go Fund Me: Ruth Paz Pediatric Hospital Needs You
gf.me/u/xzfkw7
https://www.gofundme.com/manage/save-ruth-paz-hospitalsalvemos-hospital-ruth-paz

GoFundMe Hurricane Eta Disaster Relief for Honduras
gf.me/u/y7j9s7
https://www.gofundme.com/manage/r66vjb-hurricane-eta-disaster-relief-for-honduras

Página Web / Paypal:  www.fundacionruthpaz.org 

Paypal : Ruthpazfound@gmail.com

Capital One BankANK
2044098418
SWIFT # 8IBKUS44
Routing number 065000090

Susana Ruiz
el autorSusana Ruiz

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